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miércoles, 3 de junio de 2015

... Y volvió la difteria a España después de 30 años



Ante noticias como la de ayer, uno se queda sin palabras: "Un niño de Olot no vacunado, primer caso de difteria en España desde 1987".

Asombroso. Increíble.

La difteria es una de esas enfermedades prácticamente erradicadas del hipotético "Primer Mundo". Sólo hipotético. Y estaba prácticamente erradicadagracias a la existencia de una vacuna segura, inmunógena y eficaz. Una vacuna que está incluida en todos los calendarios de vacunaciones sistemáticas de todos los países del planeta.

El niño en cuestión, que está en la UCI en estado crítico, no había sido vacunado por sus padres.

¿Qué es la difteria? Soy consciente de que este blog lo leen, además de profesionales sanitarios, muchos padres. Así que dejo aquí un enlace de medlineplus, donde se explica en lenguaje sencillo en qué consiste esta gravísima enfermedad. Enfermedad de una muy elevada morbimortalidad.

De los grupos antivacunas ya hemos hablado hasta el hastío en este blog. Conozco bien estos grupos, están bien organizados y es imposible hacerles ver que las vacunas protegen, que las vacunas previenen enfermedades, que las vacunas salvan millones de vidas. Viven en una especie de delirio conspiranoico irreductible. He tenido incluso alguna experiencia personal kafkiana al respecto con personas de estos grupos, experiencia que ya relaté en este blog y que merece la pena volver a leer ("Érase una vez... una historia verdadera sobre "antivacunas").

Este esgraciado y lamentable caso debería hacernos pensar a todos: profesionales de la sanidad, autoridades sanitarias, sociedad en general. Un niño no vacunado corre un grave riesgo de contraer enfermedades potencialmente mortales. Es un riesgo para sí mismo y también para los demás. 

En aras de una supuesta libertad individual para vacunar o no a un hijo se pone en riesgo a los hijos de otros. Ya lo comentó hace unos días Jules Hoffman, Premio Nobel de Medicina: "No vacunar es un crimen".  El doctor Hoffman tiene toda la razón. Lamentablemente... soy pesimista: estos grupos van a seguir existiendo en España. Y van a seguir poniendo en peligro de forma irresponsable a sus hijos y a los hijos de los demás. Sólo una ación legal, política, conviertiendo el calendario de vacunaciones sistemáticas en obligatorio, argumentada por razones científicas que actualmente existen más que de sobras, puede poner fin a esta sinrazón.



jueves, 28 de marzo de 2013

El 5% de los padres catalanes no vacunan a sus hijos


Tener que defender, a día de hoy, que las vacunas son eficaces para disminuir la morbimortalidad de muchas enfermedades infecciosas debería ser algo tan obvio como defender que la Tierra gira alrededor del Sol. Claro que hay gente que sigue pensando que el Sol gira alrededor de La Tierra (ojo, que hay gente que lo cree en el año 2013). Y gente que cree que las vacunas son una conspiración medicofarmacéutica para matar niños o algo así.

Dice el titular de "El Periódico": El 5% de los catalanes no vacunan a sus hijos. 

No es algo que me pille de sorpresa. Al fin y al cabo, trabajo en Cataluña y es una Comunidad Autónoma en la que los "movimientos antivacunas" gozan de una preocupante buena salud.

Tampoco creo, ni mucho menos, que este fenómeno de la "no vacunación" sea exclusivo de Cataluña. Se da también en otras Comunidades Autónomas y en otros países de nuestro ámbito geográfico. Pero el mal de muchos no es más que consuelo de tontos.

Estos datos son alarmantes y amenazan directamente la consecución de los porcentajes vacunales que aseguran la "inmunidad de rebaño", que permite la no circulación de virus y bacterias en la  comunidad, protegiendo de este modo al pequeño porcentaje de niños vacunados en los cuales la vacuna no es eficaz... y que protege también a aquellos niños no vacunados por la irresponsable decisión de sus padres.

Esta entrada no es para hacer amigos. Ya sé que me van a llover, en cuanto la cuelgue, comentarios diversos de las múltiples sectas antivacunas, imbuidas de su ideología conspiranoica que les lleva a decir que "las vacunas causan autismo" (gracias, Dr. Wakefield, su estudio, aún excluido de la revista que en su día lo publicó, sigue haciendo daño), "que porducen muertes, enfermedades" y otras memeces por el estilo.

En pleno Siglo XXI, estar en contra de las vacunas por pensar que son perjudiciales o que son un "experiemento in vivo" con niños", o cosas similares, es como pensar que la Tierra es plana, como muchos creían en la Edad Media. E incluso ahora. Invito a todos estos padres de las diferentes sectas antivacunas que tanto daño están haciendo en nuestro país (brotes epidémicos de Tosferina, de Sarampión...) a que se hagan socios del Club de Amigos de la Tierra Plana. ¿Es ésta una creencia absurda? A mi me lo parece. Igual que defender que las vacunas son perjudiciales para los niños, lo que no sólo perjudica al niño no vacunado (poniéndolo en riesgo de padecer la enfermedad para la que no ha sido inmunizado, lo que para mí constituye una forma de maltrato por negligencia) sino que pone en peligro a toda la comunidad.

Foto de la Tierra Plana. Dedicada a todos los antivacunas que puedan estar leyendo esto.


viernes, 27 de enero de 2012

Australia: los antivacunas pagarán más a hacienda


Así es. Lo podemos leer en muchos sitios estos días. Yo lo he leido en la web del Comité Asesor de Vacunas (CAV). Y la noticia se puede ampliar a través de diversos medios de comunicación nacionales e internacionales.

No sé si es la mejor medida, pero yo estoy totalmente de acuerdo con ella. Hemos tratado en este blog hasta la saciedad el problema de los niños no vacunados por "libre" decisión de sus padres, niños que, de este modo, son sometidos gratuita e irresponsablemente por sus progenitores a padecer una larga serie de enfermedades potencialmente graves e incluso mortales.

La epidemia de Sarampión que se ha padecido recientemente en España y en toda Europa es una vergüenza. Esta enfermedad, de morbimortalidad nada desdeñable, ha generado 30.000 casos en Europa. Se registraron 26 encefalitis y ocho pacientes murieron de una enfermedad que debería estar ya erradicada de nuestro planeta como en su día lo fue la Viruela.

Los padres que rechazan la vacunación para sus hijos están poniendo en riesgo además la salud de los hijos de los demás. Y de muchos adultos. La irresponsabilidad, así, se extiende mucho más allá de su propio ámbito familiar.

En la web del CAV podemos leer:

"El gobierno federal australiano anuncia que los padres que no tengan bien vacunados a sus hijos no tendrán derecho al benefico fiscal que se aplica a las familias con descendencia (Family Tax Benefit) y que puede alcanzar los 2.100 dólares australianos (1.500 euros) por hijo.

La medida está previsto que entre en vigor en julio de 2012, realizándose el control al año, a los dos y a los cinco años de edad.

La Ministra de Salud, Nicola Roxon, ha afirmado: “Sabemos que las vacunaciones son fundamentales para la salud y es por eso por lo que queremos asegurarnos de que los niños se vacunan en el momento adecuado”.

En Australia, el 11% de los niños de 5 años no están vacunados
".

Quizá sea el momento de que aquí en España los padres que libre e irresponsablemente no vacunan a sus niños contribuyan económicamente al Estado para compensar el daño que, también libre e irresponsablemente, están produciendo a sus hijos y a los de los demás. ¿Quién le pone el cascabel a este gato en nuestro país?

martes, 30 de noviembre de 2010

Ideas erróneas sobre vacunas (y VI): "La administración simultánea de varias vacunas puede sobrecargar el sistema inmunitario"

 Con la entrada de hoy finalizamos nuestro particular repaso sobre las creencias erróneas sobre las vacunas.

La sexta creencia errónea se formula en la web de la OMS, de forma completa, de la siguiente manera:

"La administración simultánea a un niño de varias vacunas para enfermedades diferentes aumenta el riesgo de efectos secundarios perjudiciales y puede sobrecargar el sistema inmunitario"

De nuevo nos enfrentamos a una creencia extendidísima, y a uno de los "argumentos" más frecuentemente esgrimidos por los grupos antivacuna. Veamos que nos dicen al respecto los CDC, a través de la web de la OMS. Nuevamente me limito a resaltar en negrita algunos aspectos que me parecen importantes.

"Los niños se exponen cada día a numerosos antígenos extraños. La ingestión de alimentos introduce bacterias nuevas en el organismo y hay numerosas bacterias que proliferan en la boca y la nariz, lo que ocasiona la exposición del sistema inmunitario a antígenos adicionales. Una rinofaringitis vírica expone al niño a entre cuatro y diez antígenos y una amigdalitis estreptocócica a entre 25 y 50. Según el informe Adverse Events Associated with Childhood Vaccines (incidentes adversos asociados con las vacunas infantiles), publicado en 1994 por el Institute of Medicine de los Estados Unidos: «Teniendo en cuenta estos incidentes normales, parece improbable que el número de antígenos independientes que contienen las vacunas infantiles […] pudiera constituir una carga adicional apreciable sobre el sistema inmunitario que pudiera tener un efecto inmunodepresor».

En efecto, los datos científicos disponibles indican que la vacunación simultánea con vacunas múltiples no ocasiona ningún efecto perjudicial para el sistema inmunitario normal del niño.

Se ha realizado cierto número de estudios y exámenes para analizar los efectos de la administración simultánea de diversas combinaciones de vacunas. Estos estudios han mostrado que las vacunas recomendadas son tan eficaces en combinación como de forma individual y que las combinaciones no aumentan el riesgo de incidentes secundarios adversos.

Se están investigando actualmente formas de combinar más antígenos en una inyección de vacunación única (por ejemplo, combinar la vacuna contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola [SPR] con la de la varicela), para proporcionar todas las ventajas de las vacunas individuales reduciendo el número de inyecciones. Dos factores de orden práctico hacen deseable la administración de varias vacunas a un niño en una sola visita. El primero es que es preferible vacunar a los niños lo antes posible para protegerlos durante los primeros meses de vida en que son muy vulnerables. Para ello, generalmente se administran vacunas inactivadas a partir de los dos meses y vacunas atenuadas a los 12 meses, por lo que tienden a coincidir las fechas de administración previstas de las diversas dosis de vacunas. El segundo es que la administración simultánea de varias vacunas reduce el número de visitas al consultorio médico para la vacunación, lo que ahorra a los progenitores tiempo y dinero y puede ser menos traumático para el niño. En países en los que el contacto con el sistema sanitario es frecuentemente escaso, existe la ventaja adicional de asegurar que no se dejan pasar oportunidades de completar el programa de vacunación infantil recomendado.

La OMS agradece el permiso concedido por los CDC de Atlanta para presentar una versión revisada del documento Six common misconceptions about immunization (seis ideas falsas extendidas acerca de la inmunización)".

Nosotros también lo agradecemos.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Ideas falsas sobre vacunas (V): "En mi país, las enfermedades evitables por vacunación se han eliminado virtualmente, luego no es necesario que vacune a mi hijo"

Seguimos nuestro recorrido por las falsas creencias e ideas erróneas acerca de las vacunas, creencias e ideas que, promovidas por los grupos antivacunas, tan flaco favor están haciendo a muchos padres y niños.

La idea falsa de hoy es de las que más éxito disfruta:

"En mi país, las enfermedades evitables por vacunación se han eliminado virtualmente, luego no es necesario que vacune a mi hijo"

Veamos la respuesta de los CDC a través de la web de la OMS (los subrayados en negrita, remarcando aquellos aspectos más importantes, son míos):

"Es cierto que la vacunación ha permitido reducir la incidencia de la mayoría de las enfermedades evitables por vacunación a niveles muy bajos en la mayoría de los países. No obstante, algunas de estas enfermedades aún son frecuentes —incluso epidémicas— en otras partes del mundo. Los viajeros pueden llevar estas enfermedades a cualquier país sin saberlo, y si la comunidad de dicho país no estuviera protegida por las vacunaciones, estas enfermedades se extenderían rápidamente por toda la población, ocasionando epidemias en dicho país.

Además, los relativamente pocos casos que pudieran existir actualmente en un país podrían incrementarse hasta decenas o cientos de miles de casos si no fuera por la protección que ofrecen las vacunas. Por consiguiente, debemos seguir vacunándonos, por dos motivos.

El primero es para protegernos nosotros mismos. Aunque creamos que la probabilidad de sufrir alguna de estas enfermedades es pequeña, las enfermedades siguen presentes y pueden infectar a cualquiera que no esté protegido.

El segundo motivo es que debemos proteger a las personas de nuestro entorno. Cierto número reducido de personas no pueden ser vacunadas (debido, por ejemplo, a alergias graves a los componentes de las vacunas) y una pequeña proporción no responde a las vacunas. Estas personas están expuestas a la enfermedad y su única posibilidad de estar protegidas es que las personas de su entorno sean inmunes y no puedan transmitirles la enfermedad. Un programa de vacunación eficaz, como una sociedad eficaz, depende de la colaboración de todas las personas para asegurar el bien de todos. Consideraríamos irresponsable que un conductor de automóvil hiciera caso omiso de todas las normas de tráfico confiando en que los demás conductores tuvieran cuidado de no chocar con él o ella. Por el mismo motivo, no deberíamos apoyarnos en las personas de nuestro entorno para frenar la difusión de una enfermedad; también nosotros debemos contribuir en lo posible.

La OMS agradece el permiso concedido por los CDC de Atlanta para presentar una versión revisada del documento Six common misconceptions about immunization (seis ideas falsas extendidas acerca de la inmunización)."


Nada que añadir, salvo insistir en la idea de responsabilidad y de solidaridad colectiva. La no vacunación de un niño por causas no justificadas perjudica a ese niño y a muchos otros de su entorno cercano que por edad u otros motivos no pueden recibir alguna de las vacunas del calendario oficial.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Creecias erróneas sobre vacunas (IV): "Las vacunas ocasionan numerosos efectos secundarios perjudiciales, enfermedades e incluso la muerte, por no mencionar los posibles efectos a largo plazo que ni siquiera se conocen aún"

Sigamos nuestro repaso sobre las creencias erróneas más frecuentes sobre las vacunas, de la mano de los CDC y de la OMS.

La cuarta creencia, tan errónea como extendida, puede formularse  de la siguiente forma:

"Las vacunas ocasionan numerosos efectos secundarios perjudiciales, enfermedades e incluso la muerte, por no mencionar los posibles efectos a largo plazo que ni siquiera se conocen aún".

Veamos qué nos dicen las pruebas científicas (texto copiado tal cual de la web de la OMS. Los subrayados en negrita son míos):

«Las vacunas ocasionan numerosos efectos secundarios perjudiciales, enfermedades e incluso la muerte, por no mencionar los posibles efectos a largo plazo que ni siquiera se conocen aún»


A pesar de lo que sugieren muchas publicaciones contrarias a las vacunas, éstas son en realidad muy seguras. La mayoría de los acontecimientos adversos asociados con las vacunas son menores y temporales, como dolor en el brazo o fiebre leve. A menudo, pueden contrarrestarse tomando paracetamol tras la vacunación. Los acontecimientos más graves son muy poco frecuentes (del orden de uno por cada mil a uno por cada millón de dosis), y algunos son tan poco frecuentes que no es posible evaluar el riesgo de forma exacta. En cuanto a las defunciones que se pueden atribuir de forma plausible a las vacunas son, asimismo, tan escasas que es difícil evaluar estadísticamente el riesgo. Cada fallecimiento notificado a los ministerios de salud se examina generalmente de forma concienzuda para evaluar si está realmente relacionado con la administración de una vacuna y, en tal caso, cuál es la causa concreta. Cuando, tras una investigación cuidadosa de un incidente, se considera que está realmente relacionado con una vacuna, en la mayoría de los casos se comprueba que se debe a un error en el programa, no relacionado con la elaboración de la vacuna.

La vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTT) y el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL)

Un mito que parece que no termina de desaparecer es el de que la vacuna DTT (DTP en inglés) ocasiona el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Esta idea surgió porque una proporción apreciable de fallecimientos de niños víctimas de este síndrome han sido vacunados poco antes con la vacuna DTT. Un análisis superficial de este dato parece sugerir la existencia de una relación causal; sin embargo, este razonamiento es erróneo: siguiendo un razonamiento similar, se podría afirmar que la ingesta de pan ocasiona accidentes de automóvil, dado que probablemente se podría comprobar que la mayoría de los conductores que sufren accidentes han consumido pan en las 24 horas anteriores al accidente.
Si se tiene en cuenta que la mayoría de los niños que son víctimas del síndrome de muerte súbita del lactante están en el período de la infancia en el que se administran las tres inyecciones de DTT, cabe esperar que, simplemente por efecto del azar, una inyección de DTT preceda a un número considerable de muertes por el SMSL. De hecho, cuando se realizaron varios estudios bien controlados durante la década de 1980, los investigadores determinaron, casi de forma unánime, que el número de fallecimientos por el SMSL asociados en el tiempo con la administración de vacunas DTT estaba en el margen que cabría esperar por efecto del azar. En otras palabras, los casos de SMSL se hubieran producido igualmente aunque no se hubieran administrado las vacunas.

De hecho, en varios de los estudios se registró una menor frecuencia de muertes por el SMSL entre los niños que habían recibido poco antes una inyección de vacuna DTT. El Institute of Medicine de los Estados Unidos declaró que «todos los estudios controlados que han estudiado a niños vacunados y no vacunados han determinado la inexistencia de una asociación […] o bien una disminución del riesgo […] de SMSL en los niños vacunados» y concluyó que «las pruebas no indican la existencia de una relación causal entre la vacuna [DTT] y el SMSL».

No obstante, no basta con analizar únicamente los riesgos, sino que hay que sopesar siempre los riesgos y las ventajas. Incluso si sólo se produce un caso de incidente adverso grave por cada millón de dosis de vacunas, la vacunación no se puede justificar si no produce ventajas. Si no se utilizaran las vacunas, habría muchos más casos de enfermedad, más efectos secundarios graves y más defunciones. Por ejemplo, según un análisis de las ventajas y los riesgos de las vacunas DTT, si en los Estados Unidos no hubiera un programa de vacunación el número de casos de tos ferina podría multiplicarse por un factor de 71 y el número de defunciones ocasionadas por la tos ferina podría cuadruplicarse. La comparación de los riesgos de las enfermedades con los de las vacunas nos puede servir de orientación sobre las ventajas de vacunar a nuestros niños.

Los riesgos de las enfermedades y los de las vacunas



ENFERMEDADVACUNA
SarampiónSPR (MMR en inglés)
Neumonía: 1 de cada 20Encefalitis o reacción alérgica grave: 1 por millón
Encefalitis: 1 entre 2.000
Muerte: 1 de cada 3.000 en países industrializados; hasta 1 de cada 5 en epidemias en países en desarrollo.
Parotiditis
Encefalitis: 1 de cada 300
Rubéola
Síndrome de rubéola congénita; 1 de cada 4 (si la madre se infecta al comienzo de la gestacíon)
DifteriaDTT (DTP en inglés)
Muerte: 1 de cada 20Llanto continuo, con posterior recuperación total: 1 de cada 100
TétanosConvulsiones o choque, con posterior recuperación total: 1 de cada 1.750
Muerte: 25 a 70 de cada 100en condiciones generales; 10 a 20 de cada 100 con cuidados intensivos adecuados.Encefalopatía aguda: 0 a 10,5 de cada 1.000.000
Tos ferinaMuerte: ningún caso comprobado
Neumonía: 1 de cada 8
Encefalitis: 1 de cada 20
Muerte: 1 de cada 200


Lo cierto es que es mucho más probable que la salud de un niño se vea gravemente afectada por una de estas enfermedades que por cualquier vacuna. Cualquier caso de afección grave o muerte ocasionado por las vacunas es lamentable, pero es evidente que las ventajas de la vacunación superan con creces a sus escasos riesgos y que sin las vacunas se producirían muchas más afecciones y defunciones. Ciertamente, disponer de una intervención médica tan eficaz como la vacunación para la prevención de enfermedades y no utilizarla sería desaprensivo.
La OMS agradece el permiso concedido por los CDC de Atlanta para presentar una versión revisada del documento Six common misconceptions about immunization (seis ideas falsas extendidas acerca de la inmunización).

jueves, 18 de noviembre de 2010

Ideas falsas sobre vacunación (III): "Existen "lotes defectuosos" de vacunas asociados con un número mayor de incidentes adversos y defunciones que otros"

Confieso que yo nunca había oído este argumento pero, siguiendo con el repaso que hacen los CDC sobre creencias erróneas acerca de las vacunas, vamos ver qué nos dicen exactamente sobre el mismo.

La idea falsa se formula así: "Existen "lotes defectuosos" de vacunas asociados con un número mayor de incidentes adversos y defunciones que otros. Los progenitores deben averiguar los números de estos lotes e impedir que sus hijos reciban vacunas pertenecientes a los mismos". Y leamos la respuesta en la web de la OMS:

"Esta idea falsa recibe, con frecuencia, una considerable difusión. En primer lugar, el concepto de «lote defectuoso» de vacuna, tal como se utiliza en este contexto, es erróneo. Se basa en la premisa de que las vacunas de un lote son más peligrosas cuanto mayor sea el número de informes de incidentes adversos asociados con dicho lote, y de que la consulta en una lista del número de informes correspondientes a cada lote permite a los progenitores determinar qué lotes de vacunas deben evitar.

Esta idea es equivocada, por los dos motivos siguientes.

  • La mayoría de los sistemas de vigilancia informan de los incidentes asociados en el tiempo con la recepción de vacunas, pero no debe interpretarse que estos informes implican causalidad. En otras palabras, la existencia de un informe de un incidente adverso tras la vacunación no implica que el acontecimiento haya sido causado por la vacuna. Es previsible, en términos estadísticos, que, meramente por azar, cierto número de niños vacunados recientemente sufran enfermedades graves, incluso fallezcan. Aunque es sabido que las vacunas pueden ocasionar efectos secundarios menores y temporales, como dolor o fiebre, existen muy pocas pruebas que vinculen la vacunación con problemas de salud permanentes o con fallecimientos. Lo cierto es que el hecho de que un sistema de vigilancia informe de un incidente adverso no implica que éste haya sido ocasionado por una vacuna.
  • Los lotes de vacunas no son de igual tamaño. El tamaño de los lotes de vacunas puede oscilar desde varios cientos de miles a varios millones de dosis y algunos lotes de vacunas se distribuyen durante períodos mucho más largos que otros. Naturalmente, un lote de mayor tamaño o uno que se distribuye durante un período más largo estará asociado, simplemente por efecto del azar, con un número mayor de incidentes adversos. Además, dado que las tasas de mortalidad del conjunto de la población infantil son máximas durante el primer año de vida, se asocia un mayor número de fallecimientos producidos de forma coincidente con las vacunas administradas a lactantes que con las vacunas proporcionadas en momentos posteriores de la infancia. De modo que el conocimiento de que el lote A se ha asociado con x casos de incidentes adversos y el lote B con y casos no proporcionaría necesariamente información alguna acerca de la seguridad relativa de los dos lotes, incluso en el supuesto de que la vacuna fuera la causa de los incidentes. El examen de las listas publicadas de «lotes defectuosos» no ayudará a los progenitores a determinar qué vacunas son mejores o peores para sus hijos. La mayoría de los países disponen de un sistema que permite la retirada de los lotes de vacunas en los que el número y tipo de informes de incidentes adversos asociados con ese lote lleve a considerar que está asociado con un número mayor de incidentes adversos graves o defunciones que el que se produciría por efecto del azar. Todas las vacunas compradas a través del sistema de adquisición de vacunas del UNICEF cumplen las normas de seguridad y de calidad de la elaboración de la Organización Mundial de la Salud.
La OMS agradece el permiso concedido por los CDC de Atlanta para presentar una versión revisada del documento Six common misconceptions about immunization (seis ideas falsas extendidas acerca de la inmunización)."

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ideas falsas sobre vacunas (II): "La mayoría de las personas que enferman han sido vacunadas"

Proseguimos nuestro recorrido sobre las creencias erróneas sobre las vacunas.

Una frase que también podemos escuchar con frecuencia es que "La mayoría de las personas que enferman han sido vacunadas". Como ayer, copio y pego la respuesta a este argumento de los CDC y publicada en la web de la OMS (los subrayados en negrita son míos, porque me parecen puntos importantes sobre los que es necesario incidir):

"Este es otro argumento que se encuentra con frecuencia en las publicaciones contrarias a las vacunas; se pretende sugerir que esto demuestra que las vacunas no son eficaces. De hecho, es cierto que en una epidemia el número de enfermos vacunados es con frecuencia mayor que el de no vacunados, incluso en el caso de vacunas como la del sarampión, que sabemos que tiene una eficacia, cuando se utiliza de la forma recomendada, de alrededor del 98%.

La explicación de esta paradoja aparente se basa en dos factores. En primer lugar, ninguna vacuna tiene una eficacia del 100%. Para que las vacunas sean más seguras que la enfermedad, la bacteria o virus se destruye o debilita (se atenúa). Por razones relacionadas con las características propias de cada individuo, no todas las personas vacunadas desarrollan inmunidad. La mayoría de las vacunas administradas de forma sistemática en la infancia son eficaces en entre el 85% y el 95% de los receptores. En segundo lugar, en un país como los Estados Unidos las personas vacunadas son muchas más que las que no han sido vacunadas.

El siguiente ejemplo hipotético permitirá comprender mejor cómo la combinación de estos dos factores hace que puedan producirse epidemias en las que la mayoría de los enfermos han sido vacunados.

«En un colegio hay 1.000 estudiantes y ninguno ha tenido sarampión anteriormente. Todos los estudiantes menos cinco han recibido dos dosis de la vacuna contra el sarampión, de manera que están plenamente inmunizados. La totalidad de los estudiantes se expone al virus del sarampión y todos los estudiantes sensibles resultan infectados. Por supuesto, los cinco estudiantes no vacunados serán infectados. Pero es previsible que algunos de los 995 que han sido vacunados no respondan a la vacuna. La eficacia de dos dosis de la vacuna contra el sarampión puede ser superior al 99%. Siete estudiantes del colegio no responden a la vacuna y resultan también infectados. Por consiguiente, siete de los 12 casos, alrededor del 58%, son estudiantes plenamente vacunados.»

Como puede verse, esto no demuestra que la vacuna no haya funcionado, sólo que al haber sido vacunados la mayoría de los estudiantes del colegio, aquellos que fueron vacunados pero no respondieron a la vacuna son más que los que no fueron vacunados. El ejemplo puede analizarse desde otro punto de vista: el 100% de los estudiantes que no fueron vacunados enfermaron de sarampión, frente a menos del 1% de los que habían sido vacunados. La vacuna contra el sarampión protegió a la mayoría de los estudiantes; si ninguno hubiera sido vacunado se hubieran producido probablemente 1.000 casos de sarampión.

La OMS agradece el permiso concedido por los CDC de Atlanta para presentar una versión revisada del documento Six common misconceptions about immunization (seis ideas falsas extendidas acerca de la inmunización)."

viernes, 12 de noviembre de 2010

¿Estamos a salvo del sarampión? Brote epidémico en Granada

Coincidiendo con la entrada de hace dos días, resulta que en España, en un colegio de Granada, está teniendo lugar un brote epidémico de sarampión. En niños no vacunados, por supuesto. Cabe recordar que el sarampión, junto con la poliomielitis, son dos de las enfermedades para las que se cuenta en la actualidad con los recursos técnicos necesarios (vacunas) para su erradicación del planeta, como sucedió en su día con la viruela. Si los niños se vacunan, claro está.

Ayer eran ya 20 los casos declarados. Algunos han precisado ingreso hospitalario. En la noticia de prensa podemos leer: "El primero de los casos se detectó en el Colegio de Infantil y Primaria Gómez Moreno, situado en el barrio del Albaicín, en un grupo de niños que no habían sido vacunados por sus padres, situación que dio lugar a la extensión del brote al resto de personas, cinco de ellas del centro educativo y sólo dos adultos". El subrayado en negrita es mío.

Ignoro las causas de la negativa de los padres a vacunar del sarampión (de hecho, a vacunar de la triple vírica, sarampión-parotiditis-rubeola). Puede ser por dejadez, por ignorancia, o por "creencias" (ya nos hemos referido en varias ocasiones en este blog a los grupos antivacunas). Pero las consecuencias están a la vista: la dejadez o irresponsabilidad de unos pocos padres la pagan sus propios hijos... y los hijos de los demás que, por edad, aún no habían podido recibir la correspondiente vacuna.

Es un hecho bien conocido en epidemiología que, cuando la cobertura vacunal global baja de determinado umbral, acaba por alcanzarse un número crítico de personas susceptibles en los que puede aparecer un brote epidémico. Lamentablemente, es lo que está sucediendo.

Sobre la vacuna del sarampión corrieron ríos de tinta cuando se le achacó una inexistente relación con el autismo. El 28 de enero de este año informábamos del fallo del Consejo General Médico británico en contra del Dr Andrew Wakefield, que en 1997 estableció esa falsa asociación. La revista Lancet, que publicó el artículo del Dr. Wakefield, ha procedido a retirarlo. Pero...

... Pero mucha gente, de forma incomprensible, sigue creyendo que todo se trata de una conspiración. Es triste contemplar cómo en pleno siglo XXI las pulseras holográficas, la homeopatía o las torías conspiranoicas antivacunas gozan de tan buena salud.

En cuanto a la vacuna del sarampión y su inexistente relación con el autismo, escribí en su día, a raíz de la investigación sobre el Dr. Wakefield, que "Cuando se siembra la sombra de la sospecha es muy difícil recuperar la confianza. El Dr. Wakefield ha optado por la huida hacia delante reafirmándose en sus teorías. Lamentablemente, muchos lo respaldarán. Vivimos tiempos en los que la conspiranoia y la pseudociencia gozan de muy buena salud".

Lamentablemente lo escrito entonces sigue - y seguirá...- siendo cierto. De la misma forma que hay personas que creen que la tierra es plana (y no es broma), el fenómeno antivacunas va creciendo y se va extendiendo. Las consecuencias las pagaremos todos.

martes, 2 de febrero de 2010

Lancet retira el artículo que asociaba vacuna triple vírica y autismo


Noticia del día en la prensa generalista y médica:

"La revista médica 'The Lancet' ha comunicado que retirará de sus archivos el estudio publicado en 1998 que vinculaba la vacuna de la triple vírica con el autismo. Esta decisión llega días después de que el Colegio General Médico Británico (GMC) acusase al doctor Andrew Wakefield de actuar de forma "deshonesta e irresponsable" por dicho trabajo, en el que apuntaba a la vacuna como responsable directa de los males de 12 niños".

Nada que añadir. Más vale tarde que nunca. Ojalá otra situación como esta no vuelva a repetirse.

jueves, 28 de enero de 2010

Fallo en contra del doctor que vinculó vacuna triple vírica y autismo




Ya hemos hablado en este blog de las teorías conspiranoicas, de los grupos antivacunas y de la falsa asociación vacuna triple vírica-autismo. Todo unido en un "totum-revolutum".

Hoy ha saltado una noticia que merece la pena reseñar: el Consejo General Médico británico ha finalizado una investigación abierta contra el doctor Andrew Wakefield, que en 1997 vinculó el autismo con la administración de la vacuna triple vírica.

La investigación ha concluido con resultado muy desfavorable para este colega de profesión. Los detalles de la misma pueden consultarse en la noticia (merece la pena hacerlo). Lamentablemente, el daño ya está hecho. Muchos padres dejaron de vacunar a sus hijos. Incluso, aún después de toda la investigación científica seria que ha descartado cualquier tipo de asociación entre vacuna y autismo, hay muchos padres que siguen desconfiando.

Cuando se siembra la sombra de la sospecha es muy difícil recuperar la confianza. El Dr. Wakefield ha optado por la huida hacia delante reafirmándose en sus teorías. Lamentablemente, muchos lo respaldarán. Vivimos tiempos en los que la conspiranoia y la pesudociencia gozan de muy buena salud.

martes, 12 de enero de 2010

Autismo y falsas creencias sobre sus causas y tratamiento


Los trastornos del espectro autista (TEA) son un misterio en muchos sentidos. Aunque sí se conoce que el componente genético puede jugar un papel muy importante en su etiología.

Es difícil realizar un diagnóstico precoz (durante el primer año de vida). Tampoco disponemos en la actualidad de marcadores biológicos bioquímicos que puedan orientar al mismo.

Todo ello ha hecho de los TEA un terreno abonado para las llamadas medicinas alternativas y los grupos antivacunas. Así, sin fundamento científico alguno, se ha querido asociar repetidamente a los TEA con la administración de vacunas (especialmente la del sarampión) y con una presunta intolerancia al gluten. Estas hipótesis han disfrutado - y siguen disfrutando - de una amplia aceptación entre algunos partidarios de medicinas naturistas y de teorías conspiranoicas diversas sobre las vacunas.

Lo único que en común tienen los TEA con el gluten o la vacuna del sarampión es la edad a la que el diagnóstico se realiza y que tanto la vacuna como el gluten han precedido habitualmente al diagnóstico. Esta precedencia en el tiempo ha sido objeto de estudios científicos serios, que han descartado cualquier tipo de asociación. Los últimos estudios son bien recientes:

Mrożek-Budzyn D, Kiełtyka A, Majewska R. Lack of Association Between Measles-Mumps-Rubella Vaccination and Autism in Children: A Case-Control Study.Pediatr Infect Dis J. 2009 Dec 1. [Epub ahead of print] PubMed PMID: 19952979.

En su día, "Bandolera" también abordó el mismo tema.

Mulloy A, Lang R, O'Reilly M, Sigafoos J, Lancioni G, Rispoli M. Gluten-free and casein-free diets in the treatment of autism spectrum disorders: A systematic review. Res Autism Spectr Disord. 2009 (en prensa). doi:10.1016/j.rasd.2009.10.008

En la Biblioteca Cochrane Plus también podemos leer los resultados de una revisión sistemática sobre la exclusión del gluten y de caseína en niños con TEA. A pesar de no existir demostración de la eficacia de estas medidas, estas se siguen utilizando.

SIGN, en su guía de práctica clínica sobre los TEA, también se hace eco de de la ineficacia de estas dietas restrictivas y de su posible efecto pernicioso sobre el estado nutricional del niño.

Muchas veces, en medicina, es complicado asumir que no se dispone de una explicación para problemas médicos graves y crónicos. Los TEA entran dentro de esta categoría. Esos vacíos de conocimiento, esa incertidumbre, es lamentablemente aprovechada en muchas ocasiones por la medicina pseudocientífica y conspiranoica, ofreciendo explicaciones fantásticas sin base racional alguna. Y exponiendo innecesariamente a estos niños a dietas perjudiciales o privándoles de inmunizaciones necesarias para su protección

¿Qué podemos hacer los profesionales sanitarios ante esta situación? Informar adecuadamente a los padres sobre el estado actual del conocimiento sobre esta enfermedad y sobre las medidas terapéuticas, de tipo psicológico-conductual, que pueden ser emprendidas y que pueden mejorar el rendimiento, la calidad de vida y la integración social de estos niños; poner en contacto a las familias con servcios de neuropediatría especializados en el manejo de estos trastornos y con asociaciones de afectados; Prevenirles sobre tratamientos "milagrosos"; y, sobre todo, acompañar. Acompañar al niño y a su familia a lo largo de todas las etapas de desarrollo de trastorno, creando un clima de confianza mutuo, imprescindible para obtener los mejores resultados posibles. Porque hay esperanza y posibilidades reales de mejora.

lunes, 4 de enero de 2010

El peligroso auge de las teorías conspiranoicas


La pandemia de gripe An (H1N1) ha resultado ser más leve de lo que se predecía (afortunadamente). Sin embargo, un efecto secundario de la enfermedad, efecto realmente nocivo y pernicioso para toda la sociedad, es el impulso y el eco mediático que las teorías conspiranoicas sobre la misma se han elaborado durante los meses pasados.

Si buscamos el término "conspiranoia" en Google nos encontramos - cómo no - con la Wikipedia, que define las características que definen las teorías conspiranoicas:

" 1. El relato hace referencia a hechos muy conocidos, muy mediáticos, incluso espectaculares, que forman parte de la cultura popular.
2. El relato (que se suele plantear como un nosotros sólo hacemos preguntas, aunque es evidente que no quieren ninguna respuesta: ya las tienen todas) está compuesto de afirmaciones que no se pueden demostrar. Ni falta que les hace.
3. El relato es una historia hollywoodiense de buenos muy buenos e inocentes y malos muy malos capaces de cualquier cosa y provistos de una osadía extrema.
4. Mucho antes de que la conspiranoia esté totalmente elaborada, los buenos y los malos ya han sido determinados y todo el resto de sus análisis está encaminado a demostrarlo. Siempre empieza con el quién y por qué, y luego elabora el cómo.
5. Hace falta la participación activa de una cantidad de gente enorme y diversa para que el relato conspiranoico se sostenga. Con frecuencia, requiere de la cooperación y el silencio de miles o millones de personas con intereses dispares e incluso contrapuestos, cosa que en la realidad nunca se da.
6. El relato tiende a validar los prejuicios, miedos y sospechas de sectores sociales fácilmente identificables, normalmente a lo largo de líneas izquierda/derecha o similares, y típicamente los de la persona que te lo está contando. La conspiranoia no contiene ninguna idea incómoda para los buenos de la película. La mayoría vienen a constituir una dolchstoßlegende.
7. El relato es increíblemente exhaustivo en los detalles pero omite hechos sustanciales, el cuadro general y los condicionantes históricos: “concentrarse en los árboles para obviar el bosque”. Y en último término, es en extremo simplista, cómoda y conformista una vez separada la paja del grano.
8. A pesar de que supuestamente hay cientos de presuntos expertos a favor de la tesis conspiranoica, ninguno de ellos es realmente relevante en su campo de estudio. Resulta especialmente recurrente la apelación a “científicos” sin precisar su crédito y especialidad.
9. Detrás de la conspiranoia hay unos amos del mundo (o de España, o de donde sea) completamente secretistas, con intenciones extrañas; como si los poderosos necesitasen algo más que un teléfono (vale, cifrado) para ponerse de acuerdo. Las intenciones de los malos son extremadamente malas, mucho más allá de las habituales de alcanzar y mantener el dinero y el poder o disimular las meteduras de pata.
10. Cualquier debilidad del relato conspiranoico se justifica con otra conspiranoia aún más gorda, con apelaciones al “sentido común” o mediante simples afirmaciones ignorantes.
11. Si las autoridades relevantes ignoran a los conspiranoicos, están intentando ocultar los hechos. Si responden, es que están intentando defender “lo indefendible”.
12. El relato de la conspiranoia supone que los malos utilizan métodos extremadamente retorcidos, caros e ineficaces para alcanzar sus objetivos; y sin embargo, siempre tienen éxito, como si su plan fuese un mecanismo de relojería insensible a fallos y sorpresas comunes en toda actividad humana. Exactamente como en el guión de una película no muy buena."

No es difícil hacer memoria y recordar a muchas personas, muchas de ellas procedentes del mundo de las pseudociencias, que durante los meses pasados se han aferrado a la construcción de auténticas teorías conspiranoicas sobre la gripe An (H1N1). No las vamos a mencionar ni a enlazar desde este blog, porque además los que hemos seguido de cerca el tema de la gripe ya sabemos quienes son y no necesitan de más fama.

Sin embargo, todo lo sucedido en estos meses pasados debería servir de algo. Las instituciones sanitarias mundiales (la OMS a la cabeza), ministerios de sanidad de todos los Estados y asociaciones científicas deben recapacitar y hacer un examen de conciencia profundísimo. La pedagogía del miedo suele obtener el efecto contrario y en este caso así ha sido, al menos en España. Las decisiones basadas en el miedo o en una medicina defensiva ("cuanto más hagamos, aunque sean intervenciones de dudosa o nula eficacia, mejor") carecen de eficacia y son fuente de efectos sociales adversos que son difíciles de combatir.

No hay nada peor que una falsa teoría alimentada por medias verdades. Las falsas teorías gozan de gran audiencia y receptividad entre la población: cuanto más disparatadas pero con una cierta base de presunta realidad que las haga cuando menos creíbles para algunos incautos, más éxito tienen.

Como pediatra asistencial veo con pesar un efecto adverso de todo lo sucedido: aumenta el número de padres reticentes a las vacunas en general. No es un problema de ahora, es cierto. En España este asunto viene de muy lejos, y con la tranferencia de las competencias de Sanidad a las Comunidades Autónomas el problema sólo ha empeorado: hay 19 calendarios vacunales diferentes, y los padres lo saben. Y nos piden explicaciones al respecto ya que no entienden esas diferencias. Los padres distinguen entre las vacunas "obligatorias" y las "optativas", siendo estas últimas variables según el lugar donde residas. Todo ello ha conducido a que muchos padres se pregunten si realmente son necesarias. Se empieza dudando de una o dos vacunas y se acaba dudando de todas las demás.

Todo el debate suscitado alrededor de las vacunas de la gripe pandémica no ha hecho más que agravar el problema, habiéndose generado desconfianza hacia la misma en particular pero también - y esto es peor - ante todas las vacunas en general en algunos padres. Y estamos hablando de la principal actividad preventiva pediátrica, responsable de la salvación de millones de vidas de niños y adultos en todo el planeta.

Mientras los pediatras de atención primaria y médicos de familia lidiamos en los centros de salud con este problema y otros derivados de la más que cuestionable gestión de la pandemia por parte de las más altas instancias oficiales, podemos leer en la Wikipedia cómo "El brote de gripe A (H1N1) de 2009 (originalmente llamado "influenza porcina"). La presunta manipulación genética del virus en laboratorios estadounidenses, donde se involucran altos ex-funcionarios del gobierno de los Estados Unidos" ocupa un lugar merecido al lado de otros disparates como "Que la Tierra sea hueca, con una civilización avanzada viviendo dentro de la Tierra, con dos aberturas en los polos para entrar dentro de la Tierra y la ocultación por parte de la NASA de las fotos de las aberturas", "Las acusaciones de falsificación en los alunizajes del Programa Apolo, que dicen que el hombre nunca llegó a la Luna, que todo fue una farsa montada por la Metro Goldwyn Meyer, al más perfecto y realista estilo hollywoodense" o "La construcción de las Pirámides de Egipto fue obra o enseñanza de seres extraterrestres, según ciertos autores".

Sin duda, el lugar que merece.