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viernes, 3 de febrero de 2012

La leche no produce mocos, segunda parte


Los medios de comunicación generalistas tienen una responsabilidad muy grande. Su poder de influencia sobre la población es tal que deben tomarse todas las molestias posibles para emitir información veraz y sostenida en las mejores pruebas científicas disponibles sobre temas relacionados con la salud de la población.

Esto no siempre sucede así. Hace dos días, un lector del blog (gracias, Manuel) me puso sobre aviso sobre una cuña informativa radiofónica que os inserto a continuación. Dura dos minutos. Escuchadla:



¿Lo habéis escuchado? Bien. Pues insistimos de nuevo desde este blog que ni la leche, ni la caseína que contiene la leche de vaca, producen mocos. Ya lo dijimos en su día y lo repetimos hoy. Por hacer un chiste malo: decir que "la leche produce mocos" es algo tan absurdo como, por ejemplo, la afirmación contraria ("los mocos producen leche"). En cuanto a la "mala asimilación del calcio" de los norteamericanos, ¿qué significa exactamente eso? Los norteamericanos tienen, efectivamente, problemas alimentarios: los derivados de la comida basura, los que los conducen a tener una de las tasas de obesidad mórbida más elevadas del planeta.

Los medios de comunicación generalistas (como el que traemos hoy aquí a este blog) deberían cuidar muy mucho qué es lo que dicen porque sus palabras llegan a la gente y sus mensajes, para bien o para mal, son escuchados. Luego somos los médicos, en nuestras consultas, los encargados de intentar deshacer y desmontar todas estas informaciones erróneas.

¡Ah! Y recordamos que la lactosa, contenida tanto en la leche materna como en la de vaca, favorece la absorción del calcio en el intestino. Esto es de una importancia crucial sobre todo en los lactantes y niños pequeños, en fase de crecimiento rápido. Someter a los niños a una eliminación de las leches que contienen lactosa de la dieta sin una razón médica que lo justifique es una decisión que perjudica al niño.

Otro día lo dedicaremos a otro tipo de cuñas radiofónicas, esta vez publicitarias: las que recomiendan "productos milagro". Lamentablemente nuestras principales cadenas radiofónicas están repletas de estos pseudomensajes de salud.

jueves, 21 de julio de 2011

Que no. Que la leche no produce mocos


Twitter, Facebook, ahora Google Plus... Todas son herramientas excelentes para difundir información.

Hay, por ejemplo, diversas cuentas de Twitter dirigidas a padres y ciudadanos en general preocupados por la salud infantil. Muchas de ellas transmiten buena información, están bien asesoradas. Pero de vez en cuando se leen ciertas afirmaciones - varias en los últimos días, en cuentas de Twitter que sigo - que deben ser refutadas por ser falsas. Afirmaciones, además, que "calan" en muchos padres y madres, Y luego, en la consulta, uno se encuentra con que el niño ya es "víctima" de las acciones de algunos bienintencionados pero despistados progenitores.

A ver: la leche no produce mocos. Seamos serios. Lo único que tienen en común la leche (alimento esencial donde los haya) y un niño menor de dos años es la coincidencia en el tiempo entre los frecuentes catarros de repetición propios de esa edad y la ingesta de leche, que es un alimento esencial de la dieta precisamente en esa edad. Es coincidencia temporal de ambas situaciones pero una no es consecuencia de la otra.

La retirada de la leche de la dieta a esa edad es una importante transgresión dietética que puede tener consecuencias negativas para el niño al ser la lactosa un elemento fundamental para la adecuado absorción de calcio (entre otros nutrientes).

No vale sustituir la leche de vaca entera por otros sucedáneos (leche de soja, leche sin lactosa...) porque la lactosa es esencial. Por supuesto, más disparatado aún sería sustituir la leche materna (que tiene lactosa además de otros nutrientes imprescindibles para la correcta nutrición y desarrollo del lactante).

No sé realmente de donde salió esta crencia tan absurda como difundida. No somos los primeros en denunciarla. Ya lo hizo, por ejemplo, Amalia Arce en su blog "Diario de una Mamá Pediatra", en su entrada "Leyenda urbana: la leche de vaca produce mocos". Entrada de obligada lectura.

Sé que la mayoría de padres son sensatos. También sé - lamentablemente - que hay colegas que fomentan estas prácticas nutricionales perjudiciales. Así que si esta entrada sirve para aclarar conceptos sobre este tema, habrá cumplido con su función. Combatamos la "mocofobia" con sentido común y no con manipulaciones dietéticas absurdas.