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miércoles, 28 de diciembre de 2011

PROPOSITUS 27: Tratamiento con psicofármacos durante el embarazo


El uso de psicofármacos durante el embarazo es un tema delicado y controvertido. Sobre este aspecto ya se habló en el PROPOSITUS 19.
En la entrada de hoy se profundiza sobre este tema, dado que en este amplio grupo de fármacos, no sólo hay que evaluar sus efectos potenciales durante el primer trimestre del embarazo, sino durante toda la gestación y también durante el periodo neonatal.

Es importante revisar con detenimiento el archivo adjunto, pero destacamos los consejos que se apuntan sobre qué debería explicar el psiquiatra a sus pacientes con claridad:
1) El riesgo-beneficio, el riesgo para defectos congénitos poblacional y el significado del concepto de “bajo riesgo” cuando proceda.
2) La necesidad de que en los siguientes controles ecográficos se realice un detenido examen de todos los órganos fetales y, especialmente, en las semanas 18ª-19ª.
3) La importancia de no abandonar el tratamiento por decisión propia y, mucho menos, de forma brusca.
4) En el momento del parto, el obstetra (y la matrona), así como el neonatólogo, deben ser informados del tratamiento con psicofármacos que la paciente siguió o está siguiendo (y hasta qué momento del embarazo).

Normas básicas para la prevención primaria de defectos congénitos en un tema cada día más prevalente, en un contexto nada fácil.


(Foto: Maria Theresianstrasse. Insbruck. Austria)

miércoles, 27 de julio de 2011

PROPOSITUS 19: Psicofármacos y embarazo

El tema que hoy abordamos interesa a pacientes (principalmente a gestantes) y a pediatras, pero también a ginecólogos, psiquiatras, psicólogos, médicos de familia y a otros profesionales de la sanidad. Es un tema bien conocido y reconocido: el aumento de consumo de psicofármacos (principalmente antidepresivos y benzodiacepinas, pero también otros como ISRS, antipsicóticos, etc) en la población general y, también, en madres embarazadas.

Un tema sobre el que hay que realizar una adecuada valoración de beneficios y riesgos: riesgo para la madre embarazadas y el feto de no tratar una patología psiquiátrica, riesgo de toxicidad o síndrome de abstinencia en feto o neonato, riesgo al exponer al recién a psicofármacos durante la lactancia, riesgo de toxicidad conductual para el recién nacido, etc. Alguna entrada de nuestro blog ha alertado sobre este tema.

En este Propositus encontramos unas "normas a seguir en pacientes tratadas con psicofármacos", explicadas con sencillez y que son de gran utilidad para profesionales y usuarios.


(Foto: Berliner Dome. Berlín. Alemania)

martes, 16 de marzo de 2010

Antidepresivos y embarazo, mala combinación

Vivimos en una sociedad polimedicada. Es el sino, al parecer, de los países desarrollados. Pero dentro de esa polimedicación, los psicofármacos merecen un capítulo aparte. Al menos en España: hasta un 37,9% de la población, en un estudio realizado en Asturias, ha consumido estos medicamentos en el último mes. Estudios realizados en otras zonas geográficas de España ofrecen cifras similares.

¿Estamos tan mal como para que más de un tercio de la población esté habitualmente psicomedicada? El tema da de sí para mucho y ya le dedicaremos en su momento una entrada (o varias). Indudablemente, los trastornos de ansiedad, la depresión... son enfermedades reales. Pero su prevalencia no parece corresponderse ni justificar el megaconsumo de estos fármacos. Mi mujer, que es médico de familia, dice que lo que más ve en la consulta es lo que ella llama "TIC": acrónimo de "trastorno de infelicidad cotidiana". O la conversión en enfermedad de las contrariedades normales de la vida. Vivimos en una sociedad con baja, muy baja tolerancia a la frustración, y en la que parece que "todo" tiene tratamiento farmacológico. Las contrariedades de la vida ordinaria también...

Pero ya hablaremos de esto otro día porque el tema da para mucho. Centrándonos en el megaconsumo de psicofármacos, éste no respeta sexo ni edad. Así, muchas mujeres (más que los hombres) reciben tratamiento con antidepresivos. Muchas están en edad fértil.

En dos recursos excelentes, "El Rincón de Sísifo" y "Hemos Leído", se han hecho eco de dos trabajos que estudian el efecto de los antidepresivos durante el embarazo. Así, en "Hemos Leído", se comenta un metaanálisis de nueve estudios, por el que sabemos que sus "datos sugieren que existe un incremento de riesgo de nacimiento con defectos cardiovasculares cuando se utiliza fluoxetina durante el primer trimestre de embarazo. El riesgo de esta asociación se ha estimado en aproximadamente un 2/100, frente a la tasa estimada en la población general de aproximadamente un 1/100".

Y en la cuenta Twitter de "El Rincón de Sísifo" se nos informa de un estudio de cohortes publicado en Pediatrics en el que el consumo de antidepresivos - antagonistas de la recaptación de la serotonina - durante el segundo y tercer trimestre se asociaba a un leve retraso en la adquisición de habilidades motrices, tales como la sedestación o la bipedestación. Leve, como señala el estudio, pero real.

Así que la coincidencia en el tiempo de estos dos trabajos nos da buenos motivos para la reflexión. Huelga decir que durante el embarazo el estatus ideal de consumo de medicamentos por parte de la futura madre debería ser "cero fármacos". Tampoco hay que perder de vista el hecho de que muchas mujeres que desean quedar embarazadas presentan un trastorno real que requiere medicación y que en esta situación la futura madre debe ser informada de los posibles riesgos. Pero, ante la elevadísima prevalencia de consumo de psicofármacos en nuestro medio, la planificación de un embarazo, en una mujer en tratamiento con estos medicamentos, debería obligar en muchos casos (posiblemente la mayoría...) a reconsiderar el motivo que justificó su indicación.