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lunes, 3 de febrero de 2014

Sobre "burbujas" y "mareas" en nuestro Sistema Nacional de Salud


José Luis Puerta es un buen amigo que ha sido de todo en el mundo sanitario. Pero algo de lo que se siente muy feliz es de seguir dirigiendo Dendra Médica /Revista de Humanidades, una publicación semestral que patrocina Fundación Pfizer. Una publicación que, si no existiera, habría que inventarla...

Y este post de hoy procede del Editorial del último número, firmado por él y bajo el título de La "burbuja sanitaria". Un artículo que conviene leer en su totalidad, pero del que subrayo algunas ideas esenciales. 

En los últimos de 25 años se han publicado cientos de informes sobre los males que aquejan a nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS) y los posibles remedios para superarlos. Lo cierto es que todo sigue prácticamente igual (de mal y enrevesado), aunque se pueden apuntar algunos intentos aislados de reformas. Así, se pueden citar las Entidades de Base Asociativa de Cataluña, que hoy suman un total de 10; las empresas públicas sanitarias de Andalucía; el temido, por privatizador, «modelo Alzira», cuyo marbete hoy apenas agrupa media docena entre los 400 hospitales públicos que existen en España; la Fundación Hospital de Alcorcón que, con el tiempo y arrinconando los principios que animaron su creación, ha claudicado y funciona como un hospital público más; o la flamante modificación del copago farmacéutico. Por no hablar de la reciente "marea blanca" que durante los últimos 15 meses ha invadido Madrid. 

Un buen sistema sanitario accesible a todos los ciudadanos es un elemento clave para la deseable distribución de la riqueza, la cohesión social y el bienestar de las personas. La Sanidad es el servicio público que los ciudadanos (independientemente del color político) consideran que en mayor medida justifica los impuestos que pagan. Pero también son conscientes de que es del que se hace peor uso y tiene mayor margen de mejora. Percepción que retrata el inmovilismo que caracteriza al SNS, no siempre capaz de adaptarse a los profundos cambios sociales, demográficos y tecnológicos. La fuerte caída de los ingresos fiscales ha puesto en entredicho sus problemas estructurales, algunos de los fundamentos que lo soportan y su viabilidad económica. Y, como nos recuerda el autor, tenemos que romper los clichés del pasado, tanto los que suponen que el Estado puede solucionar cualquier problema, como los que dan por sentado que la gestión privada siempre es más ventajosa. 

Porque, al igual que aplicamos la "prevención cuaternaria" para la microgestión de los profesionales cada día a pie de cama o de consultorio, esa "prevención cuaternaria" cabe aplicarla a la meso y macrogestión. Porque, como es bien conocido, cuando aumenta la oferta (más centros y más personal) también lo hace la demanda (más consultas, más pruebas, más medicinas y más listas de espera). Y no siempre, ésa es la solución... 

Sin duda que nuestro sistema sanitario tiene fortalezas (por ejemplo, su equidad, el ser campeones en trasplantes y que nuestra esperanza de vida es de las más altas del mundo), pero la realidad es que son patentes las debilidades. Como la verdad no debe ser nunca un final de trayecto en el que echarse a dormir, sino una senda continua de indagación, vale la pena mantener, como José Luis Puerta, una continua reflexión y un debate productivo. 

Porque hay que evitar la "burbuja sanitaria" (en cinco años hemos pasado de 45.000 a 70.000 médicos, por no hablar de que somos el país de Europa con más Facultades de Medicina), porque las "mareas blancas" no pueden ocurrir solo en Madrid (y está confirmado que la fórmula de gestión de los hospitales no determina los resultados), y porque las oportunidades de nuestro SNS deben prevalecer sobre las amenazas... 

Y finalizo con las palabras de William Osler de la propia editorial: "La peor acción del hombre es dejar que las `cosas que han sido´ acaben perdiéndose y que un presente irracional dé al traste con lo que tuvimos".

lunes, 15 de abril de 2013

Ahorrar en Sanidad con "3C": ciencia, conciencia y coordinación


Según ha publicado Gaceta Médica la semana pasada, los consejos generales de colegios oficiales de médicos y enfermeros han presentado una batería de 85 medidas para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. Los presidentes de la Organización Médica Colegial (OMC) y del Consejo General de Enfermería (CGE), Juan José Rodríguez Sendín y Máximo González Jurado, han destacado que la igualdad de derechos y la garantía de accesibilidad del paciente en todo el territorio nacional se ha convertido en la principal preocupación de los profesionales, según el estudio "La alternativa de los médicos y los enfermeros para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud". 
Para la elaboración de la encuesta, se ha contado con la opinión de 4.508 médicos, 2.724 enfermeros y 2.000 ciudadanos, así como con 80 expertos, entre los que se encontraban ex ministros de Sanidad, gestores y ex directivos sanitarios. 

Los profesionales sanitarios presentan un informe con 85 medidas para garantizar la sostenibilidad del sistema. La colaboración público-privada es la segunda medida peor valorada de las 85, aunque recibe un aprobado gracias al apoyo de los expertos. Médicos y enfermeros reclaman una agencia capaz de coordinar y obligar a las CC.AA. 

Las 10 medidas que mayores ahorros generarían son: 
1)Implantación de un sistema de compras centralizado para medicamentos, productos sanitarios y tecnologías sanitarias, con criterios homogéneos aprobados por el Consejo Interterritorial. Podría generar un ahorro del 29,7%. 
2)Armonización de Competencias sanitarias de las Administraciones locales (régimen de colaboración marco con las Administraciones regionales y supresión de duplicidades y solapamientos). Podría generar un ahorro del 27,7%. 
3)Agencia Estatal Única de Calidad, Alta Inspección y Acreditación del Sistema (supresión de agencias regionales). Podría generar un ahorro del 26,3%. 
4)Cobro de las prestaciones sanitarias a extranjeros y a terceros. Podría generar un ahorro del 24,4%. 
5)Política agresiva en materia de medicamentos genéricos. Podría generar un ahorro del 23,9%. 
6)Receta electrónica única para el Sistema Nacional de Salud. Podría generar un ahorro del 23,3%. 
7)Desarrollar y potenciar los centros asistenciales de media y larga estancia con el objetivo de disminuir la estancia en los centros asistenciales de agudos. Podría generar un ahorro del 22,9%. 
8)Ajustar las dosis de medicamentos al tratamiento prescrito. Podría generar un ahorro del 22,8%. 
9)Garantizar la continuidad asistencial: área única y coordinación entre los diferentes niveles asistenciales. Podría generar un ahorro del 22,3%. 
10)Eliminación por Ley de las peonadas. Podría generar un ahorro del 21,9%. 

Que así sea... Pero, por favor, que sea. Y que se haga con esas "3C" que presentamos en el título: con ciencia (y rigor), con conciencia (y solidaridad) y con coordinación (que ya está bien de la ruinosa "atomización" del Sistema Nacional de Salud en 17 +  2 minisistemas).

martes, 12 de febrero de 2013

¿Quién quiere privatizar la Sanidad y por qué?


La asistencia sanitaria privada no es mejor que la pública. Ni es más transparente, ni eficiente, ni eficaz. A esta conclusión llega un estudio que compara la calidad de la sanidad pública frente a la privada en los paises de renta media y baja.

Se trata de una revisión sistemática, valorada en Evidencias en Pediatría,  que analiza los sistemas de salud, utilizando la propuesta de la Organización Mundial de la Salud. Encuentra que:

1.- Accesibilidad (la capacidad de acceder a los servicios disponibles): el sector privado atiende a las personas más pudientes.
2.- Calidad: en el sector privado fue peor la precisión diagnóstica, la adherencia a las guías de tratamiento, más frecuente administrar dosis subterapeúticas de medicamentos, no utiizar sales de rehidratación y administrar antibióticos innecesarios. El número de cesáreas fue mayor en los privados, con porcentajes de hasta el 50-62% de los nacimientos.
3.- Resultados de salud: el éxito en el tratamiento de enfermedades como la tuberculosis y el SIDA fue mayor en el sector público que en el privado. En el sector privado fue menor la cobertura vacunal, la utiización de anticonceptivos y aumentó la tasa de abortos.
4.- Transparencia, responsabilidad y regulación: no hay datos disponibles del sector privado.
5.- Justicia e igualdad: los servicios privados tienden a cuidar a grupos con mayores ingresos y menos necesidades de salud (ley de los cuidados inversos de la que se ha hablado en este blog)
6.- Eficiencia: mayor gasto farmaceútico en el sector privado para diagnósticos equivalentes.

Concluyen que no hay pruebas que apoyen la afirmación de que el sector privado es más eficiente, transparente o eficaz que el público. En cambio, al sector público le falta puntualidad y hospitalidad hacia los pacientes.
Estos resultados coinciden con los de otros estudios. Una revisión de la Cochrane, concluye que no hay evidencia de que sea más efectivo invertir en el sector privado que en el público.
En los paises con mayor renta, una revisión sistemática realizada en Canadá, compara los resultados en salud y costes en la atención a procesos similares entre el sistema sanitario público canadiense con el sistema de seguros privados estadounidense, encontrando similares y peores resultados en salud a un mayor coste en Estados Unidos.

Y como colofón se aportan datos inquietantes. Resulta que el Fondo Monetario Internacional (FMI)  recomienda a los paises que aumenten la parte privada de los sistemas de salud, si quieren conseguir préstamos. En la misma línea están el Banco Mundial y el Center for Global Development.

La pregunta que uno se hace tras leer esta revisión es la siguiente: sino está demostrado que los sistemas sanitarios privados sean mejores ni más baratos que los puúblicos ¿quienes y por qué están interesados en privatizar los servicios sanitarios?



jueves, 13 de diciembre de 2012

Las Sociedades de Pediatría, por la defensa de la Sanidad Pública


Qué triste que, en un país como España, donde tantas cosas funcionan mal, nos hayamos empeñado en destruir aquello que funcionaba bien... El acoso al sistema público de atención sanitaria prosigue sin cuartel, en mayor o menor medida, cada uno a su aire, en todas y cada una de las 17 comunidades autónomas de este caótico país llamado España.

Las principales sociedades pediátricas de nuestro país han firmado una declaración donde manifiestan su apoyo a un sistema sanitario de salud público. Es una buena noticia... aunque son ya demasiadas las veces en que a los profesionales sanitarios no nos hacen caso. Pintamos poco o nada. Los profesionales proponemos... pero los políticos, con sus calculadoras preparadas para recortar lo que jamás debería ser tocado, hacen finalmente lo que quieren. Mientras tanto, los casos de corrupción política y económica se suceden en nuestro país...

En cualquier caso, es una buena noticia que las sociedades pediátricas se posicionen con firmeza en este tema... aunque luego nos ignoren. Si se nos ignora, al menos que se sepa que es contra nuestra voluntad. Así que gracias a estas sociedades y os dejo a continuación el manifiesto.

Madrid, 7 de diciembre de 2012. – El estado de salud es un indicador fundamental del bienestar social y condición imprescindible para el desarrollo económico de un país. La esperanza de vida en España se sitúa entre las más altas del mundo. La sanidad es además un motor de creación de riqueza y empleo sostenible. 

La situación actual de crisis económica plantea la necesidad de evaluar de manera científica y rigurosa las nuevas necesidades y buscar las soluciones más eficientes. Será preciso responder a la pregunta ¿es posible la mejora del actual sistema? 

Hace años que los colectivos de profesionales estamos planteando propuestas de mejora que en la mayor parte de los casos no han sido tenidas en cuenta por las autoridades sanitarias. 

Sin embargo en diferentes Comunidades Autónomas y recientemente en la CCAA de Madrid, se están proponiendo medidas de privatización de la sanidad pública y nuevos modelos organizativos que: 
  • No han demostrado su eficacia. 
  • No han demostrado su menor coste económico sino que en muchas ocasiones está comprobado que aumentan el gasto. 
  • No responden a las necesidades de salud de la población y parecen responder no tanto a necesidades económicas como a planteamientos políticos. 
La fragmentación en Centros de Salud gestionados por distintas entidades romperá la igualdad en la atención primaria de salud, uno de los grandes logros del actual sistema y creará importantes perjuicios a los profesionales que se vean afectados. 

La privatización del actual sistema, la salud trasformada en negocio solo beneficiará a los dueños del negocio y perjudicará claramente a la población. 

El objetivo ha de ser la mejora de la salud, no el enriquecimiento de unos pocos y las autoridades sanitarias serán responsables de las consecuencias de los cambios en el actual modelo: Disminuirá la calidad de la atención sanitaria; Aumentará la morbilidad; Aumentarán los ingresos hospitalarios; Aumentará la mortalidad infantil y el gasto sanitario. 

El Real Decreto 137/1984 sobre estructuras básicas de salud y la Ley General de Sanidad de 1986 consolidaron el “nuevo modelo de la atención primaria” en el que se incorporaron a la Atención Primaria (AP) un gran número de pediatras muy cualificados, formados a través del sistema MIR, lo que condicionó una atención a la infancia renovada, que permitió el manejo de patologías que hasta entonces eran atendidas en el ámbito hospitalario y ampliar la oferta de servicios en el primer nivel de atención. 

La universalidad, la gratuidad, la accesibilidad, la equidad y la continuidad en los cuidados unido a la cercanía geográfica de los centros de salud a los domicilios de los pacientes caracterizan esta etapa valorada muy positivamente por la población como se desprende del informe del Barómetro sanitario 2011. 

La pediatría de AP proporciona una asistencia sanitaria eficiente, próxima a los niños y sus familias, teniendo en cuenta las características de su entorno, partiendo de una visión global de la medicina en la que el objeto fundamental no es la enfermedad sino la población infantil en todas sus etapas. A las consultas de pediatría acuden más del 90% de la población infantil. 

Este modelo de atención ha contribuido decisivamente a la mejora del estado de salud de la población infantil: 
Ha disminuido la mortalidad infantil pasando la tasa de mortalidad infantil de 12,5 en 1981 a 3,5 en el 2007 
  • Han disminuido las tasas de incidencia de rubeola, sarampión, parotiditis, tos ferina, en general, de las enfermedades infecciosas prevenibles por las vacunaciones. 
  • Han disminuido las hospitalizaciones de los niños y aumentado la supervivencia de enfermedades antes mortales. 
  • La percepción del estado de salud en población infantil es buena o muy buena y la calidad de vida de la población infantil se sitúa por encima de la media Europea 
Todo ello se ha obtenido mediante este modelo de salud pública con un gasto sanitario por debajo de la media europea. 

Es necesario un cambio de paradigma de la gestión de enfermedades a la gestión de la salud focalizándose fundamentalmente en la Atención Primaria teniendo en cuenta que el pilar fundamental para lograr el buen funcionamiento del sistema de salud son los profesionales asistenciales (médicos, enfermeras) sin su concurso no hubiera sido posible conseguir el nivel de calidad actual del Sistema de Salud. 

Se debe mejorar la coordinación hospital - AP basada en criterios de consenso común, evitando la duplicidad de intervenciones sobre la población infantil, aumentando la capacidad resolutiva del Pediatra de Atención Primaria (PAP), permitiendo que realice las funciones para las que ya ha demostrado estar capacitado. Es obligado potenciar el cuidado del paciente crónico por el PAP. 

Asimismo, se precisa mejorar la gestión, utilizar adecuadamente los recursos pero el actual modelo es posible y sostenible. Ha de buscarse la gestión más eficiente con la colaboración de los profesionales implicados y la participación de los ciudadanos y mantener el servicio público de salud y el actual modelo que asegure el derecho de todas las familias a que todos los niños tengan asignado un pediatra de cabecera. 

 Organizaciones adheridas a este manifiesto: 

  • Asociación Española de Pediatría (AEP) 
  • Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) 
  • Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP) 
  •  Sociedad Española de Pediatría Hospitalaria (SEPHO)

martes, 11 de diciembre de 2012

Sobre privatizaciones: ¿Qué tal por Cataluña?


Anda el mundo sanitario madrileño muy revuelto y con razón. El temor a la progresiva privatización y desmantelamiento de la sanidad pública es un riesgo real.

Hay algo que me preocupa mucho, y que se debe a la transferencia de la sanidad a cada Comunidad Autónoma. De este modo, cada autonomía desconoce por completo los problemas del vecino de al lado. Y esos problemas existen y son graves.

En Cataluña hace ya mucho tiempo que se optó por un modelo de gestión privada de la sanidad pública en grandes zonas geográficas de esta CCAA. Yo, que vivo en Girona, trabajo para el ICS, que es una empresa pública. Pero en un radio de 50 km de mi casa el ICS apenas gestiona nada. Así ocurre con el hospital de Palamós y sus centros de salud asociados (gestionados por SSIBE), el hospital de Olot y sus centros de salud asociados (Fundació Hospital Sant Jaume), el Hospital Santa Caterina y sus centros de salud asociados (gestionados por el Institut d'Asistència Sanitària), el Hospital de Figueres y sus centros de salud asociados (Fundació Salut Empordà)... Podría seguir pero como muestra sirvan estos botones.

¿Qué conlleva esto? Mi opinión personal es que genera una enorme ineficiencia, además de que significa la duplicación o "triplicación" de los mismos servicios sanitarios a muy pocos kilómetros de distancia. Por no hablar de que la historia clínica electrónica de cada una de estas empresas es diferente... y todas incompatibles entre sí. Es decir, si un niño, pongamos que de Palamós, viene a vivir a Girona, yo no puedo accder a su historial médico previo. Sistemas informáticos incompatibles. Venir a vivir a Girona desde Palamós (u Olot, o Figueres) es, sanitariamente hablando y desde el aspecto concreto de compartir los datos de la historia clínica, como venir de Australia.

...Pero al menos estas empresas privadas están especializadas en salud. ¿Es posible que una empresa sin apenas experiencia en gestión de centros sanitarios se haga cargo de la gestión de éstos? La respuesta es sí. Estas semanas - aunque el ruido mediático, inexplicablemente, está siendo más bien escaso - ha tenido lugar la adjudicación del centro de salud de L'Escala y de sus consultorios asociados a una empresa, EULEN, con poca o nula experiencia en estas lides. Los trabajadores de L'Escala están indignados... pero con la indignación van a quedarse. Lamentablemente.

Leo sobre este empresa lo siguiente: "...está calificada en el Registro Mercantil como “líder en España en prestación de servicios intensivos en personal” , “como gigante español en servicios” o especialista en “seguridad privada, limpieza y logística”. Y, que se conozca, sus actividades principales son la explotación vinícola -Bodegas Vega Sicilia- y ganadera -sociedades Valles del Esla y Neal-. Pese a ese particular perfil, encabeza el rechazable proceso de privatización de la sanidad catalana. ¿Por qué? Dicen que superó a la Fundació Salut Empordà, actual gestora de dichos centros, en la calificación de los requisitos exigidos. Pese a que carece de toda experiencia en la gestión sanitaria. Ya veremos lo que hay detrás de esta discutible y brumosa decisión."

Y en esas estamos, queridos compañeros/as de la profesión sanitaria. ¿Hay algo más absurdo que de la gestión de tu centro de salud se haga cargo una empresa sanitaria privada? Sí: que esa empresa no sea sanitaria siquiera.

Algunos medios de comunicación, como "El País", se han hecho eco de esta noticia, tan preocupante como tristemente casi ignorada por todos. También el "Diari de Girona". Así que, si en un futuro más o menos largo, la gestión de vuestro hospital o centro de salud pasa a manos de, pongamos por caso, un hipermercado, que no os extrañe: el surrealismo ya ha llegado a la gestión sanitaria.

Desde aquí mi admiración por los compañeros de Madrid que están defendiendo su modelop´´ublico de gestión ssanitaria. En otras zonas de España está sucediendo lo mismo - o peor - sin que prácticamente nadie mueva un dedo.

Entonemos todos un réquiem por la sanidad pública.

martes, 27 de noviembre de 2012

La ley de cuidados inversos






En los últimos años en España, y en muchos otros países del mundo, la crisis económica ha hecho que instituciones importantes recomienden recortar el gasto sanitario e incluso promover un cambio de sistema favoreciendo a la sanidad privada en aras de una posible mayor eficiencia en el gasto. Por este motivo es importante abordar la cuestión de si la sanidad privada es más eficiente, disminuye el gasto y mantiene la calidad y la equidad en los servicios a la población. 
El temor de los defensores de la sanidad pública es que se cumpla la ley de cuidados inversos, enunciada por Julian Tudor Hart en 1971 por la que cuando intervienen los mercados en la atención sanitaria, los cuidados se reparten de una manera irregular, de modo que reciben menos atención los que más la necesitan, los sectores desfavorecidos de la población.
En sus propias palabras: “no market will ever shift corporate investment from where it is most profitable to where it is most needed”.
En esta línea, una revisión sistemática recientemente publicada compara los sistemas sanitarios públicos y privados en países de renta media y baja, que será objeto próximamente de una valoración crítica en la revista Evidencias en Pediatría.
Buscar la eficiencia sí, cambiar el modelo sanitario ¡no!



lunes, 26 de noviembre de 2012

La sanidad pública no se vende. Se defiende.

Algo insólito y sin precedentes va a ocurrir hoy en la Sanidad de la Comunidad de Madrid. Comienza una huelga en la sanidad en todos los Hospitales y Centros de Salud. El motivo es el Plan de Medidas de Garantías de Sostenibilidad del Sistema Sanitario Público de la Comunidad de Madrid. Con este plan se privatiza la gestión de seis hospitales, de 27 centros de salud, se reconvierte al hospital de la Princesa en un hospital geriátrico entre numerosas medidas. Para la gestión de estos hospitales y centros de salud "se sacarán a licitación para que se hagan cargo de ellos empresas especializadas en gestión sanitaria, que funcionan muy bien", según palabras del consejero.

Contra este plan se han manifestado todos los agentes implicados:  las asociaciones de médicos, de enfermeras, colegios profesionales, sindicatos, profesionales de todos los estamentos. La mayoría de las asociaciones médicas madrileñas.
Los jefes de servicio de los hospitales han enviado una carta con 600 firmas. Y así sucesivamente.
Como dice un diputado de la Asamblea de Madrid: "si todos absolutamente están en contra, habría que pensar que algo están haciendo mal"

La huelga para todos los profesionales está convocada el 26 y 27 de noviembre, y el 4 y 5 de diciembre. La huelga para los médicos está convocada de forma indefinida. ¿Que es lo que ha ocurrido para desencadenar esta eclosión? Debe haber argumentos muy poderosos para tomar una decisión ante la que todos, absolutamente todos, están en contra.

Y como este es un blog "basado en pruebas" pues procede analizar las pruebas que apoyen que privatizando los hospitales y centros de salud madrileños, contribuirá a superar la crisis.

1.- Hay que privatizar porque la gestión que realizan las empresas privadas es más barata,
lo cual en tiempo de crisis es una necesidad.
Para responder a esta cuestión son necesarios datos. Desde el  parlamento autonómico se han solicitado, sin exito, informes que prueben que la sanidad privada es más barata. Sin embargo, con los datos disponibles los hospitales de gestion privada de Madrid (Torrejón, Móstoles y Valdemoro) son más caros que otros de características similares. Es decir tienen mayor presupuesto asignado por habitante. Y además en los presupuestos del 2013 se les asigna más dinero, mientras que a los de gestión pública de la asistencia sanitaria se les recorta. Luego, parece que la gestion de los hospitales privados es más cara que la de los hospitales públicos.

2.- La gestión privada de la sanidad produce mejores resultados de salud. En Madrid no hay datos que avalen esa afirmación. Sin embargo los estudios de calidad que analizan la sanidad privada frente a la pública concluyen: los estudios disponibles no apoyan la información de que el sector privado es más eficiente, transparente o  más efectivo que el público.

3.- En el resto de España ya han privatizado la sanidad pública y les ha ido bien. Pues no es así. En el modelo de Cataluña,  el informe de la fundación Avedis Donabedian en el año 2003 concluye: Para buena parte de los indicadores obtenidos, no se observan en la muestra diferencias estadísticamente significativas entre los tres grupos de provisión definidos”, lo que, en la práctica, no permite presentar el "modelo catalán" como superior al modelo de gestión pública. Y en el modelo de privatización de Alzira de Valencia, el propio consejero de Sanidad de esa comunidad reconoce que extender este modelo está descartado.

4.- En los centros de salud, el modelo actual produce insatisfación de los usuarios. Nada más lejos de la realidad. A pesar de que la Comunidad de Madrid, es la tercera comunidad española que menos gasta  en sanidad por cada persona protegida (solo le ganan Valencia y Baleares), la satisfación de los usuarios madrileños es muy elevada: el 89% recomendarían a sus amigos su centro de salud, su médico o pediatra y su enfermera.

5.- Así que a la vista de  las pruebas disponibles, la privatización de la sanidad pública es más cara, no ha demostrado resultados mejores en salud, quienes lo han hecho no piensan que sea mejor, y además los usuarios de la sanidad pública están bastante satisfechos. Por lo tanto el que alguien persista en la idea de privatizarla,  puede llevar a que algunos piensen que existe un conflicto de intereses.

Que el director general de hospitales de la Comunidad de Madrid haya trabajado en empresas de sanidad privada y fuese nombrado tras ser director de Ribera Salud, empresa adjudicataria varios hospitales de financiación pública, no ayuda a despejar esta duda. Tampoco ayuda a confiar la visualización de una conferencia impartida en la que afirma "pagar al médico no es copago, es financiar con un dinero que cabe en la cesta de la compra".

Por todo lo expuesto,  no es de estrañar que los profesionales y ciudadanos de Madrid estén indignados. Con las acciones de protesta  quieren recordar a los políticos que la Sanidad  no es de ellos, que es de todos. Que tan solo son depositarios, y de forma temporal,  de algo que no les pertenece al igual que la educación, la seguridad, la justicia, la defensa. ¿Se atreverán en el futuro a "externalizar"  (es decir, privatizar) la gestión de la justicia concediendole la gestion a un empresa de temas legales?

Es por ello que todos los hospitales y centros de salud comienzan una huelga no deseada. Para defender lo que es de todos.
El tsunami blanco nos lo recuerda: La sanidad no se vende. Se defiende

viernes, 9 de noviembre de 2012

Los sistemas de salud deben estar basados en evidencias


Es posible que sino hubiese llegado la crisis económica, los ciudadanos hubiesemos seguido
con la actitud de creer todo aquello que un político o una autoridad dice, con el único aval de quien lo dice. Pero ese tiempo ha llegado a su fin. Y ahora, con razón,  nos creemos muchas menos cosas.

Y sobre todo, queremos que cada afirmación tenga  una base que la sustente. Estudios, revisiones, datos. Y los estudios pueden ser de buena calidad, con poco riesgo de sesgo. O de baja calidad, como por ejemplo las opiniones de expertos sin más.
Así que cualquier afirmación debería ir apoyada por algo tan elemental en ciencia, como citas bibliográficas, donde los ciudadanos puedan comprobar que eso que se les dice es cierto.

Y esto viene a cuento, porque en la Comunidad de Madrid se está procediendo a privatizar la gestión de los recursos sanitarios de hospitales y centros de salud.  El consejero de sanidad ha enviado una carta a los profesionales. En uno de los puntos de la misma,  en relación con la privatización de los hospitales nos informa de lo siguiente:
"Se ha comprobado que el modelo de concesión es más eficiente, da buenos resultados clínicos y alta satisfación a los pacientes.
De media, el coste total de la asistencia sanitaria especializada de la población de los hospitales de gestión mixta de de unos 600 euros por habitante, mientras que en los hospitales con modelo capitativo más recientes, este coste medio anual es de 441 euros".

Ante esta afirmación nos falta la información que nos aclare:  ¿cuánto cuesta en los de gestión pública? ¿dónde esta la bibliografía que la corrobore? ¿qué estamos comparando? Porque si lo que se compara hospitales públicos con privados, algunos de los hospitales que se van a privatizar no disponen de Unidades de Cuidados Intensivos, ni Unidades Neonatales, no se realizan transplantes ni se atienden y tratan enfermedades complejas, que se derivan a otros hospitales. Es decir, lo caro a otro sitio. ¿Se han tenido en cuenta esos aspectos en los cálculos?.

La información acerca de los Sistemas de Salud existe.  Recientemente se ha celebrado el segundo Simposium en Investigación en Sistemas de Salud. Participan la Organización Mundial de la Salud (OMS) junto con organismos internacionales y empresas. El objetivo es apoyar la toma de decisiones basada en la evidencia en cuanto a la Investigación acerca de los Sistemas de Salud. Entre las publicaciones incluidas se encuentra un discurso de la directora de la OMS, Margaret Chan, defendiendo la cobertura sanitaria universal. Es decir hay ciencia que sustenta las decisiones, y declaraciones institucionales que defienden un sistema de cobertura universal. 

Cuando nos digan que es mejor gestionar la salud con empresas privadas, queremos informacion que apoye las afirmaciones. Que nos permita identificar las barreras y las oportunidades.
No nos conformamos con simples frases sin más, que solo sirven para titulares.  Los ciudadanos, los sanitarios, los médicos, los profesionales en general no aceptamos que únicamente nos proporcionen la información que interesa a unos pocos.

Y como no puede ser de otra manera, queremos  que acompañando a cada decisión, exista una declaración de conflicto de intereses. que nos permita conocer en que medida beneficia a quienes la toman, o a sus allegados. Pero este será el tema de otra entrada en el blog.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Vinieron a por lo judíos y como yo no era judío no hice nada...


Martin Niemöller fue un pastor luterano alemán que ha pasado a la historia por escribir un poema que, por algún motivo, siempre atribuimos erróneamente al poeta Bertolt Brecht. El orden y palabras exactas traducidas del poema están sujetos a disputa, ya que existen muchas versiones, por lo que lo copiamos en su versión original: 
"Als die Nazis die Kommunisten holten, 
habe ich geschwiegen; 
ich war ja kein Kommunist. 
Als sie die Sozialdemokraten einsperrten, 
habe ich geschwiegen; 
ich war ja kein Sozialdemokrat. 
Als sie die Gewerkschafter holten, 
habe ich nicht protestiert; 
ich war ja kein Gewerkschafter. 
Als sie die Juden holten, 
habe ich nicht protestiert; 
ich war ja kein Jude. 
Als sie mich holten, 
gab es keinen mehr, der protestieren konnte". 

Ahora que ya han pasado el verano y que volvemos a la realidad, con el cerebro menos reblandecido por el duro sol del estío, es momento de retomar temas serios. Y este es un tema que tengo pendiente hace un tiempo. 

No voy a entrar en debates sobre el sistema de gestión de la sanidad (público, privado o mixto), pero si voy a hablar de formas y maneras. Las formas y maneras con que algunos entornos sanitarios tratan a los médicos, sin respeto al profesional, sin respeto a la profesión y sin respeto a los pacientes. Luego lo pueden disfrazar de lo que quieran, pero los hechos son claros y he aquí dos ejemplos que conozco bien. 

- Uno por ser un querido compañero pediatra, un pediatra íntegro y un profesional relevante a nivel nacional: el Dr José María Paricio. A él le debemos mucho, pero algo que perdura es la Web de Lactancia Materna, verdadero referente y, tal como consta en su cabecera, es una "web realizada desde 2003 por el servicio de Pediatría del Dr Paricio en el Hospital Marina Alta (Denia, Alicante)". Un ejemplo de como hacer cosas grandes desde entornos pequeños, gracias al trabajo y la ilusión de José María Paricio y su gran equipo de pediatras. 
No es cuestión de volver a utilizar su nombre en un debate estéril, pues sé que José María es una persona muy discreta y positiva, que no quiere (ni necesita) de polémicas. En su momento, y ya ha pasado casi un año, ya fue motivo de amplio apoyo en prensa nacional y en blogs. En esos enlaces podréis ver el desarrollo de los hechos, que abocaron a un final que sigue doliendo profundamente a todos los pediatras: de una forma totalmente injusta, se le retiró la jefatura de servicio y de su lugar de trabajo. 
Este es el premio a su brillante trayectoria profesional, producto de una decisión particular de unos gerentes de un hospital de gestión mixta. Unos gerentes que, como ya ha ocurrido en otros hospitales de estas características, serán despedidos en su momento, y ellos no recibirán los miles de apoyos (de compañeros médicos y de familias de pacientes) de José María, serán despedidos por la puerta de atrás... pero el daño ya lo habrán hecho. 

- El otro caso es el de un compañero hematólogo, el Dr. Pedro José García, con el que trabajé durante unos años en el mismo hospital donde ocurren los hechos y que la prensa ha ido relatando durante los meses de verano en prensa local, bien por el apoyo recibido, como por las consecuencias posteriores. Tal como se explica en la noticia, al facultativo se le comunicó el despido mientras pasaba consulta; aunque la modalidad más extendida de despido a médicos solía ser una llamada por teléfono a las tres de la tarde de un viernes por parte de un administrativo y la frase "no es necesario que vuelva el lunes, no contamos con usted"

Lo dicho, podrán disfrazarlo de lo que quieran, pero estos casos (y una gran mayoría de los vividos y conocidos), son siempre por desavenencias entre la gerencia-dirección y el profesional sanitario, por no bailarles el agua, por no comulgar con ruedas de molino, por el "conmigo o contra mi". NO PUEDE SER, NO SE PUEDE CONSENTIR..., aunque se ha consentido: en ambos casos el apoyo de cientos y miles de firmas de pacientes y compañeros no sirvieron de nada.

Está claro que tendrán que convivir distintos tipos de gestiones en Sanidad, como ya ocurre en muchos países de los llamados del primer mundo: sanidad pública, privada y/o mixta. Pero en polémicas como las anteriores, entre un directivo médico y un buen profesional, es posible que la polémica se hubiera dirimido con el despido del directivo. Pero estamos en España, en esta España que nos duele... 

Por ello el título de esta entrada y el poema de Martin Niemöller. Porque los ejemplos expuestos hablan de dos buenos profesionales a los que han atacado su dignidad, injustamente. Porque ahora los demás lo vemos en la distancia, pues no nos ha afectado... Porque vinieron a por los judíos y como yo no era judío no hice nada..., pero antes de que vengan a por nosotros hemos de actuar: porque nadie puede quitarnos el respeto a la profesión y nuestra dignidad. 

Gracias, José María Paricio, por tu legado para todos y por tu amistad. Te han quitado la jefatura, pero no tu valía y tu dignidad. Os dejo un vídeo que han titulado "Pediatra sin tapujos" y sin tapujos, como es su vida, defiende la lactancia materna.