Blog personal, no ligado a ninguna Sociedad científica profesional. Los contenidos de este blog están especialmente destinados a profesionales sanitarios interesados en la salud infantojuvenil
sábado, 19 de julio de 2025
Cine y Pediatría (810) “Nuestra querida profesora”, difícil de encontrar, difícil de dejar e imposible de olvidar
sábado, 1 de marzo de 2025
Cine y Pediatría (790) “El último vagón”, oda a la escuela
sábado, 5 de octubre de 2024
Cine y Pediatría (769) “Sala de profesores”, desconcertante reacción en cadena
sábado, 27 de enero de 2024
Cine y Pediatría (733) “El profesor Bachmann y su clase”, más allá de las calificaciones
sábado, 14 de enero de 2023
Cine y Pediatría (679). “Manolito Gafotas”, de Carabanchel Alto al mundo
sábado, 13 de febrero de 2021
Cine y Pediatría (579) “El pequeño Nicolás” o el príncipe destronado
miércoles, 9 de septiembre de 2020
Recomendaciones acerca de la reincorporación a la escuela de los niños con enfermedades crónicas
martes, 8 de septiembre de 2020
Pandemia COVID 19 y vuelta al colegio
La vuelta a clase en medio de una pandemia es una experiencia que nadie había tenido hasta ahora, ya que en marzo al decretar el estado de alarma los niños se quedaron en casa, sin guardería, colegio ni universidad. Así que no es de extrañar la gran incertidumbre que se esta generando con la vuelta a clase en este estado de "nueva normalidad".
Los documentos se multiplican, y muchas vecees falta tiempo para leerlos y asimilarlos. A continuación se describen los más recientes.
La Propuesta de actuación ante la detección de un síntoma sospechoso de COVID-19 en un centro escolar de la Asociación de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) describe los pasos para prevenir y detectar y la actuación ante un niño con síntomas, especialmente con fiebre.
En la Propuesta de la Asociación Española de Pediatría-AEP en relación a la apertura gradual de las áreas de educación infanto juvenil se describen las recomendaciones en la escolarización, partiendo de la base de que la reincorporación presencial a los centros escolares "se hace en cumplimiento del derecho que tienen los niños y los adolescentes al aprendizaje y a la socializacion, comonecesidades básicas para su desarrollo, contempladas por la Convención de los Derechos del NIño (CDN)"
En cuanto a las preguntas que se hacen las familias y los educadores acerca de la conveniencia de que los niños con distintas enfermedades acudan a la escuela, la Asociación Española de Pediatría ha publicado las Recomendaciones de las distintas especialidades pediátricas de la Asociación Española de Pediatría acerca de la reincorporación a la escuela de los niños con enfermedades crónicas.
Preguntas como ¿Puede escolarizarse un niño diabético? ¿Y si ha necesitado un transplante? ¿Pueden ir al colegio los niños y adolescentes asmáticos o con otros problemas pulmonares?. Como es de esperar se producen escenarios diferentes con muchas preguntas para las que las diferentes sociedades tratan de orientar a las familias. Una de las sociedades que elaboran el documento es la Sociedad Española de Paliativos Pediátricos. Establecen recomendaciones y además realizan la siguiente reflexión:
"Los efectos de la escolarización son especialmente apreciables en la población infantiojuvenil más vulnerable y en aquéllos con necesidades de educación especial, a los que se debiera dar prioridad en la reapertura gradual. Los pacientes con patología crónica y complejidad, y sus familias, tienen unas peculiaridades que hacen que los beneficios de mantener una escolarización sean aún mayores que en la población sana. Además de las repercusiones positivas sobre su desarrollo psicomotor y proceso de socialización (algunos de ellos con necesidades de Atención Temprana), tiene unos evidentes beneficios emocionales y sociales".
El documento del Centro Europeo para la Prevención y Control de enfermedades (ECDC), COVID-19 in children and the role of school settings in COVID-19 transmission, revisa el estado de la escolarización y su impacto en la pandemia en los diferentes paises europeos. Concluye que si se realiza distancia física adecuada y se aplican medidas de higiene, es poco probable que las escuelas sean mas propagadoras del virus que otros lugares ocupacionales o de ocio con similar densidad de población.
En mayo de este año, ante la apertura parcial de los centros educativos en la fase dos, desde el Ministerio de Sanidad y de Educación se publicaron las Medidas de prevención e higiene frente a Covid 19 para la reapertura parcial de los centros educativos en el curso 2019-2020. En el mismo se desarrollan aspectos en cuanto a los centros educativos: la actuación ante la aparición de sintomas, la higiene y limpieza, la distancia de seguridad, las medidas de prevención personal. Posteriormente el Ministerio de Sanidad publicó la Guía de actuación ante la aparición de casos de Covid-19 en los centros educativos (27 agosto 2020) y el más reciente Guía de actuación ante la aparición de casos de COVID-19 en centros educativos (7 septiembre 2020) describen las líneas de actuación para el manejos de casos, contactos y brotes de COVID-19 en un centro educativo.
En resumen, todo es nuevo y se vive como amenazante. Desde las sociedades científicas y los organismos nacionales e internacionales se elabora información basada en los conocimientos actuales para que las personas estén informadas. De lo que no hay ninguna duda es de que el cierre de las escuelas tiene un impacto negativo muy importante en los niños, especialmente en aquellos más vulnerables. Y que aunque con todas las precauciones y cuidados, los niños deben volver al colegio.
martes, 26 de mayo de 2020
¿Nos hemos olvidado de los niños en los tiempos de COVID-19?
“La mayoría de los gobiernos en el mundo han cerrado de forma temporal los colegios, para controlar la pandemia COVID-19.
Estos cierres impactan en el 70% de los estudiantes en el mundo. Las escuelas se han cerrado rapidamente, pero a la hora de abrirlas, muchos países se muestran indecisos”
¿Los niños se infectan? ¿Se enferman? ¿Contagian a la gente de su entorno?
Y en España ¿hay muchos niños infectados?
¿Nos hemos olvidado de los niños?
¿Se puede hacer algo por los niños?
sábado, 3 de agosto de 2019
Cine y Pediatría (499). “Matilda”, cuando los hijos sobreviven a la familia y a la escuela
Es Matilda una novela y una película en la que, a lo largo de la obra, se muestra la contraposición entre valores positivos y negativos, lo bueno y lo malo y la diferencia entre ayudar y dañar a los demás. Matilda y Miss Honey representan aquellos valores positivos de la sociedad (ser amable, ayudar a los demás o procurar el bien común), mientras que los padres de Matilda y Miss Trunchbull caracterizan la maldad y todo aquello dirigido a hacer daño a las personas (engaño, maltrato o aprovecharse del más débil). Se trata en definitiva de cuestionar la autoridad, sobre todo moral, de los adultos.
Desde las primeras escenas confirmamos que la extraordinaria mente Matilda (Mara Wilson, soberbia en su papel y quien actuó durante toda la película aun habiendo sufrido la pérdida de su madre durante el rodaje) no ha nacido en el mejor hogar, por lo que debe recurrir a sus instintos de autodefensa para poder convivir con su familia directa, encontrando un fuerte aliado en la lectura. Henry (Danny DeVito), el padre, es un vendedor de coches usados, desaprensivo, ignorante y enemigo de todo aquello que dé motivo para pensar seriamente; su madre, Zinnia (Rhea Perlman), es una mujer hueca que se ajusta perfectamente al escaso nivel intelectual de su marido, una madre de lo más “fashion-victim que no se entera ni de cuántos años tiene su hija; finalmente, su hermano mayor, Michael, es un bobalicón que parece seguir el camino de sus padres y con quien la niña no tiene ninguna posibilidad de comunicación. Cuando Matilda es recurrentemente abandonada en el hogar, busca refugio en la Biblioteca Municipal, en los libros, en la lectura y en la imaginación. Todos los días lee un libro y su mente crece con la lectura, mientras la de sus padres iba disminuyendo con la televisión (recordamos como se reúnen para ver el concurso "Pégueme y págueme"). Los padres la detestan por listilla y no integrarse en la familia; y ella no los aguanta por lo mediocres que son, hasta el punto que los castiga y los reprende, como cuando le dice a su padre: “Lo que haces es ilegal… Eres un estafador”.
Es tal el desapego que se olvidan incluso de llevarla al colegio cuando cumple los 6 años. Y cuando finalmente la envían, así la presentan ante la directora Trunchbull (Pam Ferris, en uno de los papeles imprescindibles de esta película): “Tengo un hijo, Michael, y una equivocación, Matilda”. Pero esa expresión no impresiona a la directora, prácticamente un ogro que trata a los alumnos como si fueran animales, y que piensa así: “Mi concepto de una escuela perfecta es aquélla en que no hay ningún niño, ninguno”. Su consuelo es la presencia de la angelical Miss Honey (Embeth Davidtz), su maestra – y, a la vez, sobrina de la directora -, quien le brinda su cariño al descubrir en ella un alma noble carente de afecto y con especiales cualidades. Pero, pese a no ser la escuela ideal, Matilda piensa: “Después de todo, cualquier escuela es mejor que no tener escuela”.
Y Matilda acaba descubriendo sus poderes de telequinesia para controlar y revertir a su favor determinadas situaciones ante los desaprensivos adultos que le rodean: “Dicen que los seres humanos solo usamos una pequeña parte de nuestro cerebro. Matilda podría no saber la gran fuerza de su mente si no fuera por los acontecimientos que empezaron al día siguiente”. Y tras muchos avatares, haciendo humor negro de la tragedia, llegamos a un final feliz cuando Matilda es adoptada por Miss Honey, y ambas consiguen una familia en la que demostrarse su cariño.
Porque Matida es una película para todos los públicos: aparentemente dirigida a un público infantil, desarrolla elementos con carácter adulto, tan importantes como el maltrato infantil, la familia, la educación, la estafa o los valores en la vida. Es por esto que la película puede usarse como recurso didáctico para tratar estos temas tan sensibles con nuestros hijos.
Matilda es un ejemplo, tratado con acidez, de cuando los hijos sobreviven a la familia y a la escuela, a determinadas familias y determinadas escuelas – los dos lugares principales para su desarrollo – y que se resume en esta frase que su padre y la directora Trunchbull dicen a Matilda: “Tú eres tonta, yo lista; tú pequeña, yo mayor; tú no tienes razón, yo siempre. Y no puedes hacer nada para remediarlo”. Dolorosa asimetría de poder.











