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miércoles, 2 de septiembre de 2026

A la humanidad doliente… desde el arte


Magdalena Sánchez Blesa es una poetisa murciana nacida del pueblo y para el pueblo. Nacida en Puerto Lumbreras y vinculada desde su adolescencia a Alhama de Murcia, su poesía se caracteriza por un lenguaje directo, emocional y cercano, centrado en la familia, la infancia, la pérdida, la resiliencia, la solidaridad y la necesidad de acompañamiento. Su popularidad se ha multiplicado gracias a los recitales y videopoemas difundidos en redes sociales, especialmente “Instrucciones a mis hijos”, que alcanzó una amplia circulación en el mundo hispanohablante, pero son ya alrededor de una decena sus poemarios publicados. La autora se define como una poeta de “aceras”, “patios”, momentos cotidianos y miradas directas; esa autodefinición resume una poesía vinculada a la experiencia común y alejada de la abstracción hermética. 

Y ello porque su poesía está concebida también para ser dicha y escuchada. La recitación, el gesto y la comunicación directa con el público forman parte de su identidad artística. Y así nos conocimos en el año 2018, en un acto celebrado en la Unidad Pedagógica Hospitalaria de nuestro Servicio de Pediatría. Y fue tal el impacto y la emoción del encuentro que, pocas semanas después, la invité a recitar sus poemas en el acto de presentación del libro “Cine y Pediatría 7”, el primer encuentro del cine, la poesía y la pediatría, y que se vería acompañado ya de muchos otros en un camino de amistad. 

Al año siguiente, y sin tener conocimiento previo, nos reencontramos en Guadalajara (Jalisco, México) en el contexto del Congreso CONAPEME (Confederación Nacional de Pediatría de México) 2019. Ella viajaba para compartir su poesía en el evento, yo para compartir la ciencia pediátrica y el proyecto Cine y Pediatría entre mis colegas del otro lado del Atlántico. Fueron muchos los actos inolvidables juntos, pero la visita al Antiguo Hospital Civil de Guadalajara nos permitió conocer la figura de Fray Antonio Alcalde, un vallisoletano que llegó a finales del siglo XVIII a ese país y fue considerado el más grande benefactor del estado de Jalisco, hombre insigne, visionario, humilde y solidario, y que 230 años después persiste su lema grabado en piedra a la entrada de este hospital: “A la humanidad doliente”. Y esta frase es la que da título al prólogo del último libro de Magdalena Sánchez Blesa, “Ceniza viva”, y que me retrotrae a todas aquellas vivencias y emociones compartidas. 

A partir de aquí la amistad se ha hecho indestructible. Magdalena me regaló el prólogo y la presentación formal del libro “Cine y Pediatría 12”, y yo intento acompañarla en sus recurrentes recitales de poesía en la provincia de Alicante. Aunque hay proyectos comunes en marcha, hoy quiero compartir una entrevista que me regaló hace un par de meses para su canal de Instagram y que transmite esa amistad. Hablamos del valor terapéutico del arte, cualquier arte, y de su papel esencial en la humanización del acto sanitario a esa “humanidad doliente” que son los pacientes. Tanta humanidad doliente y a nuestro lado. Y la importancia de preservar la milagrosa sanidad pública en España. 
Se puede consultar esta entrevista desde el Instagram de Magdalena Sánchez Blesa.

lunes, 17 de agosto de 2026

I Encuentro Científico-Asistencial para Oncólogos Pediátricos

 

El I Encuentro Científico-Asistencial para Oncólogos Pediátricos fue una jornada impulsada por Fundación Aladina en Madrid con representantes de los principales hospitales del país y con el objetivo de reforzar la formación, el intercambio de conocimiento y la mejora de la atención al cáncer infantil. Se celebró el pasado 30 de junio 2026 en la Fundación Ortega-Marañón y contó con referentes nacionales e internacionales de la oncología pediátrica, y en el que tuve el honor de participar. La jornada fue inaugurada por Paco Arango, presidente de Fundación Aladina, y Pilar Tornos, presidenta del jurado de los Premios de Investigación de Mutual Médica. 

Los objetivos principales del encuentro fueron: 1) fortalecer la formación de médicos jóvenes y becados por Aladina; 2) crear espacios de mentorización, networking e intercambio directo con especialistas de referencia; 3) impulsar una oncología pediátrica más humana, innovadora y colaborativa; y 4) reforzar la idea de que el acompañamiento integral al paciente va más allá del tratamiento médico. 

Una reunión pensada para conectar formación, investigación y humanización en la atención al cáncer infantil, y para consolidar una red de apoyo entre especialistas y jóvenes médicos en España. La presencia del Dr. Carlos Rodríguez-Galindo, director de St. Jude Global, fue uno de los puntos más relevantes del encuentro, por su peso internacional en oncología pediátrica. 

Sirva como ejemplo el tema tratado sobre las prioridades de investigación actuales en Oncología Pediátrica y terapias emergentes, aspectos clave en los que se centran los ensayos del Children´s Oncology Group (COG) y el National Institute of Cancer (NIC) para la próxima década. 

- Oncología de precisión: estudio del perfil genómico tumoral que guía la elección de la terapia. El programa MCI ofrece tratamiento dirigido al 15% de los paciente perfilados. 

- Inmunoterapia: células CAR-T (CD19, CD22), anticuerpos bioespecíficos (blinatunomab), inhibidores de puntos de control, y que pueden transformar la enfermedad en recaída/refractaria. 

- Dianas epigenéticas: ensayos de vacunas H3K27M para DIPG, ONC201 para el glioma con mutación H3K27, como primeras señales de esperanza en el tumor cerebral pediátrico más letal. 

- Desintensificación de tratamiento: reducir la toxicidad a largo plazo para los pacientes de riesgos estándar. Los ensayos COG de LLA, Wilms y Hodgkin reducen la radiación y la quimioterapia en cánceres curables. 

- Biología de las recaídas: el mayor estudio de recaída de LLA del COG hasta la fecha (con 16.115 pacientes) que mapea los determinantes de la supervivencia postrecaída en LLA-B y LLA-T. 

- Estudios de equidad: iniciativa COG DHDC (Diversity and Health Disparities Committee), que busca garantizar que todos los niños, adolescentes y adultos jóvenes con cáncer reciban la máxima calidad de atención médica, sin importar su origen étnico, raza, género o nivel socioeconómico.


martes, 30 de junio de 2026

El proyecto Un hospital de cuento suma su quinta historia: "Chispita en la Ciudad Brillante"

 

Desde el año 2015, nuestro Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario Dr. Balmis de Alicante (HGUA), junto al Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) y los incansables profesores de nuestra Unidad Pedagógica Hospitalaria (UPH), viene desarrollando una iniciativa tan entrañable como transformadora: el proyecto "UN HOSPITAL DE CUENTO"

Como ya hemos compartido en este blog en años previos, el gran objetivo de esta alianza es humanizar la estancia de los pacientes pediátricos mediante la cultura. Buscamos crear un espacio común de trabajo que convierta el ingreso hospitalario en una experiencia enriquecedora donde sucedan cosas maravillosas que alivien el impacto de la enfermedad, estimulando a la vez la asistencia al aula hospitalaria a través del juego, la historia, la arqueología y la lectura

Fruto de esta enriquecedora colaboración, cada curso se materializa en la publicación de una obra literaria e ilustrada co-creada por los propios alumnos ingresados. Hasta la fecha, la colección nos había regalado cuatro inolvidables aventuras de nuestra mascota e hilo conductor, Chispita: 

Enlace al cuento en est enlace

Enlace al cuento en este enlace  

Enlace al cuento en este enlace  

Enlace al cuento en este enlace 

Hoy nos alegra profundamente anunciar el acto de presentación del quinto volumen de esta colección, titulado "Chispita en la Ciudad Brillante". 

Un proyecto que acerca cada martes a las aulas del hospital la historia y de cuyo curso completo emana este libro, cuyo texto es editado por la Unidad Didáctica del MARQ, pero los dibujos pertenecen a los niños y niñas hospitalizados. Gracias a la implicación de nuestro profesorado en la Unidad Pedagógica Hospitalaria (UPH), recientemente hemos podido presentar “Chispita en la ciudad brillante”, en lo que es una aventura romana en nuestro yacimiento arqueológico de Lucentum. A través de sus páginas, los niños vuelven a convertirse en los verdaderos protagonistas de su propio aprendizaje e imaginación, viajando a través del tiempo y uniendo lazos entre la salud, la docencia hospitalaria y el patrimonio histórico. 


Nada de esto sería posible sin el entusiasmo y buen hacer del equipo del MARQ (bajo la coordinación de Gema Sala), la implicación diaria de los maestros de la UPH y, por supuesto, la valentía de nuestros pequeños grandes héroes ingresados. Una experiencia gratificante, divertida y formativa. Gracias a todos los que habéis hecho posible este viaje por la ciudad brillante… 

Seguimos adelante con el firme compromiso de trabajar por un hospital pediátrico optimista. Porque la cultura y la ilusión también forman parte de la mejor medicina.

En este enlace se puede acceder al cuento completo de Chispita en la Ciudad Brillante.

miércoles, 3 de junio de 2026

Guía médica para la comunicación de malas noticias

 

La comunicación de malas noticias es un tema muy importante en la práctica sanitaria y sobre el que es importante la mejor formación posible. El libro "Cómo dar malas noticias en medicina" del doctor Marcos Gómez Sancho es una obra esencial sobre la comunicación clínica y los cuidados paliativos. El autor explora el profundo estigma social y el pavor que aún rodean a enfermedades como el cáncer, comparándolas con tabúes históricos como la lepra o la sífilis. A través de un análisis crítico, se cuestiona el paternalismo médico tradicional y la falta de adiestramiento académico que deja a los profesionales sin recursos para gestionar el impacto emocional de un diagnóstico fatal. El prefacio y los capítulos iniciales defienden el derecho a la información del paciente como un pilar de la dignidad humana, rechazando el aislamiento que provoca la mentira piadosa. Finalmente, el texto subraya que una comunicación honesta y empática es fundamental para que el enfermo mantenga su autonomía y evite el desamparo en la etapa final de su vida. 

Desde la organización Red de Padres Solidarios se puede descargar el libro desde este enlace. Veamos algunas preguntas que podemos responder con la lectura de este texto… 

a) ¿Cómo afecta la falta de formación médica a la comunicación? 

La falta de formación específica en habilidades de comunicación impacta negativamente tanto en el profesional médico como en el paciente, transformando lo que debería ser un acto humano y terapéutico en una situación de crisis mal gestionada. A continuación se detallan las principales afectaciones identificadas en las fuentes: 

1. Inseguridad y miedo en el profesional 
• Desprotección de recursos: el médico se encuentra solo y desprovisto de herramientas para enfrentar situaciones delicadas, ya que en la universidad se prioriza el aprendizaje de técnicas sofisticadas sobre el arte de comunicar malas noticias. 
• Miedo a las reacciones del paciente: la ausencia de formación sobre cómo manejar la cólera o la desesperación hace que el profesional evite entrevistas difíciles para eludir complicaciones emocionales para las que no está preparado. 
• Sentimiento de fracaso: al no ser entrenados para ver la muerte como algo inevitable, muchos médicos la perciben como una derrota personal, lo que dificulta hablar de ella abiertamente. 

2. Deterioro de la relación médico-paciente 
• Uso de la mentira y el engaño: ante la falta de recursos, no es raro que el médico opte por "dimitir" de su responsabilidad informativa o por engañar al enfermo, lo que menoscaba la confianza y la relación futura. 
• Distanciamiento y frialdad: el médico tiende a establecer una excesiva distancia emocional, centrándose exclusivamente en los aspectos físicos de la enfermedad y bloqueando su capacidad empática. 
• Abandono y huida: la salida más cómoda ante una situación comprometida suele ser la huida o el aislamiento del enfermo, esperando que otros asuman la responsabilidad que el médico desea evitar. 

3. Impacto en la calidad de la atención 
• Hiperactividad terapéutica: el médico puede refugiarse en el "hacer algo" (pruebas o tratamientos inútiles) para no confesar su impotencia frente a la muerte, lo que a veces deriva en ensañamiento terapéutico. 
• Pérdida del poder de la palabra: la medicina actual, muy tecnificada, olvida que el diálogo es un instrumento diagnóstico y terapéutico fundamental, sustituyendo la humanidad por la química o los aparatos. 
• Información deficiente: proporcionar información solo por imperativo legal, sin seguir principios científicos de comunicación, puede causar más daño que beneficio, generando ambigüedad o brutalidad en la entrega del mensaje. 

4. Consecuencias legales y sociales 
• Aumento de demandas: gran parte de las demandas por negligencia se deben en realidad a quejas sobre una mala información o falta de escucha, más que a errores técnicos. 
• Carencias en el sistema educativo: los exámenes médicos (como el MIR) han priorizado históricamente temas de estadística y gestión sobre la formación en comunicación humana. 

En conclusión, las facultades de medicina suelen formar "buenos técnicos", pero fallan al no enseñar que dar malas noticias es un acto médico y un arte que requiere aprendizaje y ejercicio constante para no dañar la integridad del paciente. 

b) ¿Cómo afecta el paternalismo médico a la comunicación con el paciente? 

El paternalismo médico, especialmente arraigado en la cultura latina, transforma la comunicación con el paciente en un proceso jerárquico y restrictivo que prioriza la protección del enfermo sobre su autonomía. Y este modelo afecta la comunicación por las siguientes razones: 

1. Ocultamiento de la verdad y el "pacto de silencio" 
Bajo el ambiente paternalista, médicos y familiares suelen optar por ocultar al enfermo la gravedad de su situación, creyendo honestamente que es lo mejor para él. Esto genera una "conspiración del silencio", donde todos saben la verdad excepto el protagonista, lo que impide que el paciente pueda despedirse de sus seres queridos o poner en orden sus asuntos personales y espirituales. 

2. Infantilización del paciente 
El paternalismo actúa bajo el concepto de "beneficencia" sin consentimiento; el médico actúa como un padre o madre que toma decisiones "por el bien" del enfermo. Esto resulta en una infantilización del paciente, tratándolo como alguien que no tiene la capacidad moral o intelectual para procesar la verdad. En casos extremos, se llega a entregar informes médicos falsos al paciente para mantener el engaño, lo cual se describe en las fuentes como una forma de humillación. 

3. Modelo de "autoridad" vs. "diálogo" 
Históricamente, el paternalismo ha definido la relación médico-paciente de la siguiente manera: 
• Decisiones unilaterales: el médico toma todas las decisiones sin discutirlas con el paciente. 
• Órdenes en lugar de información: solo se comentan las órdenes médicas para asegurar que se entiendan, pero no se explican alternativas ni diagnósticos. 
• El "buen enfermo": se considera un "buen enfermo" a aquel que obedece ciegamente y no cuestiona la autoridad del médico. 

4. Aislamiento y soledad 
Aunque el objetivo del paternalismo sea evitar el sufrimiento, su efecto suele ser el contrario: genera un aislamiento absoluto del enfermo. Al percibir que su familia y médicos le ocultan algo, el paciente se siente solo en el momento más difícil de su vida, perdiendo la oportunidad de recibir un consuelo espiritual y una compañía auténtica. 

5. Ruptura de la confianza 
El uso de la "mentira piadosa" pone en riesgo la base de la relación terapéutica. Si el enfermo descubre el engaño —lo cual suele ocurrir por indicios no verbales o cambios en los tratamientos—, la confianza mutua desaparece, y el paciente se siente decepcionado y traicionado por quienes más deberían cuidarlo. 

Actualmente, los códigos éticos y leyes abogan por superar este modelo paternalista en favor de la autonomía del paciente, reconociendo que no existe libertad sin una información veraz y comprensible. 

c) ¿Qué estrategias ayudan a los médicos a dar malas noticias? 

Dar malas noticias es considerado el acto más difícil y sublime de la práctica médica, un "arte" que requiere aprendizaje y ejercicio constante. Estas son las principales estrategias que ayudan a los médicos a gestionar este proceso de forma adecuada: 

1. Preparación del entorno y del profesional 
• Asegurar la veracidad: el médico debe estar absolutamente seguro del diagnóstico (confirmación histológica en caso de cáncer) y del pronóstico antes de hablar. 
• Buscar el lugar adecuado: se requiere un espacio tranquilo y privado, con el médico sentado junto al paciente, sin ruidos (televisión apagada) ni interrupciones telefónicas. 
• Disponer de tiempo: la dedicación y la falta de prisas son esenciales para que el paciente se sienta escuchado y pueda asimilar la información. 

2. Evaluación previa (averiguar qué sabe el paciente) 
Antes de informar, el médico debe realizar un "sondeo" para entender la situación del enfermo: 
• ¿Qué sabe ya el paciente? se deben hacer preguntas abiertas como "¿Qué piensa usted de este dolor?" para detectar si ya sospecha la gravedad. 
• ¿Qué quiere saber? es vital preguntar si el paciente desea conocer todos los detalles o solo las pautas del tratamiento. No se debe "bombardear" con información que el enfermo no solicita. 
• ¿Qué está en condiciones de saber? el profesional debe valorar el equilibrio psicológico del paciente y si el momento físico es el oportuno (por ejemplo, evitar informar en el postoperatorio inmediato). 

3. Técnicas de comunicación efectiva 
• Lenguaje sencillo: evitar tecnicismos y palabras "malsonantes" o condenatorias. En ocasiones, es preferible usar términos como "proceso serio" o "neoplasia" antes que "cáncer" si esto ayuda a la asimilación gradual. 
• Información dosificada y gradual: la verdad debe comunicarse en pequeños fragmentos digeribles, permitiendo pausas para que el paciente se exprese. 
• Manejo de la comunicación no verbal: el contacto visual, el tono de voz y el contacto físico (como dar la mano o tocar el hombro) tienen un gran poder terapéutico y transmiten empatía. 
• Evitar límites temporales: no se deben dar plazos de vida exactos ("le quedan tres meses"), ya que las estadísticas son solo medianas y pueden generar desesperanza o el "síndrome de Lázaro" si no se cumplen. 

4. Soporte emocional y compromiso 
• Ofrecer una "puerta abierta" a la esperanza: nunca se debe decir "no se puede hacer nada por usted". La esperanza debe ser realista, enfocándose en el control de síntomas y la calidad de vida. 
• Garantía de no abandono: el médico debe transmitir el compromiso explícito de que acompañará al paciente y a su familia durante todo el proceso. 
• Manejo de las reacciones: el profesional debe estar preparado para contener el llanto, la rabia o la negación del paciente sin juzgarlo, entendiendo que son mecanismos de adaptación normales. 

5. Gestión del entorno familiar 
• Abordar el "pacto de silencio": si la familia se opone a que el paciente sepa la verdad, el médico debe mediar, explicando que el engaño aísla al enfermo. La obligación ética primordial del médico es con el paciente y su derecho a la autonomía. 
• Incluir a los familiares: si el paciente lo acepta, es beneficioso que la familia esté presente para que todos manejen el mismo nivel de información y objetivos terapéuticos. 

d) ¿Qué es el pacto del silencio en la cultura latina? 

El pacto del silencio (también conocido como conspiración del silencio) es una práctica muy común en los países de cultura latina, donde los familiares y profesionales de la salud ocultan deliberadamente al paciente el diagnóstico o la gravedad de su enfermedad terminal. A diferencia de la cultura anglosajona, que tiende a ser más autonómica, la cultura latina es predominantemente paternalista. En este contexto, el pacto del silencio se basa en los siguientes aspectos: 

• Motivación de protección: la familia cree honestamente que al ocultar la verdad ahorrarán al enfermo un sufrimiento innecesario y evitarán reacciones extremas, como el suicidio, aunque las estadísticas muestran que este riesgo es en realidad muy bajo. 
• Autoprotección familiar: los familiares a menudo intentan evitar situaciones emocionales destructivas o difíciles de manejar al no tener que hablar abiertamente sobre la muerte. 
• Rol del médico: con frecuencia, el médico se identifica con esta actitud protectora y opta por engañar al paciente o refugiarse en una "hiperactividad médica" (hacer muchos estudios o tratamientos) para no confesar su impotencia frente a la muerte. 
• Consecuencias negativas: aunque se hace con buena intención, esta práctica suele conducir al aislamiento y soledad del enfermo. Se crea una situación falsa donde "todos saben que el enfermo va a morir menos él", impidiéndole despedirse de sus seres queridos o poner en orden sus asuntos personales y espirituales. 

En muchos casos, se llega a situaciones paradójicas donde el enfermo sospecha la verdad pero finge no saberla para no hacer sufrir a su familia, estableciéndose un mutuo engaño que impide una comunicación auténtica en los momentos finales. Actualmente, los códigos éticos y legales abogan cada vez más por la autonomía del paciente, señalando que la obligación del médico es, ante todo, con el enfermo y no con su familia.

e) ¿Qué riesgos tiene el uso de plazos de vida exactos? 

El uso de plazos de vida exactos en el ámbito médico conlleva riesgos significativos tanto para el paciente como para sus familiares, ya que las predicciones temporales suelen ser inútiles, inseguras e irreales. Los principales riesgos son:

• Inexactitud estadística: las expectativas de supervivencia se basan en la mediana estadística, pero esta no representa el caso individual. Un paciente no es una cifra; para él, su vida es el 100%, y puede encontrarse en los extremos de la curva de supervivencia, viviendo mucho más o menos de lo previsto. 
• El "Síndrome de Lázaro" en la familia: cuando se da un plazo concreto y el enfermo no muere en esa fecha, los familiares pueden sufrir este síndrome. Tras haber realizado un duelo anticipatorio, si la muerte no ocurre en el tiempo esperado, los parientes pueden ser incapaces de restablecer vínculos emocionales con el enfermo, sintiendo frustración, angustia y resentimiento. 
• Generación de desesperanza: un cálculo frío del tiempo restante puede ser recibido como una sentencia que arroja al paciente a la desesperación. Las fuentes señalan que predecir "le quedan seis meses" es, en esencia, una mentira, ya que el médico no es infalible. 
• Pérdida de credibilidad y confianza: los médicos se han equivocado tantas veces en estas previsiones (por exceso o por defecto) que darlas compromete la confianza en la relación médico-paciente. 
• Negociación con la tragedia: en contextos como el estadounidense, los plazos exactos han dado pie a negocios "espeluznantes", donde inversores compran pólizas de seguros de vida de enfermos terminales esperando que mueran en el plazo previsto para obtener beneficios. 

En lugar de dar cifras exactas, se recomienda que el médico sea honesto y admita que no sabe el tiempo exacto, utilizando términos más generales como "algunas semanas" o "algunos meses", y enfocándose en el compromiso de acompañamiento y control de síntomas durante todo el proceso. 

g) ¿Qué es el síndrome de Lázaro y cómo afecta a la familia? 

El Síndrome de Lázaro se produce cuando los familiares de un paciente terminal han realizado un duelo anticipatorio esperando la muerte en un plazo concreto y, sin embargo, el fallecimiento no ocurre en la fecha prevista. Este fenómeno tiene las siguientes afectaciones y características: 

• Causa principal: surge a raíz de que el médico establezca un pronóstico de supervivencia demasiado exacto (por ejemplo, "le quedan seis meses"). El autor señala que dar cifras exactas es irreal e inútil, ya que las estadísticas se basan en medianas que no representan el caso individual del paciente. 
• Deterioro del vínculo emocional: debido a que la familia ya se ha preparado psicológica y emocionalmente para la pérdida en una fecha determinada, si esta no sucede, pueden sentirse incapaces de restablecer los vínculos afectivos con el enfermo. 
• Sentimientos negativos: los familiares pueden experimentar una mezcla contradictoria y dolorosa de sentimientos que incluye frustración, angustia y un cierto resentimiento porque la muerte esperada no ha ocurrido en el tiempo previsto. 
• Aislamiento: el paciente puede quedar en una situación de "limbo" emocional donde, habiendo sobrevivido a su propio "vencimiento" estadístico, percibe el distanciamiento de unos familiares que ya se habían despedido mentalmente de él. 

Para evitar este síndrome, se recomienda que los médicos sean honestos y admitan que no pueden conocer el tiempo exacto que le queda a una persona, utilizando términos generales (como "algunas semanas" o "algunos meses") y evitando a toda costa las fechas taxativas. 

g) ¿Cuáles son las etapas de adaptación que atraviesa el paciente? 

El proceso de adaptación del paciente ante una enfermedad terminal se divide generalmente en dos grandes bloques: las fases previas a la comunicación del diagnóstico y las etapas que atraviesa una vez que conoce su situación real. Es importante señalar que estas no son necesariamente lineales, sino sentimientos que pueden aparecer, desaparecer o superponerse a lo largo del proceso. 

1. Fases antes de ser informado (Modelo de Sporken) 
Incluso antes de que se le diga la verdad formalmente, el paciente transita por tres etapas críticas: 
• Ignorancia: el paciente aún no conoce su situación, pero empieza a sospechar debido a cambios en la estrategia terapéutica, como la suspensión de tratamientos curativos. 
• Inseguridad: predominan las dudas sobre el curso de la enfermedad. El paciente experimenta cambios constantes de humor, alternando entre la esperanza y un miedo intenso. 
• Negación implícita: es una oposición inconsciente a la creciente toma de conciencia del desenlace mortal. El paciente puede realizar proyectos inusuales para su vida habitual como mecanismo de defensa. 

2. Fases tras la comunicación del diagnóstico (Modelo de Kübler-Ross) 
Una vez que el médico informa al paciente, se suelen identificar las siguientes etapas: 
• Negación: es la reacción inicial de choque e incredulidad ("no, yo no", "es imposible"). Funciona como una defensa necesaria para asimilar la realidad poco a poco. 
• Ira: cuando la negación no puede mantenerse, surgen sentimientos de rabia, envidia y resentimiento. El paciente se pregunta "¿Por qué a mí?" y suele proyectar su ira contra familiares, médicos o incluso contra Dios. 
• Pacto o regateo: el paciente intenta posponer el final mediante "acuerdos", generalmente con Dios, prometiendo una mejor conducta a cambio de más tiempo de vida o metas específicas (como llegar a una boda o Navidad). 
• Depresión: el paciente ya no puede negar su estado debido al deterioro físico. Aparece una gran sensación de pérdida y preocupación por el futuro de los seres queridos que dejará. 
• Aceptación: es un periodo de relativa tranquilidad y paz donde el enfermo se despide y pone en orden sus asuntos. Se da más fácilmente en personas que sienten que han vivido una vida plena. 

3. Fase Final: Decatexis 
• Decatexis o depresión preparatoria: es el último estadio antes de la muerte, donde cesa la comunicación con el entorno. El paciente se desconecta afectivamente del mundo de los vivos y parece invadido por una percepción de la realidad que ya no puede compartir con nadie. 

Estas son algunas preguntas que podremos responder… Pero hay otras más.

lunes, 1 de junio de 2026

Atención pediátrica hospitalaria humanizada

 

Dentro del XLIX Curso de Actualización de Pediatría y II Curso Internacional de Especialidades Pediátricas celebrado en Guanajuato (México) entre el 20-22 de mayo, fui invitado a impartir la ponencia “Atención pediátrica hospitalaria humanizada” en base a la experiencia adquirida durante un par de décadas en la gestión de equipos sanitarios en busca de la (H)excelencia, con H de hospital y de humanización. 

Un enfoque que busca transformar el hospital en un espacio donde el conocimiento médico conviva armónicamente con la calidad emocional y ética. Y que bien podría resumirse en estas dos frases que nos regaló el uruguayo Eduardo Galeano: “Mucha magia y suerte tienen los niños que consiguen ser niños” y “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”. 

Porque no debemos olvidar que la palabra hospital tiene la misma raíz lingüística que “hospitalidad”. Y esa es la hospitalidad que siempre percibo de los pediatras mexicanos, en esta ocasión con la invitación de la Dra. Mari Cruz Jaramillo me ha realizado en nombre del Colegio de Pediatría del Estado de Guanajuato. 

En este enlace os dejo la ponencia para su revisión y en donde quiero profundizar en varios aspectos. 

a) ¿En qué consiste la atención pediátrica personalizada y humanizada? 

La atención pediátrica personalizada y humanizada se define como un proceso continuo que dota a la asistencia sanitaria de cualidades humanas, fundamentándose en la premisa: “tú eres persona y te trato en tu totalidad como ser humano”, 

- Concepto de Pediatría Personalizada 
Este enfoque integra diversas ramas para atender al menor de forma integral: 

• Pediatría clínica: enfocada en el niño enfermo. 
• Pediatría preventiva: dirigida al niño sano. 
• Pediatría social: centrada en la dimensión humana del niño. 
• Ecopediatría: que considera al niño y su entorno físico. 

- Pilares de la Humanización Hospitalaria a través de cinco componentes clave: 

• Competencias profesionales: desarrollo de la excelencia técnica junto con valores humanos y principios éticos. 
• Equipamientos asistenciales: creación de espacios físicos adaptados a las diferentes edades de los niños (separados de los adultos) y uso de tecnología para procedimientos no invasivos. 
• Experiencia del paciente: valoración de la narrativa del paciente y uso de encuestas de satisfacción para mejorar el servicio. 
• Vida en el hospital: acompañamiento psico-emocional y social (a través de arteterapia, voluntariado y apoyo educativo en aulas hospitalarias) tanto para el niño como para su familia. 
• Paciente y comunidad: involucrar a las familias en el diseño de los procesos asistenciales, especialmente en enfermedades crónicas o raras; y también contar con la sociedades y las asociaciones de pacientes. 

- El Hospital pensado para la infancia 
El objetivo primordial es que los hospitales pediátricos estén diseñados específicamente para los menores, utilizando la imaginación y la voluntad de cambio para que la estancia sea más agradable. Esto implica potenciar lo que los niños más valoran, como el trato personal de los profesionales, los juegos y las visitas familiares, mientras se intenta minimizar el impacto negativo de los tratamientos y las instalaciones frías. 

En resumen, se busca transformar el hospital en un "Hospital Optimista" donde la gestión técnica se alíe con el "liderazgo con corazón" y el arte para mejorar la calidad de vida del paciente pediátrico. 

b) ¿Qué factores valoran más y menos los niños durante su hospitalización? 

Durante su estancia en el hospital, los niños identifican con claridad aquellos factores que les proporcionan bienestar y aquellos que les resultan aversivos. 

- Factores que MÁS valoran (Lo que más les gusta) 
Los elementos positivos que ayudan a normalizar la vida del niño y reducir el impacto de la hospitalización son: 
• El aula hospitalaria: espacio clave para su desarrollo educativo y social. 
• El trato personal de los profesionales: la cercanía y calidez del personal sanitario. 
• Los juegos: actividades lúdicas que les permiten seguir siendo niños. 
• Ver la televisión: como forma de entretenimiento y distracción. 
• Las visitas de familiares: el contacto con sus seres queridos es fundamental para su soporte emocional. 
- Factores que MENOS valoran (Lo que menos les gusta) Existen aspectos intrínsecos al entorno clínico y al tratamiento que generan mayor malestar en los pacientes pediátricos: 
• Los pinchazos: procedimientos invasivos y dolorosos. 
• La comida: que suele alejarse de sus gustos habituales. 
• Los tratamientos: la carga de la terapia médica. 
• Las instalaciones: espacios que pueden resultar fríos o no adaptados a su edad. 
• Estar encamados: la limitación física que impone la enfermedad. 
• No poder salir: la pérdida de libertad y de contacto con el mundo exterior. 

El objetivo primordial de la humanización pediátrica es, precisamente, utilizar la imaginación y la voluntad de cambio para potenciar los factores positivos y minimizar el impacto de los negativos, diseñando centros sanitarios que estén realmente pensados para la infancia. 

c) ¿Qué es el Índice de Humanización de Hospitales Infantiles? 

El Índice de Humanización de Hospitales Infantiles (IHHI) es una herramienta de autoevaluación diseñada para medir cuantitativamente el nivel de humanización en la asistencia sanitaria que reciben los niños en los centros hospitalarios. 

• Objetivo: permite evaluar y monitorizar el grado en que la atención pediátrica incorpora cualidades humanas y respeta los derechos y necesidades específicas de los menores y sus familias. 
• Reconocimiento: el Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario Dr. Balmis (HGUA) ha sido premiado en diversas ocasiones en relación con este índice, obteniendo el Premio IHHI en 2018 y el galardón en la categoría de hospitales grandes de España en 2019. 
• Contexto: se sitúa dentro de las "experiencias que ayudan" a transformar los centros sanitarios en "Hospitales Optimistas", donde la gestión técnica se equilibra con valores humanos y el bienestar emocional del paciente. 

Esta herramienta es fundamental para que las instituciones sanitarias identifiquen áreas de mejora y avancen hacia una atención realmente pensada para la infancia. 

d) ¿Qué funciones cumple el aula hospitalaria? 

El aula hospitalaria (también denominada Unidad Pedagógica Hospitalaria) es un componente esencial del eje "Vida en el hospital" dentro del modelo de humanización pediátrica. Sus funciones principales, son las siguientes: 

Soporte educativo continuo: su función primaria es brindar apoyo escolar a los niños que, debido a su enfermedad, no pueden asistir a su centro educativo habitual. Este soporte puede incluso extenderse al domicilio del paciente si la situación clínica lo requiere. 
• Fusión de disciplinas: actúa como un espacio donde convergen la docencia, la humanización y la arteterapia. No se limita únicamente a la enseñanza académica, sino que integra la parte emocional y creativa del menor. 
• Sede de proyectos de humanización: es el lugar físico donde se desarrollan iniciativas clave para mejorar la estancia hospitalaria, tales como Un hospital de cine:, Musicoterapia, Un hospital de cuento o Encuentros culturales y deportivos.
Bienestar psico-emocional: es uno de los factores que los niños más valoran durante su hospitalización, ya que les permite mantener una rutina similar a su vida normal y seguir desarrollándose como personas más allá de su condición de pacientes. 

En definitiva, el aula hospitalaria funciona como un puente entre la Consellería de Educación y la de Sanidad para garantizar que la hospitalización no suponga una ruptura en la biografía académica y social del niño.


Os dejamos un resumen de los mensajes de la ponencia en estos dos vídeos (en español y en inglés)

lunes, 18 de mayo de 2026

Museo de Medicina Dr. Balmis: un nuevo capítulo en la historia de la medicina alicantina

 

Los museos de Medicina son importantes porque convierten la historia sanitaria en una experiencia viva: ayudan a entender cómo han cambiado el diagnóstico, los tratamientos, la relación médico-paciente y la propia idea de salud a lo largo del tiempo. También cumplen una función educativa y social, porque preservan patrimonio científico, reconocen a los profesionales que impulsaron avances médicos y acercan ese legado a estudiantes, investigadores y público general. 

Un museo médico no solo exhibe instrumentos antiguos; también explica cómo se construyó el conocimiento que hoy sostiene la práctica clínica. Eso permite ver la medicina como una disciplina histórica, científica y humana a la vez, marcada por aciertos, errores, innovación y compromiso social. Además, estos museos ayudan a la divulgación sanitaria, fomentan vocaciones y crean memoria colectiva sobre epidemias, hospitales, campañas de salud pública y figuras clave de la medicina. En tiempos de desinformación, su valor es doble: conservan evidencias materiales y ofrecen contexto para interpretar mejor la ciencia médica. 

Y hoy recordamos este hecho porque Alicante acaba de inaugurar el pasado 13 de mayo un nuevo espacio donde la ciencia se mira con nostalgia y la memoria médica se convierte en cultura viva: el MUSEO DE MEDICINA DR. BALMIS y que se encuentra en el Palacio de Congresos del Colegio Oficial de Médicos de Alicante, y que será un puente entre las generaciones de profesionales sanitarios y la ciudadanía. 

Un museo con nombre propio 

El nombre del museo no es casual: alude al alicantino Francisco Javier Balmis, figura histórica de la medicina española, reconocido por su compromiso humanitario y por llevar la vacunación contra la viruela a América en el siglo XVIII. Ese referente simbólico invita a mirar la medicina no solo como conjunto de técnicas, sino como una práctica profundamente social, ética y transformadora. En Alicante, el museo se convierte en un homenaje explícito a esa tradición de servicio y responsabilidad profesional a través de su médico más relevante en la historia. Aquel que llevó adelante la primera Expedición Filantrópica médica de la historia de la humanidad y del que ya hemos hablado en este blog, tanto desde la literatura como desde el cine. Y que, además, este nombre propio que tiene el museo es el mismo que tiene mi hospital, el hospital terciario y de referencia de la provincia de Alicante: el Hospital General Universitario Dr. Balmis.    

Más de 125 años de historia 

El museo se concibe como un recorrido por más de 125 años de historia colegial y de asistencia sanitaria en la provincia. A través de fotografías, documentos, objetos médicos, instrumentos quirúrgicos o piezas de diagnóstico y tratamiento, el visitante puede observar cómo han cambiado los consultorios, los hospitales, los espacios de formación y la propia relación médico‑paciente; y también los libros. Cada vitrina, en realidad, es una pausa en la historia: un momento concreto del esfuerzo por comprender mejor el cuerpo humano y aliviar el sufrimiento. Alrededor de 3.000 piezas custodiadas por el busto del Dr. Balmis a la entrada del museo. 

De la memoria privada al patrimonio común 

Una de las características más valiosas del proyecto es su capacidad de sacar la memoria médica de los archivos privados y trasladarla al ámbito público. El museo reúne piezas cedidas por familias, médicos en activo (es una satisfacción que varios instrumentos de mi práctica clínica estén allí, en representación de los miles de niños y niñas que he cuidado), jubilados y centros sanitarios, conformando un patrimonio que antes solo circulaba en recuerdos personales o en despachos olvidados. Al darles visibilidad, el museo convierte esas historias dispersas en un relato colectivo sobre la construcción de la medicina moderna en la provincia. 

Un espacio para todos 

El Museo de Medicina Dr. Balmis se presenta como un espacio abierto, con entrada libre y gratuita, pensado para estamentos muy diversos: profesionales sanitarios, estudiantes de medicina y ciencias de la salud, familias, investigadores e incluso curiosos que nunca han trabajado en el sector. Esa vocación inclusive refuerza su función divulgativa: más que mostrar instrumentos antiguos, pretende explicar cómo se ha ido avanzando en diagnóstico, tratamiento y prevención, y cómo esas conquistas se han ido incorporando poco a poco a la vida cotidiana de la población. 

Y este logro es gracias al esfuerzo de muchas personas, pero cabe destacar la incomiable labor de casi una década del Prof. Jaime Merino, excatedrático de Medicina Interna de la Universidad Miguel Hernández, quien ha demostrado su tesón para llevarlo adelante. Ahora vienen a mi memoria las muchas llamadas de teléfono que me hizo durante este tiempo, retomando una vez y otra el proyecto.

Un faro en la cultura de la salud 

En un contexto de desinformación sobre temas médicos y de creciente desconfianza en la ciencia, los museos de salud cumplen una labor especialmente relevante. Al mostrar la larga trayectoria de errores, experimentos, debates y avances, ayudan al público a entender que la medicina es una ciencia histórica, en constante construcción, y no un conjunto de verdades absolutas. En este sentido, el Museo de Medicina Dr. Balmis no solo mira al pasado; también ofrece claves para interpretar críticamente el presente de la salud y la atención sanitaria.

lunes, 20 de abril de 2026

La docencia a través del séptimo arte: alumnos, aulas y profesores a escena

 

El cine, desde su nacimiento, ha mantenido un idilio ininterrumpido con la educación. No es una coincidencia azarosa, porque tanto una película como una clase comparten la misma materia prima: la mirada. Si educar es ayudar a otros a ver el mundo por primera vez, el cine es la herramienta que nos permite volver a verlo con ojos renovados. 

A lo largo de la historia, las películas han documentado la transformación del ecosistema educativo. Desde la rigidez institucional de las aulas de posguerra hasta la disruptiva diversidad de los centros contemporáneos, el cine ha servido de notario emocional de los cambios en la infancia y la adolescencia. Al proyectar la figura del docente, el séptimo arte no solo rinde homenaje a una profesión, sino que explora la esencia misma de la mentoría: ese instante sagrado en que un adulto (profesor) decide apostar por el potencial invisible de la infancia y adolescencia (alumnos) en un microcosmos muy determinado (aulas)

Y en el artículo titulado "La docencia a través del séptimo arte: alumnos, aulas y profesores a escena", publicado recientemente en Revista de Pediatría de Atención Primaria (y que se puede consultar también en este enlace), homenajeamos a ese cine que se centra en las experiencias docentes en las guarderías, escuelas, institutos y universidades.  Película muy diversas, pero donde el guion más común es el que reúne a adolescentes (generalmente problemáticos y desmotivados, reflejo de familias y circunstancias difíciles), centros educativos (principalmente institutos de entornos sociales complicados o peculiares) y profesores coraje (que rompen el esquema habitual del resto de sus compañeros docentes) y que son los elementos clave para cocinar un casi-subgénero en el cine

Desde la aparición del proyecto Cine y Pediatría en el año 2010 hemos volcado ya más de mil películas alrededor de la infancia, adolescencia y familia. Y hoy recogemos aquellas que gravitan alrededor de la docencia. Películas de todas las cinematografías, pero donde destaca el cine procedente de Estados Unidos (omnipresente y omnívoro en esta industria de la imagen), de Francia (una filmografía con gran sensibilidad y destacada siempre en Cine y Pediatría) y de España (sin duda, con el sesgo de proximidad a nuestras carteleras). 

a) La docencia en el cine de Estados Unidos, caracterizado por relatos épicos e individualistas donde profesores carismáticos actúan como agentes de redención en contextos de conflicto social. Algunos ejemplos: 

- Semilla de maldad (The Blackboard Jungle, Richard Brooks, 1955) 
- El milagro de Ana Sullivan (The Miracle Worker, Arthur Penn, 1962) 
- El club de los poetas muertos (Dead Poets Society, Peter Weir, 1989) 
- Profesor Holland (Mr. Holland's Opus, Stephen Herek, 1995) 
- La sonrisa de Mona Lisa (Mona Lisa Smile, Mike Newell, 2003) 
- Diarios de la calle (Freedom Writers, Richard LaGravenese, 2007) 
- El profesor (Detachment, Tony Kaye, 2011) 


b) La docencia en el cine de Francia, que adopta un tono realista y coral para analizar la escuela como una institución compleja enfrentada a la diversidad cultural y las desigualdades estructurales. Algunos ejemplos: 

- Cero en conducta (Zéro de conduite: Jeunes diables au collège, Jean Vigo, 1933) 
- La piel dura (L'argent de poche, François Truffaut, 1976) 
- Hoy empieza todo (Ça commence aujourd'hui, Bertrand Tavernier, 1999) 
- Los chicos del coro (Les Choristes, Christophe Barratier, 2004) 
- La clase (Entre les murs, Laurent Cantet, 2008) 
- Sólo es el principio (Ce n'est qu'un debut, Jean-Pierre Pozzi y Pierre Barougier, 2010) 
- Camino a la escuela (Sur le chemin de l'école, Pascal Plisson, 2013) 


c) La docencia en el cine de España, donde el aula es un espacio atravesado por la memoria histórica y las tensiones generacionales. Algunos ejemplos: 

- La lengua de las mariposas (José Luis Cuerda, 1999) 
- Katmandú, un espejo en el cielo (Icíar Bollaín, 2011) 
- Entre maestros (Pablo Usón, 2012) 
- Nous, la evolución del pensamiento (Henar Rodríguez y Christian Dehugo, 2019) 
- Picotazos contra el cristal (Rafael Moles y Pepa Andreu, 2019) 
- Uno para todos (David Ilundain, 2020) 
- El maestro que prometió el mar (Patricia Font, 2023) 


d) La docencia en el cine de todas las pantallas del mundo. Algunos ejemplos: 

- Adiós, Mr. Chips (Goodbye Mr. Chips, Sam Wood, 1939), desde el Reino Unido. 
- La Ola (Die Welle, Dennis Gansel, 2008), desde Alemania. 
- La educación prohibida (German Doin, 2012), desde Argentina. 
- María Montessori (Maria Montessori - Una vita per i bambini, Gianluca Maria Tavarelli, 2008), desde Italia. 
- Nuestra querida profesora (Favoriten, Ruth Beckermann, 2024), desde Austria. 
- Ni uno menos (Yi ge dou bu neng shao (Not One Less), Zhang Yimou, 1999), desde China. 
- Profesor Lazhar (Monsieur Lazhar, Philippe Falardeau, 2011), desde Canadá.

(Nota de interés: en el artículo original se recogen muchos otros títulos de películas).

Porque el séptimo arte se convierte en una herramienta terapéutica y pedagógica invaluable para el pediatra, lo que permite una reflexión profunda sobre la influencia emocional en las nuevas generaciones y la defensa de los derechos de la infancia frente a las adversidades.

lunes, 6 de abril de 2026

Guía de comunicación y humanización en la atención sanitaria

 

Optimizar la comunicación humanizada dentro del entorno sanitario es clave, allí donde la empatía y la escucha activa son fundamentales al utilizar la herramienta más valiosa para un médico, esa silla que nos sugirió ya Gregorio Marañón. De la experiencia de realizar el taller de comunicación médico-paciente con los alumnos de Medicina surge este post, una reflexión a través de tres preguntas. 

a) ¿Cuáles son los principios fundamentales para humanizar la asistencia sanitaria? 

Para humanizar la asistencia sanitaria, los principios fundamentales se centran en reconocer la dignidad del paciente, priorizar una comunicación empática y adaptar los cuidados a las necesidades individuales. Estos se traduce en este decálogo para la humanización de la asistencia sanitaria que consiste en los siguientes diez principios fundamentales, donde se detallan sus puntos principales: 

1. Trato amable y personal. Se debe mirar al paciente a los ojos, ser receptivo, saludar con un apretón de manos, sonreír y presentarse con amabilidad. Es vital recordar que, mientras el profesional eligió su oficio, el paciente no eligió estar en esa situación. Porque junto a la medicina basada en la evidencia (profesionalidad), la humanización en el trato sanitario también implica adoptar una "medicina basada en la etiqueta", que incluye acciones sencillas como pedir permiso antes de entrar en la habitación, estrechar la mano, presentarse y preguntar directamente al paciente cómo se siente. 

2. Reconocimiento de la individualidad. El paciente no debe ser tratado como un número, una cama o un diagnóstico. Se le debe llamar siempre por su nombre y considerarlo un ser único con su propia historia, creencias y circunstancias. 

3. Inclusión de la familia. Siempre que el paciente lo desee, no se debe excluir a sus familiares o acompañantes. Ellos son un apoyo emocional fundamental y actúan como aliados terapéuticos para afrontar la enfermedad. 

4. Comunicación comprensible. Es necesario informar sobre el proceso de la enfermedad utilizando un lenguaje sencillo, explicando las opciones de tratamiento y asegurándose de que el paciente haya comprendido y resuelto sus dudas. 

5. Participación en las decisiones. No se deben imponer criterios médicos de forma unilateral. Es fundamental comprender la voluntad y prioridades del paciente, involucrándolo activamente en la toma de decisiones sobre su salud. 

6. Respeto a la intimidad. Se debe garantizar la privacidad y confidencialidad de la información en todo momento, teniendo especial cuidado en los entornos donde hay estudiantes o docentes. 

7. Acompañamiento sin juicios. El profesional debe acompañar, cuidar y confortar al paciente en su proceso sin emitir juicios de valor ni discriminarlo por sus condiciones personales. 

8. Organización centrada en el paciente. Las actividades asistenciales deben organizarse en función de las necesidades de quien recibe la atención, facilitando el confort necesario para su bienestar. 

9. Empatía y autocuidado. Se debe ser empático con el sufrimiento del paciente y su familia, pero también ser sensible a las propias necesidades del profesional. Es necesario "cuidarse para poder cuidar". 

10. Protección de la dignidad. Un ser humano, por muy vulnerable que se encuentre debido a su enfermedad, nunca pierde su dignidad; el deber del profesional es protegerla y cuidarla en todo momento 

b) ¿Cómo aplicar el modelo Calgary Cambridge en una consulta médica? 

Para aplicar el modelo Calgary Cambridge en una consulta médica, se debe seguir una estructura que no solo organiza la entrevista, sino que también se enfoca en construir una relación sólida con el paciente y proporcionar estructura a la sesión. A continuación, se detallan las seis fases para su implementación: 

- Preparación.  
Antes de llamar al paciente, es fundamental: 
• Prestar atención plena, asegurándose de haber concluido mentalmente con el paciente anterior. 
• Actualizar la información, revisando la historia clínica o informes previos. 
• Evitar distracciones, como el teléfono móvil o ruidos externos, para garantizar un entorno adecuado. 

- Iniciar la sesión. 
Se debe utilizar la "medicina basada en la etiqueta": 
• Saludar y presentarse con nombre y cargo. 
• Identificar el motivo de consulta mediante preguntas abiertas, escuchando atentamente sin interrumpir el planteamiento inicial del paciente. 
• Mantener un contacto visual y una postura adecuada, evitando que la toma de notas (en papel u ordenador) interfiera con la comunicación. 

- Recopilar información. 
En esta etapa, el objetivo es entender el problema desde la perspectiva del médico y del paciente: 
• Utilizar un equilibrio entre preguntas abiertas y cerradas. 
• Clarificar y resumir periódicamente para verificar que la información es correcta. 
• Explorar activamente las expectativas y miedos del paciente, aceptando su punto de vista sin juzgarlo. 

- Examen físico. 
La exploración debe ser un proceso comunicativo: 
• Solicitar permiso y explicar detalladamente qué se va a hacer para evitar incomodidades. 
• Respetar la intimidad del paciente o su deseo de estar acompañado. 
• Dar valor a la exploración, relacionando las maniobras físicas con los problemas que el paciente relató previamente. 

- Explicación y planificación. 
Es el momento de compartir el razonamiento clínico: 
• Proporcionar información de calidad y en la cantidad justa, ayudando a que el paciente la comprenda y recuerde. 
• Estimular las preguntas y lograr un plan de acción común que incorpore la perspectiva del paciente. 
• Brindar apoyo y mostrar predisposición para ayudar. 

- Cerrar la sesión. 
Para finalizar correctamente: 
• Resumir la sesión y clarificar los pasos a seguir tanto para el médico como para el paciente. 
• Realizar una verificación final para asegurar que el paciente está de acuerdo y se siente cómodo con el plan establecido. 

Para que este modelo sea efectivo, el profesional debe aplicar habilidades transversales como la escucha activa, la empatía (identificarse con el sentir del paciente sin juzgarlo) y el manejo del silencio para permitir una comunicación bidireccional. 

c) ¿Cómo aplicar el modelo SPIKES para dar malas noticias? 
El modelo SPIKES es una guía estructurada para comunicar malas noticias de manera humanizada y efectiva, dividiéndose en seis fases principales

- Preparación personal (Setting). 
Antes de iniciar, el profesional debe ser consciente de la relevancia del mensaje y estar plenamente centrado, evitando cualquier tipo de distracción. Es fundamental buscar un entorno que ofrezca privacidad y asegurar que participen en la sesión únicamente las personas que el paciente haya elegido, manteniendo siempre una actitud amable y profesional. 

- Descubrir qué sabe el paciente (Perception). 
En esta fase se explora el grado de comprensión previo del paciente sobre su enfermedad. El médico debe identificar el nivel sociocultural y el lenguaje del interlocutor para adaptar su explicación, analizando tanto el contenido emocional de sus palabras como su lenguaje no verbal para entender cómo le está afectando el proceso. 

- Explorar el deseo de recibir información (Invitation). 
Es necesario ser directo para conocer qué prioridades tiene el paciente respecto a la información que desea recibir. Si el paciente manifiesta no querer saber detalles en ese momento, se debe respetar su voluntad y dejar la puerta abierta para el futuro, entendiendo que informar es un proceso continuo y no un hecho puntual. 

- Compartir la información (Knowledge). 
La información debe transmitirse sin tecnicismos y, de ser posible, con el apoyo de material didáctico. En caso de que el paciente prefiera no profundizar en la enfermedad, el diálogo se centrará en la estrategia terapéutica y el tratamiento, fomentando siempre que el paciente exprese sus dudas y realice las interrupciones necesarias. 

- Responder a las reacciones del paciente (Emotions). 
El profesional debe aplicar la empatía para reconocer y validar las emociones del paciente sin juzgarlas. Es vital que el paciente sienta que sus sentimientos son comprendidos y que el médico tiene una predisposición real de ayuda. 

- Planificación y seguimiento (Strategy and Summary). 
Para finalizar, se discute el plan de cuidados, incorporando las perspectivas del paciente y sus familiares. Se deben clarificar los pasos a seguir, contemplar alternativas o planes de contingencia ante posibles contratiempos y realizar un resumen final para confirmar que toda la información ha sido comprendida correctamente por todos los presentes. 

En este video (en español e inglés) divulgamos este concepto tan importante desde nuestros Servicio de Pediatría del Hospital General Universitario Dr. Balmis y desde la Facultad de Medicina de la Universidad Miguel Hernández. Pues los estudiantes cabe que sean los primeros receptores del buen uso de la silla… 

Cabe complementar este post con uno previo de hace tres meses, bajo el título de La comunicación en el paciente pediátrico hospitalizado, fundamentado en una sesión de residentes de nuestro hospital y con la propia difusión del seminario realizado hace cinco años.  

 

miércoles, 4 de marzo de 2026

Neo-Dividencias. Humanización del Cuidado Neonatal: impacto y estrategias en la UCIN

 

La humanización de la asistencia neonatal abarca muchos aspectos y es un estándar imprescindible. Se centra en la reducción del estrés físico y emocional que experimentan los recién nacidos prematuros y sus progenitores en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), un entorno donde cabe controlar aquellos factores ambientales adversos, tales como la exposición excesiva a la luz y al ruido, que alteran el desarrollo del neonato, contrastando el entorno hospitalario caótico con la naturaleza protectora del útero materno. 

Para mitigar estos efectos, se aboga por la implementación del programa NIDCAP (Programa de Evaluación y Cuidado Individualizado del Desarrollo del Recién Nacido) y el método madre canguro, los cuales fomentan el contacto piel con piel y mejoran los resultados neurosensoriales. Asimismo, debemos enfatizar la importancia de las políticas de puertas abiertas y el apoyo emocional para restaurar el vínculo entre las familias y sus neonatos vulnerables. A pesar de los beneficios demostrados de estos cuidados centrados en el desarrollo, los datos revelan obstáculos institucionales significativos, incluidos los elevados costes de formación y la variabilidad en los niveles de implementación entre distintos centros hospitalarios. Cabe seguir apoyando estos aspectos para transformar los entornos clínicos en espacios de crianza que prioricen el bienestar integral de la unidad familiar. 

Profundicemos en algunos aspectos. 

a) ¿Cuáles son los pilares principales de la humanización del cuidado neonatal? 

La humanización de la asistencia neonatal se considera un avance fundamental en la neonatología del siglo XXI, desplazando el enfoque desde las intervenciones puramente técnicas hacia las necesidades del recién nacido y su familia. 

- Cuidados Centrados en el Desarrollo y la Familia (CCD). Constituye el marco general de la humanización y se divide en tres áreas de intervención: 
• Optimización del macroambiente: control de estresores externos como la iluminación y el ruido. 
• Optimización del microambiente: enfoque en la experiencia inmediata del bebé, incluyendo la postura, la manipulación y el manejo del dolor. 
• Intervenciones familiares: facilitar y maximizar el papel de los padres como cuidadores primarios. 

- Método madre canguro (MMC). Identificado como un pilar fundamental, el contacto directo piel con piel reduce la morbilidad, mejora la ganancia ponderal y es vital para fortalecer la relación materno-filial y la autoeficacia parental. 

- Filosofía NIDCAP.  Basado en la teoría sinactiva, este programa humaniza el cuidado al: 
• Utilizar las respuestas conductuales del lactante para guiar y reestructurar las actividades asistenciales. 
• Respetar los ciclos de sueño-vigilia y los signos de autorregulación o estrés. 

- Protección y promoción de la lactancia materna (IHAN). Incluye el apoyo técnico para resolver problemas de lactancia y la creación de un entorno protector para el vínculo afectivo. 

- Confort ambiental y físico. Cambios prácticos para reducir los "estímulos anárquicos": 
• Control acústico y lumínico: reducción del volumen de alarmas, uso de cobertores en incubadoras e iluminación gradual. 
• Cuidados posturales: uso de "nidos" y rodetes para mantener la flexión, proporcionando seguridad y promoviendo la autorregulación. 
• Manejo del dolor: minimización de procedimientos invasivos y uso de medidas de confort (succión no nutritiva, sacarosa oral). 

- Unidades de Puertas Abiertas y soporte familiar 
• Acceso 24 horas: eliminación de las barreras de horario de visita. 
• Apoyo integral: qsistencia psicológica para gestionar la ansiedad y depresión postparto en el contexto de la UCIN. 
• Capacitación parental: talleres de reanimación cardiopulmonar (RCP) y cuidados básicos para la transición al hogar. 

b) ¿Cómo beneficia el método madre canguro (MMC) al desarrollo del bebé? 

El MMC, definido como el contacto directo piel con piel entre el recién nacido y el pecho de sus progenitores, aporta beneficios vitales para el desarrollo integral del bebé, especialmente en neonatos pretérmino. Los beneficios se agrupan en las siguientes áreas: 
• Desarrollo físico y clínico: el método favorece una mejor ganancia ponderal (peso) y un mejor desarrollo neurosensorial. Además, se asocia con una menor morbi-mortalidad y permite reducir significativamente la estancia hospitalaria del lactante. 
• Vínculo y bienestar emocional: mejora la calidad de la relación padres-hijos, lo cual es esencial para contrarrestar el impacto negativo de la UCIN, donde el bebé suele estar privado de sus ciclos biológicos y de su "econicho" natural. El contacto físico proporciona seguridad y calma, facilitando la autorregulación del neonato. 
• Nutrición inmunológica: la práctica del MMC favorece la lactancia materna, pilar fundamental para el desarrollo del sistema inmune y la nutrición óptima del bebé. 
• Estimulación positiva: en el marco de unidades abiertas las 24 horas, este método permite que el bebé reciba caricias y voz suave, lo que humaniza su experiencia y ayuda en su desarrollo dentro del entorno hospitalario. 

En conjunto, el MMC se considera uno de los pilares de la humanización en neonatología, ya que adapta los procesos a las necesidades biológicas y emocionales del niño, y no al revés. 

c) ¿Cuál son los beneficios de las unidades abiertas 24h? 

Las unidades neonatales abiertas 24 horas son una pieza clave en la humanización de la asistencia, ya que eliminan las barreras horarias y permiten que los padres dejen de ser considerados "visitas" para convertirse en los cuidadores principales. Los beneficios de este modelo se extienden al bebé, a los padres y a la dinámica asistencial: 
• Fomento de los pilares del cuidado: una unidad abierta favorece directamente la implementación del MMC y la lactancia natural, ya que el contacto piel con piel y el amamantamiento no dependen de un horario rígido, sino de las necesidades del binomio madre-hijo. 
• Mejor desarrollo del recién nacido: el acceso permanente permite ofrecer un cuidado maternal continuo (como caricias y voz suave) y agrupar las intervenciones médicas respetando los ciclos de vigilia-sueño del bebé, lo que reduce su estrés. 
• Empoderamiento y entrenamiento de los padres: facilita que los progenitores reciban una información más veraz y progresiva. Además, permite un mejor entrenamiento en cuidados básicos y medidas de RCP, lo que hace que la transición al hogar sea mucho más sencilla y segura. 
• Apoyo emocional y psicológico: al estar presentes, los profesionales pueden detectar mejor signos de ansiedad o depresión en los padres y ofrecerles soporte psicológico de manera oportuna. La unidad abierta transmite a las familias que son bien recibidas y que su presencia es fundamental para la salud del niño. 
• Humanización del entorno: este modelo suele ir acompañado de mejoras físicas como sillones adecuados, salas de descanso para madres lactantes utilizables las 24 horas y espacios que preserven la intimidad y confidencialidad. 

En España, la implementación de la entrada libre de padres ha mostrado un avance significativo: mientras que en 2005 solo el 10% de las unidades permitía el acceso libre, para el año 2012 esta cifra aumentó al 82% y en 2019 ascendía al 93% . Si cabe decir que en la pandemia coronavírica estás cifras cayeron de forma preocupante, aunque se han recuperado y solo cabe mejorarlas. 

Os dejamos un vídeo divulgativo elaborado sobre el tema (en en español y en inglés) sobre la humanización del cuidado neonatal en la UCIN.