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miércoles, 13 de mayo de 2026

Músicos por la salud, medicina para el alma


 

La musicoterapia se ha consolidado en las últimas décadas como una disciplina terapéutica con creciente reconocimiento dentro del ámbito sanitario. Definida como el uso clínico y basado en la evidencia de intervenciones musicales para lograr objetivos individualizados dentro de una relación terapéutica, integra conocimientos de la medicina, la psicología y las ciencias de la música. Su valor no radica únicamente en su carácter complementario, sino en su capacidad de incidir de manera significativa en dimensiones físicas, emocionales, cognitivas y sociales del paciente. 

Uno de los principales fundamentos de la musicoterapia es su impacto directo sobre el sistema nervioso. La música actúa sobre estructuras cerebrales implicadas en la emoción, la memoria y la regulación del estrés, como el sistema límbico. Diversos estudios han demostrado que puede reducir los niveles de cortisol, disminuir la percepción del dolor y mejorar el estado de ánimo. En contextos clínicos, esto se traduce en beneficios tangibles: menor ansiedad preoperatoria, mejor tolerancia a procedimientos invasivos y reducción del uso de analgésicos en algunos casos. 

En el ámbito hospitalario, la musicoterapia se ha incorporado progresivamente en unidades de cuidados intensivos, oncología, pediatría, neonatología, neurología y salud mental (aunque queda mucho camino por andar para que sea una realidad en España). En pacientes pediátricos, por ejemplo, facilita la expresión emocional y reduce el miedo asociado a la hospitalización. En neonatología, la exposición controlada a estímulos musicales puede favorecer la estabilidad fisiológica y el vínculo afectivo entre padres e hijos. En adultos con enfermedades crónicas o terminales, la musicoterapia contribuye a mejorar la calidad de vida, ofreciendo un espacio de comunicación y alivio emocional cuando las palabras resultan insuficientes. Nuestra experiencia en el Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario Dr. Balmis de Alicante así lo avala en el caso de la oncología pediátrica (tanto en pacientes, como en familiares y personal sanitario). 

Particularmente relevante es su aplicación en trastornos neurológicos. En pacientes con enfermedad de Alzheimer, la música puede evocar recuerdos y mejorar la interacción social incluso en fases avanzadas. En rehabilitación tras ictus, el ritmo y la melodía se utilizan para estimular la recuperación del lenguaje y la coordinación motora. Este enfoque se basa en la plasticidad cerebral, aprovechando redes neuronales alternativas para compensar funciones dañadas. 

Desde una perspectiva psicosocial, la musicoterapia también desempeña un papel importante en la humanización de la asistencia sanitaria. Introduce una dimensión artística y relacional que contrarresta la despersonalización que a menudo acompaña a los entornos clínicos altamente tecnificados. El paciente deja de ser únicamente un sujeto pasivo de intervención médica para convertirse en participante activo de su proceso terapéutico. 

A pesar de sus beneficios, la implementación de la musicoterapia en los sistemas de salud aún enfrenta desafíos. Entre ellos destacan la necesidad de mayor estandarización en los protocolos, la formación especializada de los profesionales y la integración efectiva en equipos multidisciplinares. Asimismo, aunque la evidencia científica es cada vez más sólida, sigue siendo necesario ampliar estudios con metodologías robustas que permitan consolidar su inclusión en guías clínicas. 

Por ello el evento de presentación que tuvo lugar el día 11 de mayo en nuestro hospital de la Fundación Músicos por la Salud tiene un valor añadido. Músicos por la Salud es una fundación española nacida en 2015 en la Comunidad Valenciana (por cierto, de donde proceden más de la mitad de los músicos del país) y que lleva música en directo a hospitales y centros sociosanitarios para humanizar la experiencia de pacientes, familiares y personal sanitario. Su propuesta se basa en microconciertos emocionales y breves, diseñados para aportar bienestar en contextos de soledad, vulnerabilidad o enfermedad. 

La organización trabaja con actuaciones en hospitales, residencias y otros centros de atención, incluyendo programas específicos como "Piano por la Salud" y "Recordar, Cantar y Curar". Según su propia información, ha realizado decenas de miles de microconciertos y ha llegado a cientos de miles de personas en toda España. Su idea no es solo “poner música”, sino usarla como una intervención con sentido terapéutico y relacional, adaptada al entorno sanitario. En los conciertos se procura que la música conecte con las preferencias del paciente y favorezca una experiencia más cálida y menos impersonal, siendo clave que la música la elige el paciente siempre. 

Además del componente asistencial, Músicos por la Salud ha impulsado un modelo de colaboración entre músicos, voluntariado e instituciones sanitarias. También promueve la investigación y la evaluación de sus intervenciones para respaldar con evidencia su impacto en salud y calidad de vida. Y eso es lo que ocurrió ayer en nuestro hospital en un acto lleno de ciencia y arte, de música, donde a través de piezas de piano deSerguéi Rajmáninov, Frédéric Chopin, Isaac Albéniz u Óscar Esplá llevadas a cabo por músicos del Conservatorio de Alicante, se nos expuso el inicio de este proyecto en nuestro hospital. Y comenzó con la donación de un piano de cola que ahora luce en el hall de entrada del hospital y que ya es símbolo de la apuesta por la musicoterapia (será el cuarto piano donado por la fundación, tras los ya existentes en el Hosiptal La Paz, Hospital de Manises y Hospital La Fe).  Un acto inolvidable que tuvo como maestro de ceremonias a nuestro compañero el Dr. Paco Cholvi, rehabilitador de nuestro hospital y afamado pianista. 


Una apuesta por la arteterapia que lleva décadas desarrollándose en distintos ámbitos del hospital (como los centenares de proyectos que, desde 2014, realizamos con la Unidad Pedagógica Hospitalaria en el proyecto "La cultura y el deporte se ponen la bata y el fonendo"). Porque a nuestro proyecto "Un hospital de cuento" y "Un hospital de cine", ahora se suma este que bien podría ser "Un hospital de música". 

Porque el valor de la música en la vida es fácil de entender. Y ya lo dijo un científico como Einstein: "Si no fuera físico, probablemente sería músico. A menudo pienso en música. Vivo mis sueños en música. Veo mi vida en términos musicales".

lunes, 9 de junio de 2025

Libro ”Salud y Música”, cuando el pentagrama es terapéutico

 

El libro “Salud y Música” de Román Rodríguez se convierte en una exploración exhaustiva del poder de la música en la salud y el bienestar humano a lo largo de la vida. Un texto de fácil lectura, bien documentado y estructurado y con claros mensajes. Se parte de elementos fundamentales como la definición y las características de la música y el sonido, para llegar a la relación entre la música y el cerebro, y luego profundizar en los amplios beneficios de la música para la salud física, cognitiva, emocional, social e incluso espiritual, ofreciendo perspectivas sobre su uso en diversas etapas de la vida, desde el desarrollo prenatal hasta la vejez, pasando por infancia, la niñez, la adolescencia, la vida adulta. 

Un libro que es puro ritmo, melodía y armonía, un texto necesario que sintetiza el valor terapéutico de una de las artes más populares: la música. Allí donde el pentagrama se convierte en un buen medicamento para la salud. Porque “Salud y Música” es un libro que acumula la experiencia durante décadas de su autor, Román Rodríguez, como músico en los escenarios y también luego como musicoterapia (tanto en el campo de la docencia como de la investigación). Y ello es trascendental porque la música es y será la melodía de nuestras vidas. 

Un libro que nos invita a sumergirnos en este viaje musical hacia el bienestar, y ello para conseguir ese poder curativo de la música. Pura arteterapia para la vida. Y que hoy recomiendo con fundamentadas razones, pues su autor no solo es un gran profesional con el que he trabajado en su tesis doctoral sobre el valor de la musicoterapia en Oncología Pediátrica, sino también como colaborador en sus Cursos de Verano de la Universidad de Alicante sobre Música y Salud, lo que ha labrado una amistad que me ha llevado a tener el honor de prologar este libro y acompañarle a alguna presentación del mismo. 

Disponible en librerías y en Amazon.  

Ya lo expresó Friedrich Nietzsche: “Sin música la vida sería un error”. Por ello, no cometamos el error de no conocer las fortalezas y oportunidades de la música en cualquier etapa de la vida. El valor terapéutico de la música comienza a estar en nuestras manos con este libro…

lunes, 29 de octubre de 2018

Hablemos del Efecto Mozart


Quiero hoy compartir un sencillo (pero intenso) artículo de una amiga pediatra, a quien tuviera hace ya unos cuantos años como residente en el Hospital de San Juan: la Dra. Raquel Almendral, actualmente neuropediatra en el Hospital de Tomelloso. Ella sigue combinando el arte con la ciencia, algo no siempre comprendido. Y a ella se debe la creación de las Jornadas de Medicina organizadas por ASEMEYA (Asociación Española de Médicos Escritores y Artistas) que se celebran en Alcázar de San Juan en los días alrededor de la fiesta de San Juan, en junio. En el año 2018 se celebraron las VIII Jornadas y hace un par de año tuve la oportunidad de participar y disfrutar de este evento. 

Y con estos antecedentes quiero compartir su artículo recientemente publicado en la revista Pediatría de Atención Primaria, bajo el título de "Mitos y realidades del efecto Mozart". Vale la pena leer el artículo completo a través del enlace adjunto. Pero permitirme destacar la esencia del mismo. 

A lo largo de la historia, la música ha sido utilizada para curar y estimular las emociones. Son varios los ejemplos, pero si apreciamos que comenzó a usarse como método terapéutico sobre todo en la segunda mitad del siglo XX. Y en los últimos años se ha popularizado el uso de programas de escucha de música, específicamente de Mozart, justificando que cuando se escucha este tipo de música se ejerce sobre el cerebro efectos beneficiosos en algunas actividades cognitivas. La creciente oferta de servicios de estimulación o terapéuticos basados en la música requiere hacer un análisis serio de los beneficios reales para discriminar lo qué podemos y no podemos esperar de ella y si su uso puede influir en una mejoría del desarrollo cognitivo de los niños o no. Y de ello versa el artículo... 

Se analiza el efecto Mozart sobre el desarrollo intelectual y también sobre la epilepsia (también se valora en otros compositores, especialmente en Bach). Y destaca las propiedades de la Sonata para dos pianos K448 de Mozart. Y toda esta diatriba hizo que en 2010 investigadores de la Facultad de Psicología de la Universidad de Viena realizaran un metaanálisis sobre el efecto Mozart, sin encontrar cambios significativos en las habilidades cognitivas de las personas que habían escuchado a Mozart y concluyen: “Recomiendo a todos que escuchen música de Mozart, pero no se puede satisfacer la expectativa que de esta manera se logre un aumento de la capacidad cognitiva". Mientras llega la solución de los metanálisis y de la Cochrane (ya se sabe "ausencia de evidencia no significa evidencia de ausencia") disfrutemos de la magia musical del genio de Salzburgo, quien fue un superdotado que algunos atribuyen a su convivencia con un síndrome de Asperger, otros con un síndrome de Tourette, otros con nada, solo con su genialidad. 

Y os dejamos para su disfrute su Sonata para dos pianos K448 (que algunos llaman la "sonata antiepiléptica")...y si nos estimula el desarrollo intelectual, pues mejor. Lo dicho, la sensatez ante todo, también con la música (sea en el embarazo, la primera infancia o la vida adulta)... y especialmente para cuando alguien hace negocios de ello. 

Bien por la música, pero no por los paradigmas sin pruebas.