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miércoles, 12 de junio de 2024

La importancia de la alimentación y valoración nutricional en el paciente oncológico pediátrico

 

Cada vez hay más evidencia científica que relaciona, en estudios poblacionales, los hábitos dietéticos con la incidencia de determinados tipos de cáncer en la población adulta. Por ello es imprescindible instaurar unos hábitos de vida y de alimentación saludables en la infancia, ya que favorecerá que el niño tenga un desarrollo físico, cognitivo y emocional adecuado, y contribuirán de forma activa en la promoción y recuperación de la salud. 

Por ello, ya en el año 2015 y desde la sección de Oncología Pediátrica de nuestro Hospital General Universitario Dr. Balmis de Alicante se publicó el documento “Alimentación saludable y Cáncer infantil «Que tu alimento sea también tu medicamento»”, un documento de 49 páginas que os dejamos en este enlace para su revisión, y que incluye cómo manejar las diferentes dificultades en la alimentación en las distintas fases de tratamiento del paciente oncológico pediátrico.  Y donde cabe empezar a considerar los alimentos como «pequeñas farmacias», puesto que están cargados de componentes muy beneficiosos para la salud, y que ayudarán a prevenir y contrarrestar algunos de los síntomas más frecuentes que se suelen dar durante los tratamientos de quimioterapia. 

Una guía que tiene como objetivos, no sólo que los padres tengan un referente útil de cuáles son los alimentos más beneficiosos para sus hijos durante y después de los tratamientos, sino dotarles de herramientas para afrontar los problemas que suelen aparecer en muchos menores a la hora de educar unos hábitos de alimentación saludables, y que suelen agravarse durante los tratamientos quimioterápicos y la estancia en el hospital . 

Y como complemento a este documento, comparto la reciente sesión realizada por una EIR de Pediatría sobre aspectos clave de la valoración nutricional del paciente pediátrico en Oncología, y con tres mensajes para llevarse a casa: 

- La evaluación del riesgo y la planificación del soporte nutricional deben formar parte de la planificación terapéutica global del paciente oncológico desde el principio. 
- Existe suficiente evidencia científica de que una intervención nutricional adecuada es capaz de prevenir las complicaciones de la malnutrición, mejorar la calidad de vida como la tolerancia y respuesta al tratamiento y acortar la estancia hospitalaria. 
- En los hospitales hay pocos dietistas que trabajen exclusivamente en la unidad de Oncología Pediátrica, y esto puede repercutir en menores gastos sanitarios, mejor estado general de los pacientes y mayor supervivencia.

 

sábado, 15 de septiembre de 2018

Cine y Pediatría (453). “Sobrealimentados y desnutridos”, dos formas de malnutrición


Según la OMS, la prevalencia de la obesidad en la población infantojuvenil va en aumento en todos los países, y los ascensos más rápidos se registran en los países de ingresos bajos y medianos. El número niños con sobrepeso u obesidad se incrementó en todo el mundo, pasando de de 31 millones en 1990 a 42 millones en 2013 y, si la tendencia actual continúa y no se interviene, se llegará a los 70 millones en 2025. Ya hace tiempo que la Asamblea Mundial de Salud declaró a la obesidad como la epidemia del siglo XXI, de ahí el término “globesity”

La obesidad infantojuvenil constituye un importante problema de salud debido no solo a su prevalencia ascendente, sino también a su persistencia en la edad adulta, su asociación con otras enfermedades, además del enorme impacto económico que supone. La obesidad infantojuvenil es un factor predictivo de obesidad adulta y si continúa en el tiempo, se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y de muerte. 

Y esto no son datos fríos ni una película, sino una realidad que constatamos al salir a la calle. Porque en España el fenómeno de obesidad en la población infantil y juvenil (2-24 años) se encuentra ya en el 19%, y la de sobrepeso, que está en el 26% (uno de cada cuatro niños españoles tienen exceso de peso y esto empeora entre los 6 y 9 años en donde casi uno de cada dos niños presentan sobrepeso). De ser así, que lo es, parecería una película de miedo. 

Pero en realidad el cine ha tratado este tema desde dos puntos de vista, o bien como personajes principales que tienen la obesidad como compañero de viaje (en Cine y Pediatría ya hemos revisado Las aventuras de Zachary Beaver - John Schultz, 2003 – y Yo, Terri - Azazel Jacobs, 2011 –) o bien como película documental denunciando este tema (en Cine y Pediatría ya hemos hablado de Super Size Me - Morgan Spurlock, 2004 -) Pues bien, hoy llega a este blog otra película documental, también estadounidense como las demás: Sobrealimentados y desnutridos, producida y dirigida por Troy Jones en el año 2014 y que funciona como la secuela del film Gordo, enfermo y casi muerto (Joe Cross y Kurt Engfehr, 2010). Porque en esta última se nos narra la historia del abogado, empresario y cineasta australiano Joe Cross, y su viaje personal para recuperar su salud a los 41 años, cambiando su alimentación y estilo de vida. Y en Sobrealimentados y desnutridos se nos muestra el viaje personal e inspirador de Liam Golle, un chico de 11 años que pesa 80 Kg y que se embarca en un viaje que promete transformar su vida para siempre, pues con la ayuda de sus tíos consigue recuperar su peso y su salud de adentro hacia afuera. 

Comienza Sobrealimentados y desnutridos con un fundido en negro y el sonido de una respiración casi agonizante que luego vemos que corresponde a un adolescente obeso subiendo unas escaleras…. Así conocemos a Liam, que vive solo con su padre (su madre falleció hace un tiempo por un tumor cerebral), quien no sabe cómo ayudarle con ese problema de peso, pero a quien le proponen el reto de intentar vencer su obesidad con la ayuda de sus tíos a través de un programa nutricional y de ejercicio durante unos tres meses. La película documental nos relata el paso de los días (día 1, día 2, día 15, día 75, etc.), donde se nos muestran los cambios en los hábitos de alimentación y de ejercicio que le aconsejan a Liam, pero que comienza con una frase de Benjamin Franklin: “Uno debería comer para vivir, no vivir para comer”. 

El camino no es fácil, más bien se transforma en un tobogán con subidas y bajadas, con avances y retrocesos. Porque en la prevención y tratamiento de la obesidad infantojuvenil nadie ha dicho que fuera imposible, pero tampoco nadie ha dicho que fuera fácil. Y la película avanza entre interesantes reflexiones de los distintos protagonistas y especialistas que aparecen en la historia (si bien es cierto que algunas reflexiones son muy peculiares y que no comparto)

“Muchas gente no come con inteligencia… Están acostumbrados a una gratificación inmediata y concentran su dieta en grasas, azúcares y sales que son compuestos adictivos. Tendemos a pensar que los compuestos adictivos son las drogas y tendemos a pensar que es el alcohol, pero no nos damos cuenta que las mayores adicciones de nuestro mundo hoy son el azúcar, la sal y la grasa”.

“La Organización Mundial de la Salud publicó una Declaración en la que dice que, según las tasas actuales, a finales de 2030, mil millones de personas en el mundo serán consideradas obesas…El 74% de la población de Estados Unidos se considera hoy como obesa o con sobrepeso. Muchos otros países desarrollados no están muy por detrás”.

“Y la vida requiere muchas cosas… Hay siete ámbitos en la vida: la búsqueda espiritual, la búsqueda del desarrollo mental, la búsqueda vocacional, la búsqueda financiera, la búsqueda familiar, la búsqueda social, y tenemos la salud física y el bienestar. Para poder fortalecer todos los ámbitos de la vida es aconsejable participar en todos los ámbitos de la vida durante toda la vida” 

“Pienso que en la sociedad moderna, de repente, la enfermedad se volvió normal, la obesidad se volvió normal, no moverse se volvió normal, sentarse delante de un ordenador se volvió normal. Y, de repente, los estándares que teníamos cuando éramos niños o los que nuestros padres tuvieron son muy diferentes ahora”. 

Y un mensaje final: “Si dijéramos que la riqueza no trata de cuánto dinero tienes, sino que trata de cuán sano eres y de cuánto tiempo puedes pasar haciendo lo que realmente te gusta, si pudiéramos enseñar a la gente que las relaciones son increíblemente importantes, entonces podríamos realmente cambiar la manera global en que vemos la salud y el bienestar… Como dijo Albert Einstein, “El mejor maestro es el ejemplo”. Así que si se preocupan por sus hijos, sean ejemplo e inspiración de una vida más significativa. Coman con inteligencia para vivir, no vivan para comer”. 

Y este es un documental con sus muchos altibajos de nuestro protagonista Liam y de sus familiares, pero con final feliz. Porque al inicio vimos a un adolescente que nos muestra su tronco con la abundante grasa abdominal y la ginecomastia grasa, su cifosis y genu varo, sus ronquidos nocturnos… y con el que sufrimos por su respiración agonizante al intentar subir subiendo una cuesta corriendo. Y meses después logró perder 20 Kg y correr parte de una maratón, en lo que fue para él un gran cambio, no solo externo, sino especialmente por dentro. Porque comenzó a estimar la comida saludable y a desterrar la vida sedentaria, y también mejoró su madurez, su energía,… Porque al final Liam comía menos y estaba mejor nutrido. Y al principio, como tantos otros jóvenes, se encontraba sobrealimentado y desnutrido: dos formas conjuntas de malnutrición. 

lunes, 9 de julio de 2018

Los 10 bulos alimentarios más extendidos


Desde hace unos meses hemos abierto en nuestro Servicio de Pediatría un programa de formación que hemos denominado como "10(pequeñas) Historias de Pediatría", idea liderada por nuestro compañero el Dr. Carlos Loeda, quien vive con júbilo su libertad laboral y mental, y nos deleita con su experiencia y sus reflexiones. Curiosamente su última charla se tituló como "Alimentación infantil: dogmas, sectas y tradiciones" y que intentaba poner las bases de una conducta alimentaria realista, un ámbito en que la formación del pediatra hacia los padres se nos ha sido enajenado (con la complicidad de algunas figuras públicas), hasta el extremo de convertirnos en testigos pasivos de recomendaciones “urbi et orbe” como el consabido “baby led weaning” y otras modas. 

Y es que el mundo de la alimentación es muy dado a los dimes y diretes... y no solo en la infancia, claro está. En el mundo de la alimentación circulan infinidad de mitos y el científico J. M. Mulet, autor del libro "¿Qué es comer sano?", pretende desterrarlos todos. Los hemos oído en tantas ocasiones que han conseguido hacerse un hueco en el imaginario colectivo como verdades absolutas, tanto que incluso condicionan nuestros hábitos nutricionales y, por lo tanto, nuestra salud. Estos son algunos de ellos (que nos recordaba El Mundo hace unos días): 

1. Hay que beber ocho vasos de agua al día. 
Nadie puede afirmar que hay que beber una cantidad determinada, pues tenemos que beber lo que necesitemos. Aunque nadie pondrá en duda de el agua es mejor que la mayoría de las bebidas. Ah, y beber agua en las comidas no engorda, pues como tiene cero calorías el orden de antes o después no afecta al resultado. 

2. El azúcar moreno es mejor que el blanco. 
Quizás tiene más minerales y nutrientes, pero es poco significativo, porque mayoritariamente es azúcar y, por tanto, son calorías vacías. Porque ni el azúcar moreno es un santo ni la sacarina, edulcorante sintético, un veneno. Y lo que sí recomienda la OMS es que se limite el consumo de los azúcares libres a un máximo del 5% de la ingesta calórica total (25 gr. de azúcar al día). 

3. El aceite de palma es tóxico. 
En muchos medios se recogió la noticia hace tiempo de que era cancerígeno y no es cierto. No es aconsejable, pero no es el demonio.  Y en este blog ya tratamos hace tiempo este tema con el Comunicado sobre el aceite de palma y ácido palmítico en la alimentación infantil 

4. Una dieta sin gluten es mejor para la salud. 
Y es que hay libros que dicen que comer trigo es un veneno. Lanzar el mensaje de que una dieta sin gluten es más sana genera confusión... y nunca más salud. La dieta sin gluten, eso sí, es esencial para el paciente celíaco: y aquí si que conviene que no haya transgresiones.

5. Productos lácteos que activan el sistema inmune. 
La realidad es que ninguno tiene efecto en el sistema inmune, por mucho que lleve bacterias con nombre en latín (que queda más fino y científico, pero no más inmune...)

6. El pollo anaranjado indica que es de campo. 
Tradicionalmente asociamos el color anaranjado con la libertad del pollo, pero la carne se puede maquillar por métodos naturales. Así que fíese del color del pollo y no corras...

7. El pescado de piscifactoría es peor.
Sorprende la manía que tiene la gente respecto al pescado de crianza. Cuando nos comemos un filete nadie repara en ello, o al menos no se equipara el mero a la vaca. Y sí, no hay duda: ojalá pudiéramos comprar siempre el pescado de una lonja (y yo tengo dos cerca, la de El Campello y la de Santa Pola).

8. La vitamina C previene resfriados. 
Lo cierto es que coma las naranjas que quiera - sobre todo si son dulces y jugosas -, pero para prevenir los resfriados mejor comencemos por lavarnos las manos y huir de aglomeraciones donde circulan los virus. Y una cosa más, que siempre nos dicen las madres (lo de beber rápido el zumo que pierde las vitaminas), y que no es así, pues las vitaminas se mantienen unas 12 hs tras exprimir la naranja... aunque también es cierto que con lo bueno que está, para qué esperar...

9. Las bayas de goji sirven para todo.
Son un alimento normalito con una historia fabulosa. Sus propiedades son similares a las de cualquier otra fruta del bosque, pero con mejor marketing.

10. Comer ecológico es más sano.
Su consumo sólo se puede justificar por motivos filosóficos o políticos. Por beneficios para la salud, la ciencia dice que nada. Y lo único demostrado es que comer ecológico es un 65% más caro (alguien lo ha estudiado... y es que hay gente pa tooo). Y con este último punto tendríamos para hablar en otro post... o hasta para escribir un libro. 

lunes, 20 de junio de 2016

¡ Todos a comer !


Hay muchos libros de nutrición infantil, menos libros que sean realmente  un manual práctico para padres con niños que no saben, no quieren o no pueden comer, y escrito por un equipo sanitario multidisciplinar que trabajan con este tema cada día y en primera línea: pediatras, enfermeras, psicóloga, terapeuta ocupacional, documentalista y padres. Y esto gracias al liderazgo de mi buen amigo, el Dr. Manuel Molina Arias, gastroenterólogo pediatra en el Hospital Infantil Universitario La Paz. Y con el siempre buen hacer editorial de Lua Ediciones, amigos en tantos proyectos comunes. 

El resultado es un manual de 194 páginas que puede ser útil a todos, principalmente a padres y familias, pero también a profesionales sanitarios. Un libro editado en papel, pero que se puede descargar de forma libre de la web en formato pdf : 
http://luaediciones.com/todosacomer/index.html#8/z

Un libro que no es un tratado de nutrición infantil o de nutrición artificial, un libro que puede ser entendido por todos (sin necesidad de formación sanitaria previa). Un manual que se ha divido en 5 bloques y 11 capítulos: 

- Bloque I: Funcionamiento del organismo y alimentación del niño sano 
1. Fisiología de la alimentación. La función digestiva en el niño sano 
2. La alimentación del lactante. Alimentación durante los dos primeros años de vida 
3. Alimentación infantil. Alimentación a partir de los dos años de vida 
4. Suplementos nutricionales. Productos para suplementar la alimentación 

- Bloque II: Trastornos de la alimentación 
5. Trastornos de alimentación orgánico. El niño con problemas físicos para alimentarse 
6. Trastornos de alimentación no orgánico. Manejo de las emociones a la hora de comer 
7. Prevención de los trastornos de la conducta alimentaria. Cómo favorecer una conducta alimentaria adecuada 

- Bloque III: Técnicas de soporte nutricional artificial 
8. Nutrición artificial por vía digestiva. Alimentación por sonda nasogástrica y gastrotomía 
9. Nutrición artificial por vía venosa. Nutrición parenteral domiciliaria 

- Bloque IV: Preguntas 
10. Las preguntas de los padres 

- Bloque V: Fuentes de información 
11. Recursos electrónicos en internet. La alimentación en internet 

Con estos comentarios, entenderéis que un manual así debe conocerse y debe utilizarse. 
Lo dicho: ¡ Todos a comer !

miércoles, 2 de diciembre de 2015

¿Cuánta carne debe comer un niño?


Hace tres semanas publicamos en este blog un post bajo el título de "OMS, Cáncer, Carne, Periodismo y Estupidez: totum revolutum" en relación con la noticia de que la OMS catalogaba a la carne roja como probable carcinógeno para los humanos (grupo 2A) y a las carnes procesadas como carcinógenos para los humanos (grupo 1). Como era de esperar, y gracias a la coherencia de la mayoría de los mortales que campamos por este mundo, el post tuvo amplia difusión y aceptación.

Hace poco el Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría, tras la polémica causada por este informe de la Agencia para la Investigación sobre el Cáncer respecto al consumo de carnes rojas y procesadas, ha lanzado un comunicado breve y de gran interés sobre cuánta carne debe comer un niño, por la ciencia y conciencia que comporta y que invito a leer en su totalidad en este enlace

Solo enumeraré unos párrafos, pero creo que son suficientemente significativos, para atender a cualquier posible duda de padres o familiares sobre cuánta carne debe comer un niño: 

"¿Y cómo deberá influir este informe en los consejos respecto al consumo de carne en nuestros niños? 

Probablemente no haga sino reafirmar las recomendaciones para la alimentación en nuestros niños. La dieta debe estar basada sobre todo en el consumo diario de alimentos a base de cereales u otro tipo de granos, junto con fruta, verdura y hortalizas en cantidad suficiente. Además, debe incluir alrededor de 400 ml de leche u otros derivados lácteos y 2 raciones diarias de carne magra, pescado, huevo o legumbres (una ración equivale aproximadamente a 100 gramos de carne o 125 gramos de pescado o un huevo mediano), como desde este Comité y desde la Asociación Española de Pediatría se aconseja. 

Las carnes –pero también los pescados y los huevos– son fuente de proteínas de alto valor biológico, y también de fósforo, hierro y vitaminas del grupo B. Generalmente se aconseja que los niños tomen sobre todo carnes blancas, por su menor contenido en grasas. No es necesario que todos los días el menú de los niños contenga carne, pues puede alternarse con los otros grupos de alimentos proteicos ya comentados. Por ejemplo, en el patrón tradicional de la dieta mediterránea, las carnes casi forman parte de la "guarnición" del plato principal, a base de pasta, arroz o legumbres. Tan importante como la carne en sí es su forma de cocinarla, siendo aconsejable limitar su consumo en forma de fritos; y, por supuesto, usando aceites de calidad –el de oliva es un buen ejemplo-, sin reutilizarlos para otros días. 

Comer bien es usar el sentido común. No hay alimentos "buenos" ni alimentos "malos". Hay buenos y malos hábitos alimentarios que surgen de saber hacer compatible comer de todo, en las cantidades necesarias, de acuerdo a las costumbres y tradiciones del lugar donde nacimos y nos criamos. Y estos buenos hábitos se aprenden pronto en la vida del niño, más por el ejemplo que por el consejo". 

Creo que queda claro... Nada que no hayamos dicho los pediatras (hasta quedarnos afónicos) desde hace muchos décadas y que conocen bien nuestras familias, con esas madres y abuelas tan inteligentes que nos rodean (que yo pienso que la OMS tendría que mirar en contratar a más de una y echar a unos cuantos de los de plantilla...). Y en España con más razón, pues es la esencia de nuestra preciada dieta mediterránea.

lunes, 13 de julio de 2015

Gotas de Leche en España: una gota que colma el vaso y el buen hacer


El Grupo de Trabajo de Historia de la Pediatría y Documentación Pediátricas de la Asociación Española de Pediatría (AEP) realiza una labor constante y no siempre tan apreciada como se debiera. Ocho pediatras miembros constituyen este grupo, todos reconocidos pediatras y algunos de ellos con los que guardo una especial amistad. 

En los Congresos Nacionales de Pediatría suelen regalarnos sus trabajos en formatos de “Cuadernos”. Y ya son 9 los realizados. El Cuaderno número 8 lleva por título “Historia y significación de las Gotas de Leche en España” y bien merece un reconocimiento a sus autores y a su contenido. 

Las Gotas de Leche fue el nombre dado a las instituciones creadas para remediar los problemas de desnutrición y alta mortalidad infantil en aquellas familias que no podían permitirse el lujo de tener nodriza, y cuyas madres no podían dar de mamar. Surgieron a finales del siglo XIX. La idea original de «las gotas de leche» procedía de Francia, donde el médico León Dufour había creado la primera Gota de Leche en 1894. 

Nacieron para aportar soluciones a la gran mortalidad infantil, a la malnutrición del lactante, estuvieran con lactancia natural, artificial o por medio de nodrizas. Además, en muchas provincias sirvieron para tejer el entramado de asistencia sanitaria infantil en la primera mitad del siglo XX. En algunas circunstancias, en torno a las Gotas de Leche se abrían anexas una Casa Cuna, una Sala de Maternidad e, incluso, un Instituto o Escuela de Puericultura para médicos, enfermeras y educadores. Se integraban, en ocasiones, una Escuela de Enfermería, una Escuela hogar para madres, un comedor de embarazadas, etc. También sucedía en sentido contrario, es decir, en alguna institución como las Inclusas se abría una Gota de Leche. 

En este trabajo se nos ofrece una visión en 7 capítulos y una galería fotográfica de su historia española, con un cierto detenimiento en la creación y funcionamiento de cuatro de ellas, consideradas ejemplares: Madrid, San Sebastián, Gijón y Santander. Pero hubo muchas más y junto a ellas el nombre de prestigiosos y recordados pediatras, como Rafael Ulecia y Cardona en Madrid, Felipe Errandonea en San Sebastián, Avelino González Fernández en Gijón, Pablo Pereda Elordi en Santander, Ángel Pascual Devesa en Alicante, Manuel Bueno Fajardo en Jaén, Alejandro Frías Roig en Reus, etc. 

En la galería fotográfica se nos muestra una preciosa placa de cerámica de Talavera, a la puerta de la antigua Gota de Leche de Gijón y con esta inscripción: “Quien construye casas para los niños derrumba los muros de las cárceles”. Preciosa, real… y la gota que colma el vaso de historias de buen hacer.

Aquí el documento completo.

jueves, 28 de mayo de 2015

La AEP pone en marcha a la Tropa Supersana para fomentar hábitos saludables desde la infancia

http://www.tropasupersana.es/

España disfruta de un elevado nivel de salud infantil. Sin embargo, existen problemas "nuevos" que amenazan su salud.  Y estos problemas se derivan fundamentalmente de la adquisición de malos hábitos: mala alimentación, escasez de ejercicio físico... y también del "éxito" que parecen tener los grupos antivacunas, con las consabidas consecuencias nefastas para la población infantil que todos conocemos.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha puesto en marcha una campaña dirigida a potenciar tres aspectos clave: buenos hábitos alimentarios, práctica de ejercicio físico y actividades preventivas, las vacunas entre ellas. Y lo hace de una forma muy original mediante una campaña dirigida directamente a los niños y a sus padres: "Tropa Supersana".

En la web de la AEP se nos explica en qué consiste esta campaña con detalle:

"Con el lema “Alimentación, Ejercicio, Prevención… ¡Activaos!”, la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha puesto en marcha la campaña “Únete a la tropa súpersana. Descubre tus poderes” para ayudar a las familias –padres y niños- a enfrentarse a los enemigos de la salud Infantil como la obesidad, el sedentarismo o los virus. Esta iniciativa de la AEP está dirigida a adoptar hábitos de vida más sanos, y a concienciar sobre la importancia de llevar un estilo de vida saludable desde las primeras etapas de la vida.
Para ello, la AEP ha diseñado una serie de materiales informativos (cómics, vídeo, página web…) donde se da vida a un nuevo superhéroe, Álex, cuya misión es luchar con los villanos que atacan la salud de los niños y buscar a nuevos miembros que se unan a la “Tropa Supersana”. “A través de un lenguaje sencillo, cercano y divertido, queremos transmitirles a los padres y a los niños las claves prácticas del estilo de vida saludable, basado en la Alimentación, el Ejercicio y la Prevención, para contribuir a su salud no sólo durante la etapa infantil, sino también durante la adulta”, explica el profesor Serafín Málaga, presidente de la Asociación Española de Pediatría. Así, esta campaña responde al compromiso de la organización con la divulgación sanitaria y la educación en salud".

La campaña dispone de su propia cuenta de Twitter y de una página en Facebook que os recomendamos seguir.  Sin duda se trata de una iniciativa que es necesario potenciar y es lo que desde esta entrada de hoy pretendemos hacer.






lunes, 7 de abril de 2014

Pediatría y Nutrición infantil... para padres


Una alimentación saludable es la base de una correcta educación nutricional, pues es donde empiezan a asentarse los hábitos alimentarios, que se harán resistentes a cambios en la edad adulta. 
Para educar en buenos hábitos de alimentación infantil se debe trabajar desde varios ámbitos tanto en la escuela como en la familia, tanto desde la sociedad como desde la medicina (con el pediatra como elemento clave). Y para conseguir tal objetivo, es necesario que los padres dispongan de unos conocimientos básicos sobre alimentación saludable que le permitan elaborar menús variados y equilibrados para sus hijos. 

El ritmo de vida, la falta de tiempo debido a obligaciones laborales, el abandono de la dieta mediterránea a favor de otra más calórica, pero menos saludable, el sedentarismo, son algunas de las causas por las que los padres se sienten preocupados por la alimentación de sus hijos y buscan soluciones. Soluciones para evitar cualquier nutrición desequilibrada o evitar el problema nutricional básico de nuestra sociedad: la obesidad infanto-juvenil. 

Hay diferentes recursos, pero uno fácil y asequible, es el blog Pediatría y Nutrición Infantil, un blog que es hace un tiempo viene publicado el Dr. Isidro Vitoria, pediatra amigo, gran profesional en el campo de la gastroenterología y nutrición infantil. 

Información y respuestas adaptadas para padres sobre temas de interés general en el campo de la nutrición. Algunos ejemplos pueden ser: 
- Y un largo etcétera. 

La información en internet siempre es de agradecer por su fácil disponibilidad. Pero un criterio esencial es la garantía de calidad y ausencia de conflictos de interés de dicha información. Este es un buen recurso para padres que, a buen seguro, irá creciendo con el tiempo.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Decálogo por una comunicación responsable en Alimentación y Salud


En el IX Congreso ANIS (Asociación Nacional de Informadores de la Salud) celebrado en Valladolid hace un mes, tuve la oportunidad de ser partícipe de la presentación del "Manifiesto por una comunicación responsable en Alimentación y Salud" a cargo de FIAB (Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas). 

En este Manifiesto se explica la importancia de contextualizar siempre el consumo de un alimento o bebidas dentro de una alimentación y unos hábitos de vida determinados, puesto que los hábitos de vida saludables son un factor más que, junto con otros como la genética o ambientales, influyen en la salud de las personas. Con este proyecto se espera que se produzcan nuevas adhesiones tanto de medios de comunicación, como de las grandes asociaciones de los medios de comunicación, y el apoyo de las principales instituciones implicadas, para poder alcanzar un gran pacto por una comunicación responsable en alimentación y salud. 

En la actualidad, la información sobre alimentación y nutrición ocupa un destacado lugar en los medios de comunicación. Sobre todo si tenemos en cuenta de que la alimentación es una de las principales fuentes para la creación de bulos y mitos, especialmente en internet y las redes sociales. 

Del encuentro entre ANIS y FIAB (juntos con otras instituciones) se han obtenido diez conclusiones de cómo debe de ser esa comunicación responsable, rigurosa y objetiva sobre alimentación, salud y nutrición. El decálogo incluye los siguientes puntos (analizados en profundidad en el texto adjunto):

1.- Información de interés público 
2.- Alimentación, estilo de vida y salud 
3.- Comunicación del riesgo alimentario 
4.- Un producto muy regulado 
5.- Fuentes válidas de información 
6.- Importancia de la evidencia científica 
7.- Transparencia en la información 
8.- Que la originalidad no comprometa la veracidad 
9.- Uso responsable de internet 
10.-Corresponsabilidad 

Aunque el Manifiesto ya ha sido difundido, nos parece también oportuno difundirlo en el entorno de la Pediatría, una profesión muy vinculada a la  Alimentación y Salud.

 

viernes, 23 de agosto de 2013

Tres decálogos para grabar en la piel en Pediatría...


La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) nos tiene acostumbrados a regalarnos herramientas útiles para el cuidado de la infancia y adolescencia. En esta ocasión queremos compartir tres decálogos muy útiles, al menos, por dos motivos: por la frecuencia del tema y por lo habitual que es hacer intervenciones no adecuadas. Y también porque es una información dirigida a padres y población general. 

El primer decálogo es un tema recurrente en Pediatría y el motivo fundamental de consulta: la fiebre. Porque el problema de la fiebre no es que sea un mecanismo defensivo, sino que se transforma en "fiebrefobia". He aquí 10 consejos útiles para combatirlo.

DECÁLOGO DE LA FIEBRE

 

El segundo decálogo no le va a la zaga al anterior, y quizás pueda considerarse el segundo motivo de consulta en Pediatría: la tos. Y aquí el problema de la tos no es que también sea un mecanismo defensivo, sino que se transforma en "tosfobia". He aquí 10 consejos útiles para combatirlo.

DECÁLOGO DE LA TOS

  

Sobre el tercer decálogo hablamos hace poco tiempo en el blog, pues son consejos útiles sobre la alimentación infantil. He aquí 10 consejos útiles para aprender a comer desde la infancia.

DECÁLOGO DE LA ALIMENTACIÓN

 

Tres decálogos imprescindibles, pues en ella se reflejan lo que SÍ se debe hacer y, sobre todo, lo que NO se debe hacer.

miércoles, 3 de julio de 2013

Decálogo de alimentación para aprender a comer desde la infancia


La información para padres y familias de las sociedades científicas son fundamentales en el entorno actual de Internet, donde los usuarios buscan información. Y es fundamental que esa información sea rigurosa, fácil de entender y exenta de conflictos de interés, con códigos de calidad y de comportamiento en la red. 

Las sociedades pediátricas, con la Asociación Española de Pediatría al frente, lo saben y así lo hacen sus Sociedades Científicas, Comités y Grupos de Trabajo. Hace unas semanas comentamos el Decálogo para padres sobre la actividad física de niños y adolescentes y hoy compartimos este Decálogo de alimentación para aprender a comer desde la infancia. Decálogo que nos regala la web Familia y Salud de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap). 

1. Una alimentación completa y equilibrada mantiene la salud y previene enfermedades. Se consigue con una dieta variada que incluya todos los grupos de alimentos. Si los niños empiezan desde el principio a comer de todo, se acostumbran para siempre. 
2. La dieta mediterránea es muy sana. Consiste en comer muchos vegetales (frutas, verduras, hortalizas, legumbres), cereales (pan, pasta, arroz) y más aves y pescado que carne roja. Cocinar con aceite de oliva y poca sal, mejor yodada. 
3. Es bueno repartir lo que se come en 5 comidas. Desayuno, comida y una cena ligera. Además, a media mañana y merienda, es mejor una fruta fresca o un bocadillo que un zumo envasado o bollería industrial. No hace falta “picar” nada más. 
4. Los niños aprenden a comer imitando a los mayores. Mejor comer despacio, masticando bien, sentados en la mesa, disfrutando en familia. Sin tele, porque el niño mal comedor se distrae y no come; y el que come mucho, lo hace sin darse cuenta de la cantidad que toma. 
5. Siempre un buen desayuno antes de ir a clase: lácteo,cereales (pan) y fruta (una pieza entera o zumo natural o ¡tomate!). Mejora el rendimiento físico e intelectual y evita la obesidad. 
6. Todos los días frutas, verduras y hortalizas. Se recomiendan 5 raciones al día. Dos o tres deben ser frutas enteras y a mordiscos. Es mejor postre que un lácteo. No más de un vaso de zumo natural, recién hecho, al día. 
7. El agua es la única bebida necesaria y más sana que cualquier refresco, zumo o batido. 
8. Evite la comida precocinada (con más grasas y sal) y los alimentos con grasas saturadas, trans o hidrogenadas y aceites de coco y palma (lea las etiquetas). Si toma dulces y aperitivos salados que sea con moderación. Cocine más veces a la plancha, en el horno, por cocción o al vapor y menos fritos, empanados y rebozados. 
9. Deje que su hijo decida cuánto quiere comer. Tenga confianza: mejor ofrecer, no obligar. Los niños comen la cantidad que necesita su cuerpo, no la que nosotros queremos. La comida no es un castigo; ni tampoco debería ser un premio. 
10. Conseguir una hora de ejercicio todos los días: correr en el patio, pasear, subir las escaleras, sacar al perro o ir andando o en bici al colegio. Además, 5 veces a la semana al menos, un poco más de deporte; más divertido en compañía. 

Y con un colofón: Antes de empezar, las manos te has de lavar y al acabar, también los dientes limpiar. 

Es decir, que con una decálogo así se pueden decir las cosas más altas, pero no más claras. Gracias por esta síntesis de información, una herramienta más que pone a nuestra disposición la AEPap para ayudar al cuidado de la infancia y la adolescencia. Y que podéis descargar desde su web.

martes, 15 de enero de 2013

¿Por qué dudamos de si la leche de vaca es buena para los niños?


Este es el título de dos artículos publicados en Acta Pediátrica Española y que os recomiendo su lectura: se puede descargar el PDF gratuito desde estos enlaces (I y II). 

Creo que es clara la posición desde este blog (y desde la Pediatría) sobre el apoyo a la lactancia materna y el verdadero valor de la leche de vaca en la alimentación infantil, con algún post contundente, tipo "Que no. Que la leche no produce mocos"
Pero merece la pena una lectura juiciosa de estos artículos para explicar con claridad las dudas que hayan podido surgir por ciertas falacias y medias verdades frente a la leche de vaca en la alimentación infantil. En los últimos años han comenzado a circular, fundamentalmente a través de canales de información no profesionales, ideas sobre los perjuicios del consumo de la leche de vaca en la edad infantil. En la mayoría de ocasiones se trata de posturas apriorísticas con poco o ningún fundamento que las sustente. 

En los artículos se revisan los puntos que han sido, o son, objeto de controversia: 
- Ferropenia y anemia ferropénica 
- Intolerancia a la lactosa 
- Alergia a las proteínas de la leche de vaca 
- Riesgo aumentado de diabetes mellitus 
- Trastornos del espectro autista 
- Síndrome metabólico y otras enfermedades crónicas 
- Mucosidad y catarros.  

Argumentos claros para cualquier duda que la población pueda tener o se le pueda ocasionar con las noticias que se divulgan. 
Y como concluyen los autores: "La leche de vaca ha formado parte de la alimentación en gran parte de Europa en los últimos 10.000 años y, en su momento,la tolerancia a la leche constituyó una ventaja adaptativa. En los últimos 20 años, y con carácter creciente, han surgido algunas voces discrepantes al respecto, y también dentro de la comunidad científica. Sin embargo, la repercusión de estas discrepancias es muy superior a lo que podía esperarse de la mera discusión científica. La población debe recibir mensajes claros respecto a los hábitos saludables y a las recomendaciones dietéticas. A la luz de los datos científicos disponibles, debemos continuar recomendando que nuestros niños y jóvenes consuman leche y derivados lácteos diariamente en cantidades adecuadas".