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lunes, 12 de abril de 2021

Un decálogo de valores del deporte para educar a la infancia en el respeto

 

Es importante educar desde el corazón, la mente y el respeto. Porque educar en el respeto es el punto de partida de una buena convivencia en todos los ámbitos. Y de ello conoce mucho Pedro Marcet Bonel, un asesor motivacional, quien desde Barcelona nos ha regalado libros del estilo “Cómo conseguir que tu hijo valore el orden”, “Cómo conseguir que tu hijo quiera obedecer”, “Cómo conseguir que tu hijo valore el esfuerzo” o “Cómo conseguir que tu hijo valore la sinceridad”. 

Pero también tiene algunos libros sobre los valores educativos desde el deporte. Porque el deporte – cualquiera de ellos – es una actividad habitual en la infancia y aplicar valores desde que son muy pequeños es clave. Solo así conseguiremos cambiar la tendencia actual en nuestros jóvenes y también en los adultos, en pos de una sociedad más tolerante y mejor. 

Porque el hombre del futuro es el niño de hoy. Seguro que se puede hacer una muy buena labor si todas las personas que se dedican a la formación deportiva, junto con padres y profesores, enfocamos bien este aspecto. 

He aquí los 10 puntos básicos para educar en el respeto desde el deporte. Lo encontré, me gustó y lo comparto para su lectura, reflexión y puesta en práctica. 

1. Ser ejemplares en las normas de cortesía 
Dar las gracias, pedir perdón, solicitar las cosas por favor, pedir permiso, dejar hablar… son aspectos elementales de educación y de respeto. Si nuestros jugadores no lo hacen, es bueno empezar cuanto antes, convenciéndoles y explicando por qué lo hacemos. Y, cuando lo apliquen en el día a día, felicitarles, porque son los pequeños detalles los que consolidan el hábito. 

2. Ser muy exigente contra las groserías 
Nos encontramos, en el deporte diario, muchos niños que hablan mal, dicen palabrotas e insultan. Desde el momento que se detecta, hay que cortarlo de raíz. Dejar claro que esto no se puede permitir, que tienen que responder de buenas maneras. Y cuando surja una pelea o una discusión, explícales que, aunque exista una razón para enfadarse, no hay que gritar, pegar o decir palabrotas. Y enséñales a pedir perdón cuando ocurra algo de esto. Da ejemplo cuando te equivoques y pídeles perdón. Es la mejor forma de que lo aprendan. 

3. En casa y en el equipo siempre debe haber reglas 
Las necesitan para sentirse más seguros. Así saben lo que pueden hacer y lo que no. Los límites ayudan a los niños a darse cuenta de que hay otras personas en el mundo y que hemos de respetarlas. Si hay reglas en casa y aprenden a cumplirlas luego fuera, estarán entrenados para ceñirse a ellas en todos los ámbitos. El deporte constituye una herramienta muy interesante para desarrollar la idea del respeto a las normas. Y cabe aprovecharlo. 

4. Todos somos igual de dignos 
Los deportes de equipo son muy favorables para que comprendan este concepto. Que todas las personas poseen la misma dignidad por ser humanas y que deben ser tratadas como tales. Es preciso que aprendan a respetar al jugador más talentoso y al más débil del grupo, al presidente del club y al utillero. Son diferentes posiciones, pero todas merecen igual estima. 

5. Respetar la pluralidad de opiniones 
Entre los jugadores de un equipo existe la posibilidad de mostrar ideas diferentes, gustos variados, más o menos talento. Eso no significa que no tengamos que respetarnos entre todos y saber ver las cualidades de cada uno en lugar de los defectos, que todos tenemos. El secreto está en evitar críticas entre los jugadores o entre los entrenadores. Lo mismo en casa, donde los padres deben ser ejemplares en la consideración que se tienen entre ellos y en la que muestran hacia los demás. 

6. Siempre presente, también en las pequeñas cosas 
En muchas ocasiones, se queda en puros formalismos: darse la mano después del partido, llevar un cartel alusivo al respeto antes de iniciar el encuentro, etc. Pero es imprescindible que se demuestre en todo momento, cuidando los pequeños detalles del día a día. No burlarse de nadie, escuchar lo que dice el entrenador, aceptar opiniones contrarias a las tuyas, disculparse por una falta fortuita, dar las gracias por algún pequeño servicio que te han hecho, etc. 

7. El respeto, un requisito básico para su formación 
El respeto es una condición sin la que resulta imposible educar. Cuando los educadores, profesores, padres y madres viven en un clima de consideración y tolerancia entre ellos, y también entre ellos y los educandos, se consigue que se vayan formando como personas. Y, por ser personas, van creciendo en respeto al otro. 

8. El compromiso, imprescindible 
Esta actitud de la que venimos hablando viene dada por el interés e implicación que nuestros hijos o alumnos perciben en nosotros. Solo por esta vía lograremos llegar a ellos y establecer un vínculo de confianza. 

9. Acertar con la forma del mensaje 
Procurar hablar siempre con equilibrio y moderación, valorando y apreciando las cualidades de los demás. La excesiva locuacidad y el deseo de opinar de todo son reflejo de una personalidad inmadura y que vive pendiente de sí misma. 

10. Expresar las ideas con consideración y cortesía 
La pluralidad permite que todo el mundo exprese sus opiniones libremente. Pero esto no implica que todas ellas sean acertadas o correctas. En temas que afectan a principios fundamentales de la persona hay que saber argumentar con delicadeza lo que uno piensa. Y hacerlo respetando siempre las ideas de los demás. 

Por tanto, podemos concluir que los padres educan a sus hijos, pero también los hijos a sus padres. Se educan cuando existe respeto mutuo. Y además del hogar, las actividades deportivas son un magnífico lugar para llevarlo a la práctica.

miércoles, 29 de agosto de 2018

El amarillismo periodístico (y 2): el hoy de Redacción Médica y otros


Podemos leer en Wikipedia la definición de prensa amarilla: “Es un tipo de periodismo que presenta noticias con titulares llamativos, escandalosos o exagerados para tratar de aumentar sus ventas, aunque por lo general estas noticias no cuenten con ninguna evidencia (o escasas) y sin una investigación bien definida”. 

El término se originó durante la “batalla periodística” entre el diario New York World de Joseph Pulitzer y el New York Journal de William Randolph Hearts y que ocurrió entre 1895 y 1898, tal como explicamos en el post previo. Fue el periódico New York Press el que acuño el término “amarillismo periodístico” para definir el trabajo de los personajes previos y a ello contribuyó el éxito del personaje The Yellow Kid en ambos diarios. Este mismo diario elaboró en 1989 el artículo “We called then Yellow because they are yellow” (el título es un juego de palabras, pues “yellow” en inglés significa tanto amarillo como cruel y cobarde). 

Ejemplos de prensa amarilla existe en todos los países y en todos los entornos. Y se ha extendido a otros medios de comunicación, con la televisión como paradigma. En ocasiones hay una comunión entre los que emiten el mensaje y los que lo reciben, con sintonía en algunos factores como: 1) el gusto por el entretenimiento extremo por encima de la veracidad; 2) el gusto por los enfoques transgresores, sin reparar en aspectos éticos, morales o de valores; 3) la preferencia por las narrativas de acción en desmedro de una actitud más analítica. 

Y así es como hasta los estudiantes de periodismo han estudiado, de forma simplista pero real, las dos categorías de periódicos: el serio y el amarillista (aunque hoy los límites hasta son más difíciles de determinar) 
- El periodismo serio se caracteriza por la calidad de sus informaciones y de sus textos, que se publicaban cuando tenían detrás de sí al menos dos fuentes contrastadas, y que persiguen informar al lector a través de la razón. Ejemplos son The New York Times, The Washington Post, Frankfurter Allgemeine, Le Monde, El País, El Mundo, etc. 
- El periodismo amarillista se caracteriza por buscar el sentimiento del lector, del que se busca una reacción inmediata, bien a través de los titulares o de los temas (las polémicas son un gran lugar de encuentro), sin que la constatación de que el rigor de la noticia sea clave. Ejemplos son The Sun, Der Bild, o extinta prensa de sucesos (El Caso) o revistas del corazón. 

Lo que más molesta es que este tipo de dicotomía se plantee también entre el periodismo especializado y, en concreto, en el periodismo sanitario. He tenido la oportunidad de colaborar y formar parte de noticias de prestigiosos rotativos como Diario Médico, Gaceta Sanitaria, Diario Farmacéutico, por citar algunos. Pero una reciente experiencia con el rotativo Redacción Médica me lleva a expresar los hechos, los valores y los deberes de esta vivencia que, desgraciadamente, afecta a más profesionales que al que esto suscribe. 

El 3 de noviembre aparece una noticia en Redacción Médica con este titular, “La AEP se disculpa tras 'meterse en un jardín' con la educación en Cataluña”, y en el que hay una mención expresa a mi persona (con nombre y apellidos), sin que en ningún momento el periodista contactara conmigo para contrastar los hechos en relación con un post personal publicado el día previo en el blog Pediatría basada en pruebas por título “El oxímoron de la educación en las escuelas en catalán”, un post, como todos los que realizo, basado en pruebas (cual es el título del blog, pues las evidencias me acompañan en mi carrera profesional y muchos otros matices, pero esa no es la cuestión), y que recibió algún insulto sectario -pocos y maleducados- de un pequeño número de pediatras desde Cataluña con una diferente visión de una realidad que conozco bien, pero que salvo los insultos no contrastaron con otras pruebas que desmintieran lo allí expresado.

Parece ser que la polémica en Twitter agudiza el sentido de algún periodista de este diario (luego comentaremos que hay toda una sección dedicada a ello), por lo que sacaron la noticia previa en busca de urgar en la herida (y si es posible remover la suciedad) y con una serie de errores como son: 
- La AEP no tuvo nada que ver con el contenido, pues el contenido apareció en el blog Pediatría basada en pruebas y en su cabecera indica: "Blog personal, no ligado a ninguna Sociedad científica profesional". Hay muchos "retuits" y "compartir" que pueden aparecer en determinados foros y no tener nada que ver con ellos, salvo que alguien quiera sacar las cosas de quicio.
- En el final del artículo se indica "su autor es Javier González de Dios, especialista del Hospital General de Alicante y coeditor de la revista Evidencias en Pediatría. Hasta el momento, no se ha manifestado sobre la conveniencia o no de su polémico artículo" tiene un error craso, pues hace ya 5 años que no soy coeditor de la revista Evidencias en Pediatría (relación que, como explico adelante, no tiene ningún sentido).
- Y sobre la conveniencia de mi artículo, solo puedo reafirmarme, como lo hice en mi segundo post y como lo hago día a día ante los secesionistas y ante cualquier forma de maltrato infantil (también respecto a la educación programada): ellos, unos pocos pediatras -pocos, muy pocos y ruidosos - quisieron implicar a la AEP en esto y matar al mensajero. Aquí mi post aclaratorio bajo el título “La diferencia entre un blog personal y la opinión de un sociedad científica”.

Han pasado nueve meses de estos hechos y he podido analizar reposadamente la tendencia amarillista de este periódico sanitario en publicar los “zascas” que tanto gustan en los patios de vecinos y tan poco en la información de un medio científico. Los hay para todos los gustos, pero con una sistemática similar: les gusta los entrecomillados en el titular o texto con un lenguaje de andar por casa (en la noticia que me implica, lo de “meterse en un jardín” es muy poco respetable para mi persona y para la AEP), se fundamenta en las polémicas alrededor de Twitter y otras redes sociales (copiando frases y fotos en muchas ocasiones) y es posible que los aludidos nunca sean consultados sobre la conveniencia (o veracidad) de lo expuesto.

Expongo algunos ejemplos, que hay para todos los gustos: 
- Twitter explota con la opinión de un ginecólogo sobre los partos en casa.
- Dura muestra de machismo en la sanidad: "Este coñito está perfectamente”.
- Los pediatras 'ponen en su sitio' a un conocido 'influencer antivacunas'.
- Un pediatra desmonta la última chorrada de moda para que los bebés duerman.
- #EnPijamaAcurrar, la respuesta enfermera contra los disfraces sexistas. 
- Polémica por una receta con sello oficial que prescribe homeopatía.

Pero sobre esta polémica la propia Asociación Española de Pediatría (AEP), que en seguida se desligó de mi post (pues nada tenía que ver, lógicamente), tampoco sale bien parada y sirvan estos tres enlaces de muestra:
- Dura polémica: Pediatría "no ha pedido perdón" por "matar" a miles de niños.
- La AEP avala un manual que defiende las pseudoterapias.
- Jaleo por vincular vacunas y galletas Dinosaurus con ‘sobornos’ y Pediatría.

Y hay todas las que queráis, pues la mayoría de ellas vienen de una sección que llaman “Vírico” y que se puede seguir en Facebook o en Twitter, y si os dais una vuelta veréis que dejan a a la altura del betún a Pulitzer y Hearst (es lo que tienen las nuevas tecnologías…). 

Reposado mi malestar en aquel noviembre de 2017 y revisado la trayectoria de este diario, me puse con contacto con ellos hace un mes, pues en el Código Deontológico de la revista indica (en su versión Ecuador, pues no he encontrado lo anterior en su versión España): “j) Cuando se hubiere cometido un error, SANITARIA2000 ECUADOR S.A. deberá reconocerlo y ofrecer a sus lectores la redacción adecuada y sus disculpas. Cuando se reciban solicitudes de aclaración, rectificación o réplica, se debe verificar si el reclamo tiene razón de ser y si la respuesta es positiva debe atenderse cuanto antes lo solicitado”. 

Mi réplica tuvo lugar en junio de este año por correo electrónico a la revista y la respuesta de su Director de publicaciones fue que “nuevas formas de comunicación, como blogs, redes sociales y otros medios 'nuevos', que a nuestro juicio reflejan la realidad de manera tan fidedigna como otras vías tradicionales que conocíamos hasta ahora, y creemos que en muchas ocasiones no requieren de un 'recontacto' con la fuente para corroborar lo allí vertido por los propios protagonistas del sector sanitario”.

Estos son los hechos acaecidos contra mi persona (y otras) en este medio de comunicación sanitario. Estos son sus valores del periodismo y mis valores como profesional y ciudadano: bien diferentes. Nadie pone en juicio la libertad de prensa, mientras no se vulnere el respeto a las personas. Recordemos que tradicionalmente se dice que "por la boca muere el pez" (uso ahora también el famoso entrecomillado), pero hoy podemos morir por el tweet mal digerido. Y si no, que se lo digan a algunos políticos o personajes públicos…

Y cada uno sabrá sus deberes. Los míos ya están en camino… y es denunciar este tipo de prensa, que a nadie beneficia. Porque además es cuestión de tiempo que tu nombre (amigo lector) también aparezca y sin tu permiso ni constatación de veracidad. Porque ya se definió hace 120 años: “We called then Yellow because they are yellow”. Y no hay nada nuevo sobre la faz de la tierra: “Piensen en un buen titular que yo fabrico la noticia” Hearst/Pulitzer

Está claro que entre unos y otros me van a hacer coger manía a un color que estimaba: el amarillo.

viernes, 5 de enero de 2018

La tradición de los Reyes Magos: preguntas y respuestas, ilusión y respeto


Esta noche del 5 de enero se celebrarán las Cabalgatas de los Reyes Magos, posiblemente el momento de mayor ilusión de las fiestas de Navidad para el que esto suscribe. Y cuando este momento ya no es igual en el hogar cuando los hijos crecen, realmente se añora. Y espero que con la llegada de los nietos vuelvan esos momentos de irse pronto a la cama colocando los zapatos y dejando algo de comida y bebida para los camellos, las correrías, gritos y risas de los niños por la casa, su llegada a tu cama con los ojos como platos y hablando deprisa por la emoción, el abrir los paquetes, y tantos gestos que perviven en la memoria. 

Una gran noche la del 5 de enero y un gran día el del 6 de enero: dos momentos para alimentar la ILUSIÓN. Porque mi mayor ilusión es seguir teniendo ilusiones. Y esta es una tradición cristiana que debe ser motivo de respeto, al igual que pedimos respeto para todos y todas las personas y circunstancias: porque el RESPETO es la base de la multiculturalidad (sea esta por razón de sexo, raza, ideología política, religión, creencias, etc.). Desgraciadamente algunas noticias de estos días han querido politizar esta tradición por y para la infancia con motivos muy poco afortunados, a los que no vamos a dar pábulo, pero que rechazamos por inoportuno. 

Pero hoy en este blog de Pediatría basada en pruebas y amante de la MBE (Medicina Basada en la Evidencia) quiero realizar una reflexión sobre los Reyes Magos fundamentado en la HBE (Historia Basada en la Evidencia). 

El origen de la historia de los tres Reyes Magos lo encontramos en la Biblia. Su artífice fue, para ser más exactos, Mateo: este Apóstol fue el único de los autores del libro sagrado que dejó constancia de la existencia de estos personajes en las crónicas. Según cuenta la tradición, nuestros protagonistas eran tres astrólogos persas que, tras visitar Belén y ser bautizados, murieron martirizados por predicar el cristianismo. Pero la información de la Biblia es la que se ha adaptado y la que ha dado lugar a la tradición de la llegada de Sus Majestades a todas nuestras casas en la noche del 5 de enero. Una tradición que ha ido evolucionando con el paso de los siglos debido, entre otras cosas, a las múltiples versiones existentes. 

Y persisten algunos interrogantes, que intentaremos contestar en base a la HBE. 

1) ¿Cuál era el número de Reyes Magos? Pues si Mateo no habló del número exacto de Reyes Magos que llegaron a Belén, ¿por qué la tradición dicen que son tres? 
El establecimiento de esta tradición se lo debemos al «Liber Pontificalis», una recopilación fechada en el siglo IX de varias historias y leyendas relacionadas con la religión cristiana. La cifra (basada en las creencias populares) fue oportuna y presumiblemente nació debido al número de regalos citados por el apóstol.: oro, incienso y mirra. Todo ello, sumado a la relación que tenía el número con la Santísima Trinidad. 
El historiador José Javier Azanza López ofrece una nueva visión del origen de la cifra. Según él, la cifra vendría del siglo III: «En cuanto a su número, si bien existen versiones que recogen entre dos y sesenta magos, en el siglo III el teólogo Orígenes indicó que los Reyes Magos eran tres, número que acabó por imponerse atendiendo a razones bíblicas, litúrgicas y simbólicas, y que fue confirmado por la Iglesia en el siglo V mediante una declaración del Papa León I el Magno en sus Sermones para la Epifanía». Con todo, esta teoría es solo una de las muchas existentes. Poco a poco la tradición ha ido añadiendo otros detalles a modo de simbología: se los ha hecho representantes de las tres razas conocidas en la Antigüedad y representantes de las tres edades del hombre. 

2) ¿Cuáles eran sus nombres? 
Una controversia similar existe con el nombre de Sus Majestades. Estos se popularizaron el siglo IX también gracias al «Liber pontificalis». En dicha obra, se estableció que eran Melchor («Melchior»), Baltazar («Bithisarca») y Gaspar («Gathaspa»). No obstante, Azanza afirma que ya habían sido nombrados de esta forma antes: «Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar aparecieron por primera vez en el Evangelio Armenio de la Infancia del siglo IV; pero no serán aceptados definitivamente hasta su inclusión en el “Liber Pontificalis”, fechado a mediados del siglo IX». 
Santiago de la Vorágine, obispo de Génova y autor en el siglo XIII de «La leyenda dorada» (una compilación de los mitos que hablaban de la vida de los diferentes santos y de algunos pasajes bíblicos) asentó de nuevo estos nombres al afirmar que eran «Caspar, Melchor y Baltasar». 
Y así, los nombres que adquieren dentro del cristianismo occidental son Melchor, Gaspar y Baltasar. Pero para los griegos los llamaron Appellicon, Amerín y Damascón. Para los hebreos, Magalath, Galgalath y Serakín. Para los sirios, Larvandad, Hormisdas y Gushnasaph. 

3) ¿Realmente eran magos? 
Otras de las controversias que se han generado a lo largo de los años es la utilización de la palabra «magos» por parte de Mateo. Sí, todos sabemos que Sus Majestades deben tener algún que otro poder secreto para llegar a las casas de todo el mundo en tan solo una noche. Sin embargo, son muchos los expertos que consideran que este término tenía otras acepciones en la época, de forma que el nombre magos no debía ser entendido con las connotaciones de nuestro tiempo, pues en aquella época significaba personas de cierto poderío y que se distinguían especialmente en los conocimientos científicos, sobre todo astronómicos. De hecho, "mago" hacía referencia a una casta religiosa entre los persas con gran devoción por la astrología. Lo más probable es que fueran sacerdotes y astrólogos originarios de Babilonia o Persia, dado que ambos eran grandes centros astrológicos donde los magos eran una casta sacerdotal con mucha influencia. 
La palabra «mago», proviene del persa ma-gu-u-sha, que significa sacerdote. Llegó al griego como μαγός, refiriéndose a una casta de sacerdotes persas o babilonios, que estudiaban las estrellas en su deseo de buscar a Dios. Del griego pasó al latín como magus, de donde llegó al español mago. 

4) ¿De dónde procedían? 
No se sabe nada de su tierra natal, pero la teoría de que vinieron de Arabia Félix (Arabia del sur) es muy probable. El enigmático origen de estos Reyes persas se oye hablar en primer lugar en el siglo VII, cuando se dejó escrito en el «Evangelio armenio de la infancia» que Melchor reinaba sobre los persas, Baltasar sobre los indios, y Gaspar, sobre el país de los árabes. De ser cierto, los cabos estarían atados, pues en esa región se practicaba habitualmente la astrología. 

5) ¿Eran reyes? 
Tampoco dice nada Mateo sobre que estos «magos» fueran reyes. ¿Por qué, entonces, la tradición les ha entregado la corona? El culpable de ello es Quinto Septimo Tertuliano. Este escritor romano -padre de la Iglesia allá por el siglo III- llegó a la conclusión de la nobleza de dichos personajes tras leer el Salmo 72 (incluido en uno de los libros sagrados). En él se explicaba lo siguiente: «Que los reyes de Sabá y Arabia le traigan presentes, que le rindan homenaje todos los reyes». Blanco y en botella para el religioso, quien (basándose en esta frase) empezó a denominar a estos personajes «Reyes». 
Como la magia no era bien considerada por la religión, este apelativo hizo que nuestros protagonistas fueran bien aceptados. Por enésima vez, el ya archiconocido Santiago de la Vorágine logró popularizar esta idea en «La leyenda dorada». Concretamente, el autor dejó escrito que los magos «eran al mismo tiempo reyes y magos» y que, en su país de origen, solían subir a la cima de una montaña para observar los astros. 

6) ¿Fueron martirizados? 
De forma independiente al momento exacto en el que nació su leyenda, cabe destacar que la tradición ha dado también un cruel final a los Reyes Magos. Según la creencia popular, nuestros protagonistas fueron bautizados por Santo Tomás y comenzaron a predicar el Evangelio por la India. Y, posteriormente, peregrinaron por multitud de pueblos. Algo que les causó no pocos problemas hasta que, finalmente, acabaron muriendo martirizados. 
Tras la tortura (fechada por algunos autores en el año 70 d.C.) sus cuerpos fueron enterrados en el mismo sarcófago, lo que podría sugerir que eran familiares. En todo caso, la leyenda afirma que santa Elena (la misma que halló la Vera Cruz) se llevó sus restos hasta Constantinopla en el siglo IV. Así, hasta que fueron llevados a Milán. A partir de aquí se les habría perdido la pista, pues se cuenta que cuando el emperador Federico Barbarroja asedió la ciudad en 1162, los huesos fueron llevados hasta Colonia. Comenzaron su viaje en 1164 y, poco después, se edificó una iglesia en la región en su honor. En ella, a día de hoy, permanece su relicario. 

7) ¿Había un rey negro? 
Otra curiosidad relacionada con los Reyes Magos, pues cabe destacar que a Baltasar no se le representó como un rey de tez negra hasta el siglo XV. Antes fueron mostrados con aspecto occidental y considerados como los descendientes de Noé. La figura del rey negro sólo se volvió habitual a finales de la Edad Media, y se impone a lo largo del siglo XV. 
Porque en los albores del cristianismo, a los tres magos se les representaba como de una misma raza, tenían el mismo tipo e iban vestidos con el característico traje persa: bonete frigio y estrechos pantalones con faldilla. Sin embargo, a partir del siglo XV todo cambió con la intención de simbolizar la universalidad del cristianismo, se diferenciaron e individualizaron: de esta manera, cada uno adquiere rasgos propios que los asocia con las tres edades de la vida y con las tres partes del mundo entonces conocidas: Europa, Asia y África. 
Pero, ¿en qué momento aparece el rey negro en el arte cristiano? La Edad Media ignora esta referencia condicionada por el rechazo al color negro que pasaba por ser el del demonio y el infierno. La figura del rey negro sólo se volvió habitual a finales de la Edad Media, y se impone a lo largo del siglo XV, tanto por el gusto creciente por lo exótico, como por las razones simbólicas indicadas. 

8) ¿De dónde parte la tradición de las Cabalgatas de Reyes? 
En España a partir del siglo XIX se inició la tradición de convertir la noche de Reyes (noche anterior a la Epifanía) en una fiesta infantil con regalos para los niños, a imitación de lo que se hacía en otros países el día de Navidad, en homenaje al santo oriental San Nicolás. Fue en 1866 cuando se celebró la primera cabalgata de Reyes Magos en Alcoy (Alicante), tradición que se extendió al resto del país y posteriormente a otros países, especialmente a países de cultura hispana. 
En varios países de Hispanoamérica existe la costumbre adoptada de los españoles de que los niños reciban regalos de los Reyes Magos, bien en la víspera, es decir, a la medianoche del 5 de enero, o en la mañana del 6 de enero (Argentina, México, República Dominicana, Puerto Rico, Paraguay y Uruguay). También se han heredado las costumbres de la carta a los Reyes y el carbón dulce en vez de regalos. La mayoría de los servicios postales aceptan estas cartas. 

Espero que estas ocho preguntas sobre los Reyes Magos que he intentado contestar en base a la HBE, sirva para respetar un poco más el por qué, para qué, para quién, cómo y dónde de una tradición cristiana que tiene un objetivo principal: llenar de ilusión la infancia y, si fuera posible, que esa ilusión nos llegue a los adultos. 

Porque las infancias nunca duran, pero todo el mundo se merece una. Y se merece que se respeten sin mezclar con ideologías políticas. Porque con la ilusión no se juega... Porque el respeto es válido para todos y para todo: es la base de la convivencia.

"Hay algo de esplendor cuando existe y es la ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina" G.K. Chescherton

lunes, 22 de agosto de 2016

Río de Janeiro, Juegos Olímpicos y valores del olimpismo


¿Qué es el espíritu olímpico al que tanto abogamos...? Quizás sea algo que parte de las Olimpiadas, continúa con el deporte y debería impregnar nuestra vida y la sociedad. Porque el espíritu olímpico es bueno para los valores de una sociedad y, por ello - además de por otras causas -. es bueno y sano el deporte. 

Los Juegos Olímpicos fueron restaurados por el pedagogo francés Pierre de Freddy Barón de Coubertín quien el 23 de junio de 1894 fundó el Comité Olímpico Internacional. Luego de celebrar los primeros Juegos Olímpicos en Atenas 1896, esta organización ha logrado a lo largo del tiempo solidificar una filosofía de vida que hoy denominamos Olimpismo. El Olimpismo es una filosofía humanista que enfatiza sobre el rol del deporte en la educación de los jóvenes, su impacto social y su misión pacífica y moral. 

Ayer terminaron los Juegos Olímpicos 2016 de Río de Janeiro y hoy recordamos estas tres semanas que han ocupado la mayor atención mundial. Porque de aquel espíritu de la antigua Grecia, la nueva sociedad debe fijar la idea de convergencia en torno al deporte, como actividad cultural, para favorecer el diálogo entre los pueblos, y olvidar el espíritu de hegemonía estatal. Porque el espíritu olímpico debe orientarse a revalorizar el deporte como elemento vital de superación personal en el esfuerzo por conseguir una meta, como confraternización del espíritu de equipo, más relacionado con la idea de participación que de la de victoria. 

Aunque la imagen del triunfo representa, sin duda, un impulso de emulación para cualquier deportista, es absolutamente necesario para no enterrar el espíritu olímpico no trascender como derrota el no alcanzar subir al podio. Y algo muy importante para esta noción del espíritu olímpico: el juego limpio, que incluye el no al doping, la amistad entre los deportistas y la buena educación en los estadios. 

El renovado espíritu olímpico es algo que la sociedad de nuestros días, materializada y con endebles valores, necesita. Por encima del espectáculo, debe calar en los ciudadanos para valorar el espíritu de superación, el ejercicio de equipo y, sobre todo, que el deporte no es un fin en la vida sino un medio para favorecer el bienestar de la persona en la dura tarea de realizar sus objetivos. 

De acuerdo con la carta Olímpica, Olimpismo es una filosofía de vida, porque para llegar a la “kalokagathia” (equilibrio entre lo bueno y lo bello) y al fortalecimiento mental, espiritual y físico, el ser humano necesita cultivar y vivir sus virtudes. Un permanente progreso deportivo y espiritual de sus virtudes personales dará como resultado el equilibrio fundamental hacia la excelencia y esa búsqueda de la excelencia en el deporte es tan exigente que el esfuerzo se convierte en la alegría suprema, con un rol educativo y transformador. 

El Olimpismo es una filosofía de vida que combina el deporte, la cultura y la educación con el objeto de crear un equilibrio armónico entre el cuerpo, la mente y el espíritu. 
El Olimpismo está basado en tres valores fundamentales que el Comité Olímpico Internacional define así: 
1. Excelencia: significa dar lo mejor de sí mismo, en el terreno de juego o en el campo profesional. No se trata de ganar, sino de participar, progresar en los objetivos personales, esforzarse por dar lo mejor de uno mismo en la vida diaria y beneficiarse de la saludable combinación de un cuerpo, una mente y una voluntad fuertes. 
2. Amistad: este valor nos incita a considerar el deporte como una herramienta para lograr un entendimiento mutuo entre las personas y los pueblos de todo el mundo. Los Juegos Olímpicos inspiran a la humanidad para superar las diferencias políticas, económicas, de género, raciales y religiosas y para entablar amistades a pesar de dichas diferencias. 
3. Respeto: hace referencia al respeto a uno mismo y a su cuerpo, a los demás, a las normas, al deporte y al ambiente. En lo referente al deporte, el respeto implica el juego limpio y la lucha contra el dopaje o contra cualquier otro comportamiento no ético. 

Sin embargo, la Carta Olímpica expresa textualmente: “Al asociar el deporte con la cultura y la formación, el Olimpismo se propone crear un estilo de vida basado en la alegría del esfuerzo, el valor educativo del buen ejemplo, la responsabilidad social y el respeto por los principios éticos fundamentales universales”. Por todo ello, hoy recordamos algunas efemérides que nos han dejado los Juegos Olímpicos y estos de Río de Janeiro: 

- Desde los primeros Juegos Olímpicos, en Atenas1986, se han celebrado 31 Juegos Olímpicos, si bien tres fueron suspendidos por los conflictos bélicos de Europa: Berlín 1916, Hensilki 1940 y Londres 1944. Y todos se han celebrado en países del hemisferio norte, salvo este año en Brasil. 

- Los países más premiados en la historia han sido Estados Unidos (2298 medallas, 930 de oro), Unión Soviética (1010, 395 de oro) y Reino Unido (715, 236 de oro). 

- El top 10 de medallistas en la historia han sido Michael Phelps (USA, natación): 28 (23 oros, 3 platas y 2 bronces), Larisa Latynina (Unión Soviética, gimnasia): 18 (9 oros, 5 platas y 4 bronces), Paavo Nurmi (Finlandia, atletismo): 12 (9 oros y 3 platas), Mark Spitz (USA, natación): 11 (9 oros, 1 platas y 1 bronce), Carl Lewis (USA, atletismo): 10 (9 oros y 1 plata), Birgit Fisher (Alemania, piragüismo): 12 (8 oros y 4 platas), Sawao Kato (Japón, gimnasia): 12 (8 oros, 3 platas y 1 bronce), Jenny Thompson (USA, natación): 12 (8 oros, 3 platas y 1 bronce), Matt Biondi (USA, natación): 11 (8 oros, 2 platas y 1 bronce) y Usain Bolt (Jamaica, atletismo): 9 (9 oros). 

- El top 5 de países en el medallero en Río han sido Estados Unidos (121 medallas, 45 de oro), Reino Unido (67, 27 de oro), China (70, 26 de oro), Rusia (56, 19 de oro) y Alemania (42, 17 de oro). España finalmente ha quedado en el puesto 14 del medallero sobre un total de 196 países participantes (de los cuales solo 78 han conseguido alguna medalla). 

- Los nombres propios de esta Olimpiada han sido Usain Bolt, el rey de la pista (Jamaica); Michael Phelps, el "tiburón" eterno (USA); Katie Ledecky, la nadadora inalcanzable (USA); Mo Farah, el fondista insaciable (Reino Unido, pero somalí de nacimiento); Simone Biles, la gimnasta de otra galaxia (USA); Kohei Uchimura, el emperador de la gimnasia (Japón); Andy Murray, doble oro en tenis (Reino Unido); Neymar, héroe nacional en Maracaná (Brasil); Svetlana Romashina y Natalia Ischenko, las sirenas invencibles (Rusia); Jason Kenny, el rey del velodromo (Reino Unido); Carolina Marín, la Nadal del badminton (España); Teddy Riner, el poder en el tatami (Francia); Alistair Brownlee, el triatleta de acero (Reino Unido); Ruth Beitia, el regreso de oro y altura (España);... 

- En su historia, España ha conseguido un total de 147 medallas olímpicas (44 de oro, 62 de plata y 39 de bronce). El mayor número de medallas fue en Barcelona 1992 con 22 (13 de oro), seguido Atenas 2004 con 20 (3 de oro) y Pekín 2008 con 18 (5 de oro). En Río 2016 se han conseguido un total de 17 medallas (7 de oro) y la gran mayoría conseguidas - como en Londres 2012 - por mujeres, lo que habla del auge del deporte de élite entre las mujeres. 

- Los deportes que mayor número de medallas han dado a España han sido la vela (19, 13 de oro, pero ninguna este año), el piragüismo (5 de oro, y el deporte gran triunfador de este año), el ciclismo (14, 5 de oro), el atletismo (14, 3 de oro) y el tenis (12, 2 de oro). 

GRACIAS Mireia Belmonte, Saúl Craviotto, Marcus Cooper Waltz, Rafa Nadal y Marc López, Maialen Chourraut, Carolina Marín, Ruth Beitia, Orlando Ortega, Cristian Toro, Eva Calvo, Joel González, Lidia Valentín, Carlos Coloma, Equipos masculino y femenino de Baloncesto, Equipo femenino de Gimnasia Rítmica. 

Gracias a todos los participantes. Nos quedamos con los tres valores fundamentales del olimpismo: Excelencia, Amistad y Respeto.